Chillán evocó a Volodia en el centenario de su nacimiento

Por: Carolina Marcos Fotografía: La Discusión 09:30 PM 2016-03-16

Volodia Teitelboim, nació el 17 de marzo en 1916 y según sus propias declaraciones “sus primeros recuerdos están vinculados con la Plaza del Mercado.

Los recuerdos que Volodia Teitelboim se llevó más latentes de la ciudad pertenecen a su niñez. El chillanejo nació un 17 de marzo de 1916 frente a la plazoleta del Mercado Municipal, por ese tiempo muy distinta a lo que se conoce hoy. Así lo recordó en 2007, cuando viajó a su tierra natal por última vez para recibir la Medalla Claudio Arrau, un premio que ese año hizo su debut para distinguir a un chillanejo que, como requisito, haya traspasado las fronteras nacionales a través de su arte. 


“Mi ciudad natal es mi patria chica, y si ésta le da tanta importancia a la cultura como es el caso de Chillán, este premio me llena de emoción y a la vez alegría”, comentó al recibir el estímulo. Meses más tarde, en enero de 2008, el escritor, periodista, político y ex parlamentario fallecía producto de una neumonía que se complicó dada también la edad del chillanejo, que bordeaba los 92 años. 


La casa que usó su familia antes de emigrar a Curicó en la pasada década del 20 ya no existe y en Chillán lo único que lo recuerda es la Biblioteca Municipal, la que lleva el nombre del desaparecido artista. El director de la repartición, Humberto Torres, recuerda que el nombre de Biblioteca Municipal Volodia Teitelboim se adoptó a tan solo dos meses de la muerte del escritor, en marzo del año 2008 y coincidentemente con el aniversario de la unidad. “Las personas más jóvenes nos preguntan por qué llevamos este nombre y nosotros les explicamos que Volodia fue un chillanejo que realizó un aporte literario y político indiscutido al país, además de ser Premio Nacional de Literatura 2002”, explica el director de la repartición municipal. 


De hecho, en Chillán será la biblioteca la única en conmemorar el centenario de Volodia Teitelboim que se celebra en esta jornada. Habrá hoy otro acto, pero en Rusia, país que recibió al escritor chillanejo tras el golpe de Estado de 1973. En este país Volodia luchó en contra del régimen dictatorial de Augusto Pinochet y dirigió por años la rearticulación del Partido Comunista. 


Luego, en 1988 regresó a Chile y ocupó la presidencia del Partido Comunista hasta el año 2004, año en que asume Gladys Marín el cargo. 


Charla
Anoche, el miembro de la Academia Chilena de la Lengua, profesor Juan Gabriel Araya, dio una charla respecto de su vida y obra, recordando los pasajes más importantes. “La verdad es que la relación de Volodia con la ciudad se dio a través de los años y de la gran cantidad de veces que él visitó Chillán, puesto que su familia se estableció en Curicó cuando él era aún un niño. Después se fueron a Talca y él se crió en esa zona”, dijo el también docente de la Universidad del Bío-Bío.


“Una de las relaciones más estrechas la tenía con el ex director de LA DISCUSIÓN, Tito Castillo. En alguna oportunidad Tito me invitó a una comida con el escritor, y fue así que lo conocí. Era una persona muy cálida, era un orador fluido”, recordó respecto de Volodia.


 El recuerdo de la biblioteca
Tal como lo recordó Humberto Torres, la biblioteca municipal recibió el nombre del chillanejo en una sesión solemne realizada por el Concejo Municipal de la época el 17 de marzo del 2008. Ese mismo día, se desarrolló un concierto de piano a cargo de Roberto Bravo. 


Además de los concejales y del ex alcalde Aldo Bernucci, estaban también presentes en la ceremonia otros escritores y poetas como Gonzalo Rojas, con quien en vida el comunista tuvo un pequeño roce que finalmente quedó en el olvido. 


Así lo esbozó el cineasta Pablo Basualto en el documental “Monógamo sucesivo”, en donde ambos literatos recordaron la disputa por la joven universitaria Hilda May, quien finalmente no solo se convirtió en alumna de Rojas en la Universidad de Concepción, sino también en la última musa del vate y con quien vivió sus últimos años en Chillán. 


“Lo puedo catalogar como mi hermano, ambos pertenecemos a la Generación del 38, la promoción más importante del país. Yo no hago halagos, no va conmigo, Volodia es Volodia y va conmigo siempre”, dijo el Premio Cervantes en el marco de la ceremonia de bautizo de la biblioteca en marzo del 2008, visiblemente emocionado por la partida de su amigo dos meses antes de la histórica sesión de Concejo Municipal. 

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