Pescador que raptó y violó a una escolar arriesga pena de 15 años

Por: Felipe Ahumada 04:15 PM 2016-03-16

Según palabras de la subcomisario Carolina Zúñiga, de la Brigada de Delitos Sexuales de la PDI, Yohny Muñoz Espinoza, un pescador de la comuna de Cobquecura, literalmente “estaba obsesionado con esa menor que era hija de un conocido suyo”.

La historia que arrancó a mediados de 2012 y que hoy tiene a Muñoz Espinoza enfrentado cargos por secuestro y violación, tuvo como origen el que el padre y el tío de la víctima, una escolar del Segundo Medio del Liceo de Cobquecura, Diego Missene Burgos, trabajaron en las mismas faenas que él, o en la pesca artesanal o en la construcción.

Fue así que conoció a la joven escolar quien estaba internada en el establecimiento educacional de esa comuna.

Según el fiscal Rodrigo Villarroel, titular del Ministerio Público de Quirihue, “esta persona comenzó a asediar a la víctima, se consiguió su teléfono y la empezó a llamar y a enviar mensajes a través de sus compañeras”.

La carpeta de investigación apunta además que el acoso fue tal que la joven incluso debió cambiarle el chip a su móvil; y que Muñoz solía pasearse en su vehículo haciendo sonar el motor fuera del establecimiento para que ella notara su presencia.

Villarroel dijo además ante los jueces de la primera sala del Tribunal Oral en lo Penal de Chillán que ante la negativa de la estudiante a entablar relaciones con el acusado, fue un día en que en el internado autorizaron a las alumnas a salir por un par de minutos a la calle, “que el acusado la abordó intespestivamente, la subió a su auto y la llevó por un lapso de tiempo ideterminado a distintos lugares, lo que fue un verdadero calvario para la menor”.

Sería una investigación hecha por Carabineros la que determinó finalmente que Muñoz Espinoza llevó a la adolescente a un lugar apartado donde, amenazándola con un cuchillo, la obligó a desvestirse y la violentó sexualmente.


Luego, decidió amarrarla con cables de pies y puños y la abandonó.

Sin embargo, Muñoz volvió después de un momento, la llevó hasta un bosque y volvió a ultrajarla.

Para ese entonces, en el liceo ya habían advertido la ausencia de la joven y alertaron a Carabineros, incluyendo las sospechas que apuntaban al hombre que la había estado acosando.

Ese dato les permitió a los uniformados ponerse en contacto con el acusado y lo convencieron de devolver a la niña, quien fue a constatar lesiones en el SML.

Aunque la defensa de Muñoz busca demostrar que ambos mantenían una relación consentida y que tales relaciones no fueron forzadas, el fiscal Villarroel apuntó que “lo que no sé es cómo van a justificar las lesiones que tenía la menor y que fueron constatdas por el Servicio Médico Legal”.

La fiscalía pide una pena de 15 años y un día e este juicio que continuará mañana

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