“Si un taxista se cambia a Uber deja de ser roto y ahora es educado"

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Mauricio Ulloa Ganz 09:25 PM 2016-11-23

Encorbatados, como siempre, en sus camisas celestes y una carpeta llena de documentos, la directiva de la Asociación de Taxis Colectivos de Chillán revisa las bases de la nueva ley que regulará la actividad de quienes prestan servicios para las plataformas Uber y Cabify, llegando a la conclusión que “nos parece bien, en términos generales, pero sí queremos una reunión con el seremi para pedirle que gestione la posibilidad de definir bien algunos puntos para que no se presten para ambigüedades”, dicen.


Según las nueva norma, quienes soliciten una clave desde ambas plataformas para poder trabajar en el transporte público de manera particular deberá contar con vehículos que brinde altos estándares de seguridad y confort. Por citar la ley en forma literal, se habla de vehículos de “alta gama”.


“Pero eso es ambiguo”, explica Héctor Aedo, presidente de la asociación., quien añade que “si entendemos que Uber fue creado para personas de altos ingresos que preferían movilizarse en vehículos como Mercedes Benz, Audi, BMW o Volvos en vez de taxis de techos amarillos, entonces acá debería establecerse por ejemplo una lista con las especificaciones que se exigen, por ejemplo, costo del vehículo, año de fabricación, cantidad de airbags, etc. Si eso se fiscaliza no quedaría ningún Uber en Chillán”.


Por otra parte, la ley pide que los conductores de Uber y Cabify sean profesionales, además de contar con vehículos de alto estándar, pero además, inscribirse en el Ministerio de Transportes.


Sin embargo, desde la seremi del ramo explicaron que aunque la inscripción no tiene costo y evitaría todo tipo de infracciones e incautaciones de vehículos, “nadie de la región lo ha hecho”.


Exigen fiscalización a Uber
Para nadie es un misterio que desde que llegó la aplicación digital a Chillán, taxistas y conductores Uber han protagonizado diversos desencuentros, y además “nuestros ingresos han bajado en un 70%”, explicó Aedo.


En la asociación saben que necesitan una campaña para reencantar a los usuarios, pero “la mayoría de nosotros no usamos internet para opinar, la gente nos hace pedazos y se olvida de que muchos trasladamos personas de manera gratuita luego del terremoto, o para el megaincendio de Nueva Aldea cuando se quemó la celulosa. Me pregunto si la gente de Uber haría algo como eso”.


Ya más irónico, apunta a que  “las personas nos dan por groseros, malgenios e imprudentes, pero ha habido choferes de taxi que han dejado la flota para cambiarse a Uber y así ganar más, entonces ahora ellos pasaron de ser malos a buenos, solo por dejar de ser taxistas”.


En concreto, según las estimaciones de la seremi de Transportes, en Chillán ninguno de los choferes Uber cuenta con un vehículo como los antes mencionado, porque basta con inscribir un vehículo en la plataforma. Nadie fiscaliza si es, en efecto, ese vehículo el que posteriormente se usará para transportar pasajeros.


“La gente ignora muchas cosas, dicen que Uber es más barato, pero ellos tienen la llamada tarifa dinámica que les permite multiplicar el cobro hasta seis veces si es que en determinado momento la demanda es mucha. Nosotros, en cambio, tenemos una tarifa fijada por el ministerio, no podemos cambiarla, además, debemos pagar impuestos, derechos y permisos que a ellos no les exige nadie”.


Aedo dice que el tema del trato a los pasajeros es algo que se ha conversado en serio, “pero los casos son puntuales, ya que al segundo reclamo a uno lo echan. Además, nos acusan de violentos, cuando somos nosotros quienes tuvimos que defender a los inspectores de la Seremi cuando estaban fiscalizando a choferes Uber, y estos les querían pegar en la Avenida Argentina”, recordaron.


Al menos desde el gremio han  encontrado apoyo en el Concejo Municipal en pleno, en la Gobernación y Carabineros. Falta el más complejo, el de la comunidad.

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