Ante un Teatro repleto Roberto Bravo saldó su deuda con Chillán

Por: Karyn Pradenas Fotografía: Mauricio Ulloa 10:35 PM 2016-11-28

Se anunció su presentación en Chillán y las entradas para su concierto rápidamente se agotaron y esto se vio reflejado en la gran cantidad de público que asistió este lunes al Teatro Municipal para ver en acción al destacado pianista nacional, Roberto Bravo.

De esta forma al fin pudo cumplir su sueño al presentarse en el renovado recinto, saldando de paso la autoproclamada deuda pendiente con la tierra de Arrau y con el público chillanejo que siempre se ha mostrado cariñoso  y respetuoso con él y por el que siempre Bravo ha dicho sentir un profundo afecto.

La cita fue gestionada por la Corporación de Apoyo a la Niñez y Juventud en Riesgo Social, Llequén, que invitó al pianista como una forma de celebrar y compartir con el público chillanejo el aniversario 25 de la institución. La actividad, además fue patrocinada por la Municipalidad de Chillán y fue totalmente gratuita.

Ensayo
El domingo por la noche Bravo tuvo la oportunidad de ensayar su concierto en el escenario que lo vio más tarde llenarse de aplausos.

Su primera impresión del Teatro fue más de lo que esperaba. 

“Ha sido una gran emoción anoche (domingo) entrar al teatro porque quedó maravilloso, realmente impresionante el trabajo que han hecho acá, la acústica también muy buena y son tantos años de esperar que este momento llegara. En general este teatro cumple este sueño pero nunca pensé que iba a ser tan lindo, es un teatro de primerísima categoría, me recordó a Europa, realmente me quedé muy conmovido” dijo este lunes a radio La Discusión el reconocido concertista.

Concierto
La cita comenzó pasadas las 20:00 horas ante un recinto repleto de personas que disfrutaron y aplaudieron a Bravo tras su presentación.

Su amplio repertorio que incluyó a varios compositores fue seguido por un expectante y silencioso público.

El concierto se dividió en dos partes, en la primera mostró algunas piezas de su último disco que incluye música coreana de un compositor llamado Yiruma; después interpretó a Bach, Grieg, Debuss y luego fue el turno de música cubana de Silvio Rodríguez y Ernesto Lecuona, para terminar con Piazzolla. 

La segunda parte estuvo dedicada íntegramente a música de Frederic Chopin.

Así Bravo cerró un concierto de más de 70 minutos de duración y lo hizo asumiendo otro compromiso. “Espero regresar por lo menos una vez al año”.

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