Equilibrio de fuerzas en Ñuble anticipa contienda para elecciones 2017

Por: Isabel Charlin Fotografía: Gráfica LD 10:00 PM 2016-10-29

Un mapa político bastante más equilibrado que el que dejaron las elecciones de 2012, se configuró en Ñuble a partir de los resultados de los pasados comicios municipales del 23 de octubre.

En una provincia en la que en el último período, catorce alcaldes eran de Chile Vamos, seis de la Nueva Mayoría y uno independiente; a partir del próximo 6 de diciembre asumirán diez alcaldes de Chile Vamos, nueve de Nueva Mayoría y dos independientes.

La derecha sigue teniendo una leve supremacía en cuanto al número de alcaldes electos (uno más), y a la cantidad de población gobernada (se quedó con tres de las cinco comunas más pobladas de la provincia); y sacó más votos que el pacto oficialista (88.136 versus 78.080, lo que equivale al 46,7% y 41,4%, respectivamente). Esta última diferencia de casi diez mil votos, es la misma que tuvieron los candidatos a alcalde por Chillán, Sergio Zarzar (27.116) y Aldo Bernucci (17.360). Es decir, si el oficialismo hubiese ganado en Chillán, la mayoría en cuanto a número de votos en la elección de alcaldes habría sido para el oficialismo.

En tanto, los resultados de las elecciones de concejales, dejaron mucho más contentos a los representantes de la Nueva Mayoría. 

El conglomerado obtuvo en total en la Provincia de Ñuble 91.076 votos, lo que equivale al 50,08%. De 128 ediles, se quedó con 70.

Chile Vamos, en tanto, sumó 77.684 sufragios (42,7%), quedándose con 53 representantes.

En cuanto al número de concejales por colectividad, RN quedó en el primer lugar, con 34. Le siguen la DC (29); UDI (21); PS (16); PR (11); PPD (6); MAS-IC (5) y PC (3). Otras fuerzas lograron elegir a cinco ediles.

La importancia de los resultados de las elecciones de concejales radica en que el 2017 debutará el sistema proporcional para elegir a senadores y diputados (luego del fin del binominal), el mismo utilizado para escoger a los ediles, lo que transforma a estos comicios en los más fieles predictores de cómo quedará conformado el Parlamento el próximo año.

Cómo enfrentar la abstención

Pero más allá de las cifras alcanzadas por un conglomerado u otro, el alto nivel de abstención, que en el caso de Ñuble alcanzó el 52,4%, y en el de Chillán, un histórico 66,2%; es un elemento que las autoridades y los partidos seguramente tendrán en cuenta a la hora de proyectar las próximas presidenciales y parlamentarias.
Los más altos niveles de participación se concentraron en comunas pequeñas y rurales: Trehuaco (75,6%); Cobquecura (75,1%); Ninhue (70,6%); Portezuelo (69,5%) y Ránquil (65,9%); en tanto los más bajos se produjeron en las urbes más pobladas: Chillán (33,7%); San Carlos (41,7%); Chillán Viejo (46%); Yungay (47,8%) y Bulnes (50,7%).

“Si consideramos la alta abstención en las elecciones municipales, y que no existe posibilidad alguna en el corto plazo de cambiar el voto voluntario, el panorama en los comicios del 2017 no debería ser muy distinto, aún cuando por tradición se vota más en las elecciones presidenciales”, manifestó el analista Rodrigo Landa.

En el caso de las parlamentarias, agregó, “la situación no cambia mucho si la abstención es alta o baja, porque la primera opción siempre la tendrán los nombres conocidos e instalados en los territorios. Ya vimos en Chillán, en una menor escala, que ningún nombre nuevo en política fue electo concejal o concejala. Esa situación no hubiera cambiado significativamente si teníamos más electores”. 

En cuanto a la marcada diferencia que hubo entre las cifras de participación de las comunas urbanas, versus las rurales; la politóloga y académica de la Universidad de Concepción, Jeanne Simon, señaló que aunque hay mayor participación en los sectores rurales, existe al mismo tiempo, más población en los sectores urbanos. 

“Yo imagino que los futuros candidatos al Parlamento van a buscar maneras de asegurar que la gente vaya a votar, seguramente a través de promesas clientelistas, porque pocos creen en las promesas más idealistas. Pienso que fuerzas nuevas, como Revolución Democrática y Movimiento Autónomo trabajarán para encantar a los votantes más jóvenes. Su tema será si se juntan o no con la Nueva Mayoría. También veremos si en las próximas parlamentarias va cada uno por su propio camino, o se mantienen las coaliciones de siempre, pues debemos recordar que ya no habrá sistema binominal”, aseveró.

Menos optimista es el académico de la Universidad del Bío-Bío, Álvaro Acuña.

