Treinta años unidos por el fútbol y algo más

Por: Camilo Díaz Fotografía: Fernando Villa Quilodrán 10:15 PM 2016-11-11

“Hay gente que no está en estos momentos, pero que ha compartido muchas cosas con nosotros. En este momento, hace dos semanas que perdimos un amigo, hoy su hijo está con nosotros, que también hace años viene, Carlitos Sosa, que en paz descanse, y se extraña, pero el grupo es siempre unido”, es la sentida reflexión de Sergio Quilodrán, del equipo de “La Estrellas de Cutral Có”, Neuquén, Argentina, y que grafica la férrea unión que une a un grupo de argentinos y chilenos originada por el fútbol, desde hace ya 30 años.


En el caso del equipo local, “Los Pumas” de Chillán, son quienes en la presente edición de la junta fraternal son los anfitriones desde este lado de la cordillera de los Andes.


“Creo que es un orgullo seguir participando. El grupo se ha mantenido de manera interrumpida y es bonito tener esa comunión y hermandad con los hermanos argentinos”, destacó Carlos Parra, ex jugador de Ñublense.


“Llevo 26 años viajando. Todo muy bueno, acá a los hermanos argentinos nos atienden bien, así que contento. Todo partió con un partido de fútbol, pero lo mejor de esto es el tercer tiempo”, dice José Sandoval, defensa, quien consultado respecto a cuántos triunfos por equipo suman, sostiene: “hay un empate y hoy desempatamos”.


Y es que precisamente ambos elencos vieron acción desde las 18.30 horas en el estadio Nelson Oyarzún. Previo ello, durante la mañana tuvieron una muestra guiada por el Teatro Municipal, y posteriormente un almuerzo en el Centro Español. Por la noche una cena en el club aéreo, y hoy un paseo campestre para cerrar con una comida de gala, con valores artísticos locales, todo según consignó Mario Molina, quien junto con el ex Ñublense, Luis “Bigote” Godoy, tras una experiencia laboral en Cutral Có, originaron el vínculo que se mantiene hasta el presente.

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