Actividad del volcán Chillán exige mejor planificación territorial

Por: Jorge Chávez Fotografía: Mauricio Ulloa Ganz 10:00 PM 2016-10-26

Desde el año 2013 que un grupo de expertos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) se encuentra realizando estudios científicos en el sector del valle Las Trancas, en  la comuna de Pinto, los cuales buscan identificar cómo sería el comportamiento y desplazamiento de los eventos de la naturaleza que se produzcan en el lugar.


La zona geográfica donde se ejecuta el trabajo es sensible para la zona cordillerana de Ñuble, sobre todo considerando el rico pasado eruptivo del complejo volcánico Nevados del Chillán, ya que registra al menos 10 procesos de diferente grado de intensidad en los últimos 100 años, según estadísticas históricas del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin).


La investigación, que se da mediante el desarrollo del proyecto Ecosistemas para la Protección de Infraestructura y Comunidades, EPIC, cobra aún mayor relevancia para la provincia dado el estado actual en que se encuentra el macizo local, que desde el 31 de diciembre pasado se encuentra en Alerta Amarilla, segunda de las cuatro etapas (verde, amarilla, naranja y roja) con las que se designa a los volcanes en el país dado su nivel de actividad.


Parte del estudio busca revelar el grado de impacto que generarían fenómenos naturales en áreas geográficas con vegetación tupida aledañas al macizo, así como en aquellas en donde se carece de especies arbóreas o arbustivas. 


La idea es tener claridad sobre el nivel de mitigación que podría generarse a partir de contar o no con áreas boscosas en esas parte de la cordillera ñublensina.


Conclusiones preliminares
“Este es el único proyecto en Chile de la UICN y se dedica a la protección de las comunidades a partir de los ecosistemas. Venimos trabajando desde hace cuatro años y tenemos varias líneas de trabajo; nuestro foco de interés es la reducción de riesgos de desastres, la adaptación al cambio climático y la protección y manejo de la biodiversidad”, comentó la coinvestigadora del proyecto EPIC en Chile, Érika Cortés, quien el pasado martes llegó a Chillán junto al grupo de expertos a hacer público algunos detalles del trabajo en el valle Las Trancas, el cual si bien finaliza oficialmente el año 2017, ya se tienen algunos conceptos preliminares.


Uno de ellos habla de la importancia de analizar alternativas para asegurar el mantenimiento de las fuentes de agua originadas de la  nieve que cae en invierno y que se acumula en zonas de alta montaña de la cordillera, ante las frecuentes sequías.


Otro de los resultados de la investigación EPIC indica que la frecuente actividad volcánica, unida a otros fenómenos climáticos extremos, ha puesto a prueba de manera práctica la necesidad de una adecuada planificación territorial.


“Estuvimos haciendo estudios junto a investigadores del Instituto de Nieves y Avalanchas de Suiza, con quienes se hicieron modelaciones para demostrar el efecto del bosque nativo en detener el impacto de las avalanchas. En esa zona hemos descubierto muchos problemas en la vía de tránsito para los turistas que se dirigen al centro de esquí por ejemplo y ha sucedido que muchas veces vienen grandes eventos de nieve y luego el camino se corta aislando a gente que no se puede rescatar”, precisó Érika Cortés.


La especialista explicó que el estudio se hizo para demostrar que en estas zonas hay formas de evitar los eventos con soluciones naturales  como es el uso de la flora  y promoviendo la regeneración y reforestación de las especies.


“Esta primera etapa sirvió para mostrar el impacto positivo del bosque y también para identificar eventos antiguos de avalanchas que no están en el camino, pero que sí están registradas en los anillos de los árboles; esto nos ayudará a definir otros lugares de riesgo para el valle Las Trancas”, aclaró.


De acuerdo al documento informativo que entregó la UICN y en el que se publican los principales resultados de la investigación, el bosque nativo permite asegurar el agua para el consumo humano, ya que esta se almacena en el suelo forestal durante el invierno evitando inundaciones y crecidas en los ríos, para luego proveer de agua en la época de verano cuando la lluvia es escasa.


Asimismo, actúa como barrera de protección ante avalanchas de nieve y deslizamientos de ladera en zonas de montaña y sostiene una red de interacción entre especies de animales y plantas que conlleva un equilibrio único en la naturaleza, que a su vez genera una serie de beneficios a las comunidades locales, respecto a su belleza escénica, conservación de la biodiversidad y valores culturales.


Proyección
El secretario regional del Ministerio de Medio Ambiente, Richard Vargas, destacó la labor ejecutada en la alta cordillera de Pinto y adelantó que existe la intención del equipo científico de expandir su mirada hacia toda la Reserva de la Biósfera Nevados de Chillán-Laguna de Laja.


“Como conclusión se puede decir que el proyecto pretende ampliar el área de influencia para ser desarrollado en toda la reserva e incluso para ser llevado a otras zonas del país”, indicó.


El seremi resaltó que con las conclusiones del trabajo se podrá contar con información vital para la seguridad de los residentes de la zona cordillerana con respecto al manejo del riesgo.


Érika Cortés confirmó el anuncio del funcionario de gobierno y precisó que con la metodología científica implementada en Las Trancas, el grupo de expertos efectuará un análisis similar en el extenso territorio natural que abarca gran parte de la Región del Bío Bío.


Mapa de peligro
Las conclusiones finales del estudio en el valle Las Trancas podrían servir para mejorar o actualizar los planes de riesgo volcánico de la comuna de Pinto e incluso ser insumo para las otras comunas vecinas al macizo ñublensino, según comentó Alejandro Casteller, encargado del trabajo de investigación.


Por su parte la encargada de Gestión del Riesgo de la Onemi regional, Andrea Aravena, recalcó que no se descarta que los resultados que se obtengan con el estudio sirvan  para promover mejoras en los mapas de peligrosidad de las comunas cordilleranas de Ñuble.


“Las conclusiones que se consigan con este trabajo podrían ser un complemento de los mapas comunales, entendiendo que éstos tienen la característica de ser perfectibles”, reiteró la geóloga de profesión.


Objetivo
El proyecto científico ejecutado por el UICN es financiado por el gobierno alemán y el Instituto Suizo de Nieves y Avalanchas, y guarda mayor relevancia por el hecho de que  se orienta especialmente en la parte cordillerana de la comuna de Pinto, en donde existe una importante infraestructura turística y residencial.


 La finalidad última es abordar, tanto desde el ámbito científico como político, la importancia y beneficios derivados de la presencia y manejo del bosque nativo e integrar de manera práctica ese conocimiento en la toma de decisiones de las máximas autoridades del país. 

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