Las 5 claves para entender las decisivas elecciones municipales de hoy

Por: Isabel Charlin Fotografía: Agencia Uno 12:15 AM 2016-10-23

La incertidumbre ha marcado el preámbulo de los comicios de hoy. Pese a ello, autoridades y candidatos esperan que una alta participación logre dejar atrás las polémicas

Partidos medirán sus fuerzas de cara a las presidenciales y parlamentarias de 2017. Quién obtenga mejores resultados, podrá “pelear” con más argumentos a sus futuros postulantes

Pocas elecciones de los últimos años habían estado acompañadas de tantos eventos previos como estas municipales 2016.

Ya el proceso de primarias al interior de la Nueva Mayoría generó polémica, luego que los candidatos fueran inscritos fuera de plazo, lo que derivó en tiras y aflojas entre los partidos y el Servel, permitiéndose finalmente la participación de los postulantes oficialistas.

Paralelamente, ya comenzaba a gestarse un problema de proporciones relativo a la legitimidad del padrón.

En años anteriores había habido algunas denuncias sobre comunas con más electores que población, y algunos cambios de domicilio unilaterales, pero nada como para preocuparse.

No fue hasta hace unas semanas cuando el tema explotó, al conocerse que casi medio millón de chilenos no podrá sufragar, ya que fueron cambiados unilateralmente de domicilio electoral, responsabilidad que recayó en el Servel y el Registro Civil, y que le terminó costando la salida a la ministra de Justicia, Javiera Blanco.

Ni la ley exprés que intentó sacar adelante el Gobierno, para aquellos chilenos pudieran elegir dónde votar (si en su comuna de origen, o en aquella donde aparecen registrados) logró calmar los ánimos. Es más, no hubo acuerdo político para aprobarla, pues se corría el riesgo que algunos se aprovecharan, y votaran más de una vez. la iniciativa, además, fue tildada de inconstitucional por varios expertos en el tema.

Si a estos hechos se suma el descrédito de la política, producto de los casos de corrupción conocidos ampliamente (estos son los primeros comicios post SQM, Penta y Caval), las expectativas en torno a la participación no son de las mejores.

Nivel de abstención
En las elecciones municipales de 2012, la abstención a nivel nacional llegó a casi el 60%, cifra que si bien en Ñuble fue menor (47,5%) -principalmente, porque los electores de las comunas más pequeñas sí concurrieron a las urnas-, en Chillán alcanzó el 57,8%. Es decir, de las casi 140 mil personas que componían el padrón ese año, solo sufragaron poco más 63 mil.

Como contraparte, en Trehuaco la abstención llegó solo al 25,6%.

Para hoy, los expertos y las autoridades han coincidido que cualquier nivel de participación superior al 40% será aceptable. Por el contrario, si el porcentaje baja la barrera psicológica del 40%, los cuestionamientos hacia la legitimidad del proceso serán inmediatos, lo que se verá reforzado por el error en el padrón.

¿A quién favorece la mayor o menor participación? Si pocos electores votan, los alcaldes en ejercicio serán los que saquen cuentas alegres, ya que son ellos los que tienen las mayor capacidad de convocar a su voto “duro”. Por el contrario, si más personas concurren a las urnas, las opciones para quienes retan a los incumbentes, son mayores.

¿Ola de impugnaciones?
Precisamente los cambios de domicilio electoral unilateral efectuados por el Registro Civil y avalados por el Servel, podrían incidir en una baja participación. 

Si bien la variación en la cantidad de electores en cada una de las comunas es menor (en Ñuble fluctúa entre el -3% y 1,5%), y nadie puede asegurar que todos los cambios fueron sin el consentimiento de los votantes, en contiendas en que la diferencia de votos entre candidatos sea menor a la variación del número de votantes de una determinada comuna, se generarán las condiciones para que quien se sienta afectado(a) recurra ante el Tribunal Electoral e impugne los comicios.

Esto podría suceder en algunas comunas de la provincia de Ñuble, como San Nicolás, Cobquecura y  Trehuaco, donde se avizoran resultados estrechos, principalmente, porque los contendores son los mismos de 2012, y en esa oportunidad, el ganador se alzó con pocos sufragios de ventaja; y porque coincidentemente, la variación de su padrón es mayor a dicha diferencia.

En el caso de los resultados de concejales, podría haber mayores disputas, debido a la gran cantidad de candidatos, y por ende, dispersión del voto.

El futuro de los incumbentes
La de hoy será también una elección clave para 32 de los 60 candidatos a alcalde de Ñuble (equivalente al 53% de las opciones electorales), quienes son jefes comunales en ejercicio o “viejos conocidos”, que gobernaron con anterioridad durante uno o más períodos.

