El deporte sigue siendo plataforma de éxito político en Ñuble

Por: Rodrigo Oses Fotografía: Mauricio Ulloa/F.Villa 2016-10-24

Probada. Casi nunca falla. Candidato que viene del mundo deportivo suele resultar electo o alcanzar una amplia adhesión popular en las urnas.
En la Provincia de Ñuble quedó demostrado que el deporte sigue siendo plataforma de éxito o trampolín político.


Los alcaldes de Chillán y Coihueco, Sergio Zarzar (56,8%) y Carlos Chandía (56,9%), confirmaron sus respaldos populares con altas mayorías, en gran medida, por su historial ligado al masivo mundo deportivo y su cercanía con la gente que está inserta en este ambiente.


“El alcalde gestionó una de las obras que más esperábamos en más de cien años para el fútbol amateur,  que era el pasto sintético, lo que le dará dignidad a nuestros deportistas, eso no tiene que ver con un color político”, reflexionó en su muro de Facebook el presidente de ANFA Chillán, Hugo Figueroa, tratando de explicar el masivo apoyo que tuvo Sergio Zarzar desde los integrantes del fútbol amateur.


El alcalde reelecto de Chillán y ex timonel de Ñublense, profundizó su gestión deportiva materializando el proyecto que permitió instalar pasto sintético en el estadio de ANFA y gestionó otro que permitirá empastar tres recintos más en sectores poblaciones. Además inauguró el histórico Estadio Atlético y la cancha sintética del Complejo Quilamapu, entre sus proyectos emblemáticos.


CHANDÍA SIGUE
Carlos Chandía, el ex árbitro FIFA, sigue aprovechando su capital deportivo. Fue reelecto y quienes conocen su gestión recalcan que el proyecto del nuevo estadio para la Coihueco y la medialuna le sumaron muchos votos y compromiso de la gente.


“Acá Carlos ha realizado una gran gestión en materia deportiva, potenciando el fútbol local y mejorando la infraestructura con el objetivo que el fútbol de Coihueco tenga mayor identidad y no vengan de Chillán los jugadores a jugar, sino que sean de la comuna”, aporta René Rubio, quien es el nuevo presidente del Deportivo Lautaro de la comuna más extensa de Ñuble.


BENAVENTE ES DEPORTISTA
El concejal electo Camilo Benavente es otro claro ejemplo de la ventaja comparativa que otorga una gestión en el mundo del deporte.


Los cimientos de su campaña los instaló desde su cargo como director regional del Instituto Nacional del Deporte, interactuando en terreno con organizaciones deportivas y una amplia masa de votantes.


Además, ha cultivado por años una imagen de deportista comprometido con la vida sana, reconocido como “runner” que no se pierde corrida, como miles de ñublensinos que siguen este estilo de vida.


“La clave es la cercanía con la gente, vivir su realidad, estar en terreno”, declaró ayer en Radio La Discusión 94.7.

DE “RUNNER” A CONCEJAL
El “runner” e instructor de tenis, César Figueroa, también comprobó que el deporte suele ser un trampolín político. Fue electo concejal en San Ignacio como la tercera mayoría y reconoce que su historial deportivo lo favoreció.


“Creo que mi historial en el deporte fue fundamental, la base para llegar a la gente, aunque si bien en mi comuna no solo me reconocían como el ‘runner’ que unió las 21 comunas de Ñuble trotando, sino que también por mi largo historial como presidente de la Unión Comunal de Vecinos. Y mi desafío es mayor, como concejal seguiré propiciando iniciativas para que la comunidad pueda tener más actividades deportivas”, reflexiona Figueroa, quien ayer fue cabalgando al sector San Rafael “a pagar una manda por salir electo”.


Sin embargo, provenir de la esfera deportiva no siempre asegura éxito político.  El profesor de atletismo del Colegio Padre Hurtado, Francisco Ávila, quien fue candidato a concejal por Chillán representando a Evópoli, no resultó electo tras obtener el 1,25% de los sufragios. “Estoy acostumbrado a las competencias deportivas donde se vive intensamente la derrota, y el éxito solo muy pocas veces. Tan solo saber que más de 560 personas confiaron en mí con el voto me basta y me sobra para sentirme un ganador”, sentencia Ávila.

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