Buscan intensamente a sospechoso de femicidio que afectó a quillonina

Por: Felipe Ahumada Fotografía: TVN 10:25 PM 2016-10-26

Unas 80 personas, entre amigos y vecinos de la familia de Patricia Ester Quiroga, esperaban en el acceso del sector de Peñablanca a la carroza fúnebre que junto a sus padres, traía su cuerpo a Quillón desde Santiago, donde se ubica el departamento en que fue hallada muerta el martes, presumiblemente en manos de su pareja, J.C.O.G., quien es buscado por la PDI.


Al menos para su familia “no hay duda de que él la tiene que haber matado, porque si fuera inocente, o si no tuviera nada que ver con ella, ¿por qué tiene el teléfono apagado? ¿Por qué está inubicable y no ha querido dar la cara”, planteó Matilde Quiroga, tía de Patricia, quien viajó junto a su hermana, María Rosa, hasta la comuna de Santiago Centro a realizar los trámites mortuorios, en medio de un paro nacional de funcionarios públicos, y traer los restos de Patricia hasta Peñablanca, sector ubicado a unos 8 kilómetros de Quillón, que es donde ella creció.


El cuerpo de la mujer de 51 años, empleada de un restorán capitalino y madre de un joven de 25 años (Jorge Urra), fue hallado por la policía con una data de muerte cercana a las 72 horas, con diversas contusiones craneales, abdominales y faciales, además de cortes en el rostro y hombros.


“Lo que pasa es que ella se hablaba casi todos los días con su mamá y con su hijo, pero había pasado dos días en que ella no contestaba los llamados, así que le pedimos a los carabineros que la fueran a ver, porque al trabajo tampoco había ido”, explicó su tía, quien con otro detalle intenciona aún más las sospechas en contra de su pareja. “Los carabineros encontraron que a la puerta le habían echado llave, y aparte de mi sobrina él era el otro que tenía llave”, explicó.


Sobre el sospechoso, se sabe que hace cuatro meses que había dejado de trabajar, luego que cerraran las faenas en una empresa minera en el norte del país.
 

“Nunca supimos de maltrato”

La última vez que Patricia y su pareja, Juan Carlos, estuvieron en Peñablanca, fue para el verano pasado, de vacaciones.


El trato entre ambos era el esperable para una pareja que llevaba años de convivencia, y hasta la muerte de Patricia en la comuna de Quillón nunca supieron si ella sufría de violencia intrafamiliar.


“No supimos nunca de maltrato, pero él sí era bueno para tomar y ahora estaba cesante hace cuatro meses. Acá era callado, tal vez algo asolapado, como que no se mostraba tal cual es, pero de ahí a que le pegara, eso no lo sabíamos”, comentó.


La familia espera que la PDI pueda dar luego con el sospechoso y que se genere un proceso judicial que remate en una condena ejemplificadora.


“Queremos que se haga justicia, esto es muy doloroso, su madre, su hijo y todos nosotros estamos destrozados. Una cree que esto pasa en la tele, que nunca nos va a pasar a nosotros, pero aquí estamos, con este dolor”, finalizó Matilde.


Este posible femicidio es el segundo que enluta a Quillón este 2016, luego que el 28 de marzo Yuri Álvarez Valderrama muriera a martillazos, de manos de su pareja Ángelo Iturra Morales, hoy en prisión preventiva.

 

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