[Editorial] Proyectos viales en espera

Por: Fotografía: Mauricio Ulloa 10:50 AM 2016-11-15

Uno de los problemas más evidentes de la ciudad ha sido la falta de planificación urbana, que también se expresa en la vialidad y cuyas consecuencias conocen bastante bien los chillanejos de diferentes sectores. 

Por lo mismo, la preocupación por dotar a la futura capital de la Región de Ñuble de una mejor infraestructura vial es compartida por diversos sectores y buena parte de la ciudadanía, sin embargo, es tal la envergadura de recursos que se necesita, que los avances en la cartera de proyectos son lentos y en general desalentadores.  

Actualmente, hay una docena de proyectos de gran envergadura, unos más desarrollados que otros, pero ninguno financiado y a juzgar por lo ocurrido en años pasados, es difícil pensar que pueda haber un cambio importante en la planeación presupuestaria 2017, pues se trata de obras que dependen casi exclusivamente del nivel central, y en menor medida del regional. De hecho, son el centralismo, la falta de voluntad política de las autoridades y la lentitud de la burocracia pública, los antecedentes que justifican tal pesimismo y explican que mientras en Concepción se avanza cada año a paso firme en obras de vialidad clave para descongestionar la ciudad, en Chillán seguimos esperando el funcionamiento de la maquinaria burocrática que exige aprobaciones sectoriales, financiamiento y el visto bueno de Contraloría, además de eventuales expropiaciones, entre otros pasos previos. 

¿Qué ha ocurrido para llegar a esto? Los más críticos de la gestión municipal afirman que se trata de un problema administrativo, es decir, de la falta de eficiencia a nivel técnico, principalmente en Secpla, para avanzar en el diseño y postulación de los proyectos. 

Otros, desde una mirada más política, afirman que al municipio ha pagado el costo de ser gobernado por un alcalde opositor, al que se le han cerrado las puertas en el nivel central, ya sea para promover sus proyectos y obtener el financiamiento, como también para acelerar el diseño y aprobación de los mismos. 

Y si bien es fácil encontrar argumentos que confirmen estas visiones, lo importante ahora no es lamentarse sobre la lentitud municipal, sino que apoyar la postulación de estos proyectos viales que requerirán el esquivo financiamiento sectorial y regional, que tradicionalmente arrebatan las grandes ciudades como Concepción y Santiago. 

En un contexto de desaceleración económica y de una política presupuestaria restrictiva, donde la inversión pública en infraestructura se verá disminuida, existe una alta probabilidad que Chillán nuevamente salga damnificado en la asignación de recursos para dar respuesta a las necesidades urgentes de vialidad de una ciudad que aspira a convertirse en capital regional. 

El llamado es, entonces, a todos los representantes políticos de la zona, lo que incluye a concejales, al alcalde Zarzar, a los consejeros regionales y a los parlamentarios, a desplegar un intenso lobby para que se acelere la ejecución de estos proyectos, de manera, no solo de inyectar inversión pública a una zona deprimida, sino que de avanzar decididamente hacia el mejoramiento de la conectividad de la intercomuna y de la calidad de vida de sus habitantes.

Resolver el mayor problema de una conurbación que ya se acerca a los 200 mil habitantes requiere de autoridades unidas y de compromisos que trasciendan los ciclos político-electorales. 

 

Comentarios