El incansable trabajo de la masonería en Chillán

Por: Edgar Brizuela Fotografía: Mauricio Ulloa 11:25 AM 2016-12-04

La masonería es una institución discreta y no “secreta” como señalan cada vez con mayor ahínco las personas que forman parte de esta institución de carácter internacional y que en Ñuble ya cuenta con 140 años desde que fuera creada la primera logia, la Tolerancia Nº 12, precisamente un 28 de octubre de 1876.

Desde entonces, señala Fernando Toledo Montiel, venerable maestro de aquella agrupación local, la masonería ha dejado en Chillán y la provincia muestras evidentes de cómo ha sido capaz de hacer realidad los preceptos que la guían y que tienen como finalidad el bienestar y el desarrollo de las sociedades.

Toledo Montiel, doctor en Matemáticas y académico en la Universidad del Bío-Bío, plantea que la logia local que cuyos trabajos dirige en la actualidad, fue creada 16 años después de que se instalara la entidad en el país, el 14 de julio de 1850 en Valparaíso.

Fernando Toledo Montiel, señala que “una tarde del 7 de abril de 1876, se reunieron en casa de Gustavo Santander, varias personas, entre ellos, Pedro Lagos Marchant, el héroe de la Toma del Morro de Arica. Todos ellos habían sido iniciados en distintas logias del país y acordaron fundar una logia en Chillán, dependiente de la Gran Logia de Chile, lo que se concretó el 28 de octubre de 1876, cuando en reunión solemne se declara oficialmente fundada la logia con el nombre distintivo de Tolerancia, y se le asigna el número 12”.  

-¿Cuál ha sido el rol de la masonería en Ñuble? 
-A través de los años, la labor de la logia Tolerancia 12, en comunidad, reviste múltiples aspectos. Por ejemplo, auspicia la creación de la Corte de Apelaciones de Chillán, y apoya a varias instituciones, ocupando su atención la Gota de Leche, el Cuerpo de Bomberos, la Sociedad Musical Santa Cecilia, la Legión Femenina América, los Boy Scout, la Liga Protectora de Estudiantes Pobres, la Sociedad de Instrucción Primaria y la creación de los Centros Escolares. En fin, no ha habido problemática proveniente de la comunidad  que no haya encontrado eco en nuestra logia. Cabe destacar que muchas de las instituciones creadas por nuestros queridos hermanos fueron anteriores a las creadas por la comunidad. Un buen ejemplo de ello es la Junta de Beneficencia Escolar, anterior a la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb), reforzando el espíritu pionero señalado anteriormente, la Sociedad Musical Santa Cecilia, Casa del Arte, Club Ñuble, Sociedad Empleados de Comercio, Club Comercial y Centro Español.

Educación superior
-¿Cual fue el rol de la masonería en la creación de universidades locales?
-En el ámbito de la educación superior, podemos citar el rol de numerosos hermanos de Tolerancia Nº 12 en la creación de la Escuela de Agronomía de la Universidad de Concepción. Pero, en ese entonces, la ciudadanía chillaneja no estaba conforme con poseer solo una institución universitaria y aspiraba a tener un instituto universitario. De esta forma, el 2 de agosto de 1965, Edgar Perramón presenta un proyecto de “Creación de un Colegio Universitario en Chillán”. El proyecto sale a la calle desde las páginas del diario “La Discusión” y es acogido con entusiasmo y patrocinado por el rector de la Universidad de Chile,  Eugenio González Rojas. El financiamiento es obtenido por Osvaldo Basso de la Respetable Logia Acacia Nº 107, quien logra la aprobación de un proyecto de financiamiento en el Congreso Nacional, el que sumado al aporte entusiasta de la comunidad y la donación del Fundo “El Mono” por parte de Fernando May Didier, permiten iniciar los trabajos preliminares, para crear la sede de la Universidad de Chile, que con el tiempo se convirtió en la actual sede de la Universidad del Bío-Bío. 

-A su juicio, ¿cómo debería gestionarse la futura Región de Ñuble y su relación con el desarrollo de la educación superior?
-Teniendo presente la futura Región de Ñuble, a mi juicio nos encontramos nuevamente con un desafío histórico y nos  preguntamos sobre la forma en que la futura Región abordará la educación superior. En este sentido, espero que la comunidad chillanense, al igual como lo hiciera en los sesenta, y esta vez también acompañados por las luces visionarias de nuestros políticos, sabrán responder con visión de futuro a los desafíos que demandará la nueva Región en esta área. Chillán es una ciudad que ha crecido en función de una articulación colectiva de sus ciudadanos, y esa cultura es necesaria tenerla presente y potenciarla aún más, de tal manera que la participación ciudadana sea en definitiva el fundamento técnico y moral que justifique lo que debemos abordar en materia de áreas de desarrollo. Con ello, estoy indicando que será necesario buscar vías reales de participación de la ciudadanía, a efecto que ésta juegue un rol importante en la definición y construcción de las áreas de desarrollo de la futura región. En la medida que las iniciativas se generen, dirijan y administren desde la misma región, mayor será el sustento para que éstas sean exitosas. Sin duda que ello, en general, será válido para todas las instituciones, en particular para las instituciones universitarias

-Dado lo anterior, ¿cuál debería ser el rol de algunas universidades públicas y estatales?
-Es una opinión muy personal, pero a mi juicio, cuando nos referimos a las universidades públicas y estatales, no necesariamente estoy pensando en la creación de una nueva universidad para Ñuble, sino más bien en la necesidad imperiosa de buscar una administración diferente e independiente. Me refiero a rescatar experiencias universitarias exitosas de otros países, donde es posible encontrar instituciones universitarias que responden al concepto de sistema de universidades. Con ello, en particular, garantizaríamos y responderíamos con una mayor  plasticidad y oportunidad a las necesidades reales de la nueva región, como lo son los desafíos que derivan de la energía y la agroindustria. 

-A nivel nacional existen dos miembros destacados de la masonería que podrían aspirar a la Presidencia de la República. Uno es Alejandro Guillier, senador de la República y el otro, el gran maestro de la masonería en Chile, Luis Riveros Cornejo. ¿Cómo observan los miembros de la masonería estas eventuales diferencias que podrían surgir, como consecuencia de los apoyos explícitos que algunos han manifestado?
-Como un miembro más de la masonería, le puedo garantizar que es un motivo de profunda satisfacción que dos de sus destacados miembros hayan manifestado su interés en participar como candidatos presidenciales, donde es justo indicar que el gran maestro (Luis Riveros), hasta el momento, solo ha manifestado que está explorando la posibilidad. De hecho, él ha estado manifestando opiniones ciudadanas y ha expuesto su punto de vista sobre diversos asuntos asociados al hacer político nacional  y en particular a lo asociado a las políticas públicas. Ello es públicamente conocido. Sobre su determinación final, solo puedo indicar que con la misma sabiduría con que ha conducido a la Gran Logia de Chile, sabrá por cierto tomar la mejor decisión. En definitiva, son dos miembros excepcionales de la masonería, que tienen garantizada nuestra profunda fraternidad, respeto y cariño.

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