Coelemu: municipio anuncia medidas tras nueva tragedia en la ruta

Por: Felipe Ahumada 08:35 AM 2016-03-17

Hasta noviembre de 2015, las obras de recarpeteo y remodelación de la Ruta O-10, que une a Coelemu con Ñipas, no había registrado víctimas fatales, pese a que se trata de un tramo de tráfico constante y que presenta los riesgos de circular entre vehículos de dudosas condiciones técnicas -cada vez más comunes en los sectores rurales- y entre los camiones madereros.

Fue precisamente la colisión entre uno de estos cargueros y un vehículo particular en ese mes que se acabó la buena racha y se debió lamentar, justo frente  un establecimiento educacional en el sector de Batuco, a la primera de las ya seis víctimas fatales que hasta ayer, es decir cinco meses después, se han registrado en ese camino aún no entregado oficialmente por Obras Públicas.

El último de esos seis fue Víctor Venegas Toledo, de 60 años, quien estaba al volante de una camioneta Chevrolet con carrocería hechiza, fabricada en su parte superior con madera. Junto a su acompañante, Rosa Saavedra, de 56 años, se dirigían a un predio forestal para sacar moras de unas zarzas.

Tras ellos venía un camión carguero de la empresa de Marcos Salgado y “al parecer el chofer del camión no se percató a tiempo de la reducción de velocidad de la camioneta y la impactó por alcance en la parte posterior izquierda”, precisó el capitán Carlos Cortés, jefe de la SIAT de Carabineros Ñuble.

Una de las personas que trabaja en las faenas de la pista fue testigo presencial del accidente, por lo que corrió hacia la destruida cabina, notando que el chofer había muerto al instante y que la copiloto estaba lesionada, por lo que llamó a carabineros de Coelemu.

Y hasta allá llegaron los uniformados junto con personal del SAMU, justo a un par de kilómetros del aserradero en que terminaron chocando un bus y una retroexcavadora el miércoles pasado, en un accidente que le significó la muerte a dos pasajeros y al auxiliar del bus.

Las cifras generales sobre esta materia no son alentadoras. De 10 fallecidos que dejó el 2015 en sus primeros tres meses, se subió a 23 a falta de dos semanas para que termine marzo.

“Falla humana”, sería -como siempre- la razón y causa basal de este siniestro y el del resto de los accidentes que terminaron con fallecidos.

Se esperaba hace 30 años
Son 24 kilómetros los que separan a Coelemu de Ñipas. Pavimentar este tramo promete además que un vehículo que viaje a un promedio de 80 kilómetros por hora llegue a la capital provincial en menos de 45 minutos. La opción tradicional hasta entonces, para quien quería evitarse 25 minutos de un camino de ripio y polvo, era llegar hasta Chillán por Quirihue.

“Y esa ruta sí que es peligrosa, las pistas son estrechas y están llenas de curvas”, destaca la alcaldesa de Coelemu, Laura Aravena, quien subrayó que “la pavimentación de esta ruta la hemos esperado por más de 30 años, de hecho cada campaña presidencial que ha habido desde entonces se nos prometía hacerlo. Ahora que el camino está en buenas condiciones el tráfico ha aumentado y hay muchos más vehículos circulando por ahí”, expresó.

En voz de los camioneros Fidel Franco y Bernardo Ortega, quienes transitan la O-10 a menudo, la obra está bien hecha y es cómoda para transitarla. Ortega se aleja algo de los elogios y critica que “tiene pequeños detalles como que las curvas tienen muy poca pendiente, son muy planas, entonces al neumático le cuesta sujetarse”.

Más fiscalización
La accidentabilidad de estas últimas semanas ha generado pauta a nivel municipal. Mientras en la alcaldía, a través de su unidad de comunicaciones, explicaron que en cuanto les compete, se han instalado carteles que limitan la velocidad, presencia de escolares y de advertencia de salida de camiones, se adelantó que se trabajará en coordinación con Carabineros para garantizar más fiscalizaciones, sobre todo porque una de las denuncias más comunes es la del exceso de velocidad, especialmente por parte de los camioneros.

Llama la atención el que pese a estar a metros del río Itata que acompaña a lo largo gran parte de la pista, lo que promete densa neblina en las mañanas de invierno, no existen las marcas en el asfalto que proponen marchas de distinta velocidad conforme a la visibilidad.

Además, ayer se reunieron el juez de Policía Local, Carlos Pedreros, con el comisario de Carabineros de Quirihue,  Marcelo Lagos, para analizar el problema. Desde el juzgado se admite que prácticamente no se han cursado infracciones a quienes circulan por la O-10.

La normativa permite que esta ruta sea transitada mientras se repara. “La entrega es para este 18 de abril, pero si la gente no conduce con cuidado no hay nada que hacer. Esta mañana fui al lugar del accidente y cuando hablaba con la familia de la víctima, pasó un auto como a 120 por hora, como si lo hubiesen estado persiguiendo. Así no se puede”, dijo la alcaldesa Aravena.

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