Entre 1992 y 2012, en promedio, una de cada tres comunas del país eligió nuevos alcaldes cada cuatro años. Desde 1996, entre un 80% y un 90% de los alcaldes ha buscado la reelección. Pero un buen número perdió, como lo pudieron constatar varios jefes comunales de la  Nueva Mayoría en la Provincia de Ñuble, que en 2012 fueron derrotados por debutantes, mismos estos últimos que hoy van a la reelección, y que competirán con los ex alcaldes.

De acuerdo a un estudio desarrollado por los académicos Kenneth Bunker y Patricio Navia, denominado “Tasas de reelección y longevidad de alcaldes en Chile, 1992-2012”, en promedio, los alcaldes permanecen poco más de ocho años en sus puestos. En 2012, 182 de las 345 comunas del país (52,7%) escogieron alcaldes nuevos, cifra muy similar a la registrada en Ñuble, donde 11 de los 21 alcaldes que asumieron, debutaban (52,3%).

En promedio, los candidatos a alcalde de Ñuble que actualmente ejercen el cargo, o que alguna vez lo hicieron, completarían 12 años a la cabeza de sus comunas de ganar hoy.

De los 32 postulantes que caben dentro de esta definición, 10 pretenden completar 12 años en su cargo; tres aspiran a durar 16 años como alcaldes; y tres alcanzarían los 18 años en el poder.

Pero dos casos son emblemáticos en la futura Región de Ñuble, si se quiere ejemplificar la falta de renovación de liderazgos.

De triunfar Víctor Toro (DC), actual alcalde de San Nicolás en las próximas elecciones municipales, completará 24 años ininterrumpidos en dicho puesto, convirtiéndose de esta manera en uno de los jefes comunales más “longevos” del país en cuanto a experiencia en el cargo.

En tanto, con un período menos, y una “laguna” de ocho años, el ex alcalde de Ránquil, Benito Bravo, alcanzaría los 20 años interrumpidos en el poder, si es que gana hoy.

Papeleta “XL”
19 listas, que corresponden a 17 pactos electorales y dos partidos políticos, competirán en las elecciones municipales de hoy a nivel nacional, una cifra récord que sin duda, tendrá incidencia en los resultados.

En Ñuble compiten hoy sesenta candidatos a alcalde y 635 aspirantes al Concejo, para 21 y 128 cargos, respectivamente.

Si bien la estrategia de los partidos de competir en más listas dice relación con el interés por cautivar mayor número de votos, al presentar mayor número de candidatos (en Chillán, se aumentó el número de candidatos a concejal de 40, en 2012, a 60 este año); los expertos han advertido que esta relación no es tal.

En promedio, las comunas de Ñuble presentaron tres candidatos a alcalde y 30 a concejales. Chillán Viejo es la que más aspirantes a jefe comunal tiene (6), versus Cobquecura, Coelemu, Coihueco, Ñiquén, Portezuelo, Quirihue, Ránquil, San Ignacio y Trehuaco, donde se enfrentan solo dos contendores.

En el caso de los concejales, Chillán lidera la papeleta “XL”, con sesenta nombres, mientras que Ninhue es la comuna con menos postulantes, con 23.

El mapa del poder
Las elecciones municipales de hoy se convertirán en la principal fotografía electoral  para los diferentes conglomerados, de cara a las presidenciales y parlamentarias de 2017.

Con resultados en mano y porcentajes reales de participación, los partidos políticos proyectarán sus votaciones para el próximo año, cifras que dependerán en gran parte de quién gobierne las comunas en cada territorio, ya que quienes asuman el próximo 6 de diciembre serán los responsables de crear las redes necesarias para pavimentar la continuidad de la Nueva Mayoría en el poder; permitir el retorno de Chile Vamos, o dejar que nuevas fuerzas asuman el liderazgo de un país que ha visto resentida la confianza en los políticos en los últimos años.

En 2012, 14 de las 21 comunas de Ñuble quedaron en manos del hoy conglomerado Chile Vamos (entonces Alianza), un resultado que cambió por completo el escenario alcaldicio en el territorio, ya que hasta ese año, la Nueva Mayoría (Concertación) administraba 13 de las comunas ñublensinas, y solo ocho eran encabezadas por la derecha.

Pero quizás más importantes para los partidos serán los resultados que obtengan en las elecciones de concejales, ya que determinarán la real fuerza de cada uno, de cara a la negociación para dirimir a los abanderados presidenciales.

En las pasadas elecciones de 2012, la Concertación reafirmó su hegemonía en Ñuble, con un 49%; la Alianza obtuvo un 36% y otras fuerzas sumaron un 15%. De un total de 128 concejales, la actual Nueva Mayoría se quedó con 63; Chile Vamos con 53 y otras fuerzas (PRI, MAS y PH) con 12.

El partido que obtuvo más ediles en la provincia fue RN, con 34; seguido de la DC, con 28; la UDI, con 19; el PR, con 13; el PPD, con 11; el PS, con 10 y el PC, con 1.

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