A una semana de la salida de la gobernadora aún no definen al sucesor

Por: Isabel Charlin 09:35 PM 2016-11-15

Un comunicado emanado este martes desde la Gobernación de Ñuble daba cuenta de la total normalidad con que la repartición está trabajando, pese a no contar desde hace una semana con gobernador titular.

Tal como lo expresara el seremi de Gobierno, Enrique Inostroza, el funcionario de planta, Erwin Campos, ha asumido el rol que hasta el miércoles 9 de noviembre ejercía Lorena Vera (MAS), a quien se le pidió la renuncia. Esto, en el ámbito administrativo, pues desde el punto de vista político, la decisión de La Moneda ha tardado un poco más de lo esperado.

Luego que Vera revelara que “ya no contaba con la confianza de la Presidenta”, inmediatamente se especuló con que los problemas internos del MAS y la salida de su principal referente, el senador Alejandro Navarro, del partido y de la Nueva Mayoría, habían sido los detonantes para que el Gobierno decidiera realizar ajustes, a lo que se sumaron las constantes críticas desde los partidos oficialistas hacia la conducción de la militante del MAS.

La DC parecía correr con ventaja para proponer a uno de los suyos, luego de las diferencias y posterior acercamiento con el Gobierno, a lo que se sumó después el PR, de la mano del protagonismo que ha ido adquiriendo su presidenciable, el senador Alejandro Guillier.

Se planteó la necesidad de contar con un liderazgo potente en la Gobernación de Ñuble, tanto para impulsar la creación de la futura región, como para conducir al bloque el próximo año, de cara a las elecciones presidenciales y parlamentarias.

Sin embargo, con el correr de los días, la balanza parece inclinarse hacia mantener los equilibrios políticos, y la figura de una autoridad provincial potente ha dado paso a la de un(a) gobernador(a) transversal, que dé certezas en cuanto a una actuación imparcial de cara a los comicios de 2017. Es así como mantener el cargo en manos del MAS ha cobrado fuerza.

Con la solicitud de renuncia al seremi de Hacienda, Renzo Galgani, el pasado lunes, se confirmó que la regla aplicada por el Gobierno para efectuar los cambios obedece más bien a “castigar” a aquellos que son cercanos a Navarro, más que sacar al MAS, que por cierto, ha sufrido su propia división interna.
el otro MAS

Luego que desde la Nueva Mayoría surgieran críticas hacia el apoyo que algunos funcionarios de confianza de Lorena Vera dieron a candidatos por fuera en las pasadas municipales (en su mayoría, representantes de PAIS, nueva fuerza creada por Navarro), el presidente regional del MAS, Leonardo Gutiérrez, se sumó a dichos cuestionamientos, demostrando su lealtad hacia el conglomerado. Esto podría jugar a favor a la hora de decidir mantener el equilibrio político en la región, y por ende, el cupo de la Gobernación de Ñuble para dicha colectividad.

Pero hay otros factores. Al interior del oficialismo existen cuestionamientos hacia el real peso que tendrá a futuro el MAS, teniendo en cuenta que los partidos se encuentran en proceso de refichaje. A esto se suma la posibilidad de que se realicen nuevos cambios, lo que podría generar movimientos en el mapa del poder regional. Uno de ellos podría ser en la Gobernación de Arauco, donde el socialista Humberto Toro ha sido fuertemente cuestionado por los resultados electorales de las municipales y el escaso diálogo político en el territorio, que ha acrecentado el conflicto mapuche.

Por último, el escaso tiempo que queda hasta el término del gobierno y la baja aprobación de éste en las encuestas, juega en contra a la hora de encontrar liderazgos dispuestos a tomar la posta.

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