“La abstención es un tema que no sabemos si los partidos políticos abordarán. Tengo la idea que están cómodos así, en un escenario donde votan los de siempre, los disciplinados con sus tendencias familiares o culturales, o derechamente, partidistas. En este contexto, sería interesante analizar la disciplina que el sector rural mostró”, indicó.

Cómo elegir a los candidatos a diputado

Las elecciones municipales son la principal fuente de generación de liderazgos. Es difícil pensar que aparecerán nuevos rostros en las próximas parlamentarias, por lo tanto, aquellos que perdieron por estrecho margen se transforman en cartas apetecidas por los partidos, sobre todo ahora, que no existe el binominal, y cada lista debe presentar seis candidatos(as).  

“Ante cualquier escenario de participación, tanto los parlamentarios en ejercicio, como los políticos que ejercen con un alcance provincial o regional, tienen la primera opción. Dudo que un alcalde derrotado el pasado domingo tenga una opción real de llegar a ser diputado. La estrategia territorial seguirá privilegiando las urbes con mayor densidad poblacional, aunque se dé una vocación cívica mayor en los sectores rurales. Es el caso del antiguo distrito 41, Chillán, Chillán Viejo, Yungay y Coihueco. En el caso del distrito 42, es clave San Carlos. El trabajo más fino por comuna lo determinará la cantidad de ‘partners’ que tengan los candidatos, en especial, la identificación de los alcaldes y concejales de su mismo sector político”, manifestó.

Distinta percepción tiene Jeanne Simon: “Creo que los candidatos derrotados sí tienen posibilidades, especialmente los candidatos nuevos en los sectores urbanos. Me parece que la gente confiará más en los nuevos candidatos, y menos en los candidatos con mayor edad. Cuando vota menos gente, uno puede ganar con menos votos. Luego veremos los consejeros regionales que decidirán ir como parlamentarios”, manifestó.

Álvaro Acuña, en tanto, es de la idea que nadie se jubila de esta actividad.

“Alguien dijo por ahí, ‘un político nunca muere’... Claramente la inversión en comunicación realizada por los candidatos a concejales y a alcaldes no se quiere perder, y más que saber si tienen o no tienen posibilidades, los candidatos, algunos, intentarán capitalizar esa inversión. Ahora bien, en teoría, la ciudadanía no vota por perdedores”, precisó.

De cara a las presidenciales y parlamentarias

Teniendo en cuenta que el escenario político de Ñuble quedó conformado de manera distinta a la del resto del territorio (las principales fuerzas, Nueva Mayoría y Chile Vamos quedaron equiparadas); el trabajo de cara a las presidenciales y parlamentarias será, a la vez, diferente.

“Respecto del equilibrio de fuerzas entre la Nueva Mayoría y Chile Vamos como resultado de las elecciones municipales, éste sí puede marcar un antecedente para las elecciones parlamentarias del 2017, porque existe una correlación entre ambas por ser elecciones más locales. Podríamos tener perfectamente tres diputados de un sector y dos de otro, considerando que son 5 en total en el nuevo distrito 19”, advirtió.

En la elección presidencial, sin embargo, el panorama podría ser distinto.

“Aún cuando las fuerzas políticas locales están en un cierto equilibrio, se puede dar un comportamiento distinto por variables exógenas. Las dificultades del actual Gobierno y las diferencias al interior de la Nueva Mayoría, además de la unión de la derecha en torno a la figura de Sebastián Piñera, configuran un escenario muy complicado para la coalición oficialista. Perfectamente podríamos tener un equilibrio en parlamentarios, pero no así en el resultado presidencial”, sostuvo.

Jeanne Simon, en tanto, percibe a ambas coaliciones “debilitadas”.

“Yo veo tanto a la Nueva Mayoría, como a Chile Vamos, debilitadas sin mucha fuerza. Con el nuevo sistema electoral, seguramente se mantendrán los antiguos parlamentarios y se agregarán algunos nuevos, que ojalá, sean mujeres, porque en términos generales, fueron las mujeres quienes perdieron cupos en las pasadas municipales”, aseveró.

Alvaro Acuña, en tanto, cree que las parlamentarias serán más abordables para la Nueva Mayoría, no solo por los resultados del domingo pasado, sobre todo en la elección de concejales; sino también por el trabajo desarrollado por los parlamentarios actuales.

“En el caso de los senadores, el trabajo en terreno del senador Felipe Harboe claramente se vio materializado en estas elecciones. En ese contexto, se ve esperanzador el panorama para los candidatos a diputados de la Nueva Mayoría, no así para los de Chile Vamos, donde vemos a un senador (Víctor Pérez) con baja presencia en Ñuble.  Ahora bien, no creo que esto sea extrapolable a la contienda presidencial”, sentenció.

 

Comentarios