Error en el padrón desataría avalancha de impugnaciones en comunas

Por: Isabel Charlin Fotografía: Agencia Uno 10:30 PM 2016-10-20

Impugnación es la palabra que recorre actualmente gran parte del espectro político, en caso que los resultados de las elecciones municipales del próximo domingo no sean los esperados.

Es que con las dudas respecto de la legitimidad del padrón electoral, cualquier diferencia de votos entre candidatos que sea menor a la variación del número de votantes de una determinada comuna, generará las condiciones para recurrir ante el Tribunal Electoral.

Y no solo en las elecciones de alcaldes. La situación podría ser aún más compleja entre los concejales, dada la gran cantidad de candidatos, y por ende, dispersión del voto. En estas contiendas, cada sufragio contará, y enfrentará, incluso, a miembros de un mismo partido.

Ocurrió el 2012 en Chillán, en la lista Concertación Democrática. Los socialistas Carlos Hernández y Camilo Benavente (hoy PPD) pelearon voto a voto su inclusión en el Concejo (el PS tenía derecho a un solo representante, de acuerdo a la cifra repartidora). La contienda se definió en favor de Hernández, por escasos cuatro votos.

“Esto es como una primaria. Si bien a un partido lo que le interesa es tener un concejal, a los militantes no les da lo mismo quién es el elegido, y los resultados suelen ser los mismos, quien pierde termina yéndose de la colectividad”, sostuvo Felipe Vergara, experto en marketing Político de la Universidad Andrés Bello, quien recalcó que la mayor cantidad de reclamos se dará en las elecciones de concejales.

“Cuando en comunas que eligen ocho concejales hay 60, 80 ó 90 candidatos, el voto a voto será la tónica. No será una pugna entre coaliciones, sino intra, por el sistema proporcional”, mencionó, agregando que los grandes perdedores debido a los efectos del error en el padrón  serán los independientes que no sean electos por escaso margen de votos.

“Nadie los va a representar a ellos, los grandes bloques se van a unir para mantener los resultados; y ojo, en estas elecciones hay hartos independientes. Ellos van a quedar huérfanos a la hora de ejercer alguna acción”, aseveró, advirtiendo además que si bien se puede esperar una “ola” de impugnaciones, muchas de ellas responderán más bien a performances mediáticas.

Para el cientista político Kenneth Bunker, el hecho que no se sepa cuántos electores fueron cambiados en forma voluntaria o involuntaria “abre la posibilidad para que un candidato pueda perder una elección y luego acudir al Tricel y decir que la elección es inválida. No veo ninguna razón para que un candidato que pierde una elección por menos votos, por un margen menor al que se cambió de domicilio, no impugne una elección”, añadió.

Comunas con mayor riesgo de impugnación
Precisamente lo esbozado por Kenneth Bunker podría suceder en varias comunas de la Provincia de Ñuble, donde se avizoran resultados estrechos, principalmente, porque los contendores son los mismos de 2012, y en esa oportunidad, el ganador se alzó con pocos sufragios de ventaja; y porque coincidentemente, la variación de su padrón es mayor a dicha diferencia.

San Nicolás es el caso más emblemático. En 2012 el triunfador de la elección debió dirimirse en el Tribunal Electoral, el cual determinó que entre Víctor Toro (DC) y Víctor Hugo Rice (RN) solo hubo una diferencia de 41 votos en favor del primero. 

De acuerdo a la información entregada por el Servicio Electoral, la variación del padrón de la comuna este 2016 (votantes incorporados menos votantes retirados) es de 211 personas menos. Es decir, si la diferencia en la comuna se repite; se estrecha aún más, o es menor a 211 votos, el perdedor perfectamente puede impugnar la elección ante el Tribunal Electoral.

En la misma situación (teniendo en cuenta los resultados de 2012 y a los mismos protagonistas), podrían verse Cobquecura, donde la variación es de 116 votos, y en la pasada elección Osvaldo Caro (RN) ganó a Julio Fuentes (PR) por 64 sufragios; y en Trehuaco, donde Luis Cuevas (DC) superó a Fernando Chandía (independiente) por 123 votos. En esta última comuna, la variación del padrón es de 172 electores menos.

Además de estas tres comunas, Coihueco, Ninhue y Ránquil presentaron en 2012 diferencias escasas entre candidatos, no obstante éstas son un poco mayores a la variación del padrón.

A esto, se debe sumar cualquier sorpresa electoral que ocurra este domingo, ya que la holgura con que gane un determinado candidato, estará determinada por el número de electores que concurra a votar.

En el caso de las comunas con mayor número de electores, como Chillán, San Carlos, Chillán Viejo y Bulnes, es menos probable que se generen impugnaciones teniendo en cuenta los resultados de 2012, ya que en las cuatro, la diferencia entre el primer y el segundo postulante fue de más de mil votos, y en el caso de Chillán, casi 2.500. Sin embargo, las características propias de esta elección (mayor número de candidatos en Bulnes y Chillán Viejo, por ejemplo) podrían dar sorpresas.

De aquí en adelante
Según la experta en Marketing Político y académica de la Universidad del Bío-Bío, Paulina Pinchart, los problemas se van a dar en comunas con menor cantidad de electores, donde la diferencia entre candidatos sea menor a los mil votos.

“En algunas comunas la diferencia será de menos de mil votos, y si esa cifra se asemeja al número de personas que fue retirada del padrón y no pudo votar en la comuna, los candidatos tienen el derecho a preguntarse si sin el error del Servel, habría sido la misma votación, o se podría haber dado vuelta”, dijo.

La experta es clara respecto de cuál era la mejor opción para salir de este problema. “Si me preguntan, en lo personal, yo creo que las elecciones no debieran realizarse. Si el Estado no le puede garantizar igualdad a todos los chilenos, no puede efectuar una elección. Entiendo que es una opción poco realizable, por todo lo que implica, pero lo que vendrá después, con el cuestionamiento a  la legitimidad de quienes salgan electos, será peor”, arremetió.

Kenneth Bunker, en tanto, apeló  a las sanciones reales y a una profesionalización de los servicios involucrados en el error.

“Con la legitimidad de la elección en duda, y el notorio deterioro del Registro Civil y el Servel en curso, solo queda identificar a los responsables y procesarlos debidamente. Quienes formaron parte de este lamentable episodio deben ser apartados de sus funciones. A su vez, el Gobierno debe tomar las medidas para que algo así nunca más suceda. Esto significaba partir por profesionalizar a ambos servicios en cuestión. Se necesita a mejores profesionales y técnicos en tareas de esta magnitud”, manifestó.

Este jueves, la directora (s) del Servel, Elizabeth Cabrera, anunció que a partir del 2 de noviembre, el organismo comenzará nuevamente la actualización y depuración del padrón, de cara a los procesos electorales del año 2017. 

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