Exitosa experiencia de producción y venta de productos campesinos

Por: José Luis Montes Fotografía: JLMV 04:40 PM 2016-10-18

“La idea la empezamos a desarrollar mientras con mi madre salíamos de feria en feria, que es la forma en que uno se da  a conocer. Conversando con los colegas, la mayoría usuarios de Indap, hablábamos de lo bueno que sería tener un local  e hicimos un esfuerzo y logramos echar andar este local. Conté  con el apoyo de varios productores campesinos, que me pasaron sus productos y pude tener una variedad más interesante, en un lugar fijo, con posibilidades de abrir todos los días del año y accesible para todo tipo de público”.


Así resume Sonia del Carmen Sandoval Palma la gestación del exitoso emprendimiento que desarrolló  luego de trabajar una década en turismo, lo que le significo varias vueltas al mundo en barco. “Pero llegó el día en que se cumplió una etapa y decidí trabajar junto a mi madre en una pyme agroalimentaria “Valle de Las Nieves”, que se dedica  a los agroprocesados.” 


De la propia necesidad surgió la oportunidad de crear un negocio que hoy luego de 4 años se ha consolidado y continúa en etapa de expansión. Se trata del  “Emporio Gourmet de Chillán” en el local 46 de la diagonal del mercado, en pleno corazón turistico de Chillán.


En forma particular ha logrado establecer un sistema de ventas sustentable ya que no considera  subsidios de ningún tipo. Trabaja en consignación con un sistema de stock, y carga 30% sobre los precios al productor, lo que le permite mantener el negocio y un margen razonable de ingresos. Los productos se van reponiendo conforme a los stock que la demanda impone.


“En la medida que pasa el tiempo, las ventas han ido aumentando. Ya que hay productores que tienen más salida, y se hacen más conocidos. Ellos  mismos recomiendan el local a su clientela”, comenta.


“En este momento tengo a 8 usuarios de Indap  que trabajan todo el año conmigo y otros 5  que rotan, según temporada y producto. Entre los fijos tengo a María Eugenia Celedón con sus  cosméticos y la línea cannabis; a David Concha de Portezuelo y a la señora Olivia, conocida como la Abejita de Ránquil; también a Bernado Cortés con legumbres y vinagre de manzana, a Luis Muñoz de Yungay, quien me provee de café de arroz, de trigo y de higos y a Gloria Lillo de Yougurt de Pajaritos”.


Afirma que uno de sus aciertos fue la ubicación elegida, ya que al mercado de Chillán llegan turistas nacionales y extranjeros en forma permanente: “Con el tiempo hemos detectado que el extranjero busca productos de calidad en pequeños envases, como para llevar de regalo sin ocupar mucho espacio en maletas. El turista chileno en tanto busca sabores, no tiene problemas con los formatos”.


Su idea inicial fue trabajar solo con emprendimientos locales, pero la práctica la hizo incorporar otros productos agroecológicos, incluso importados, como curcuma, cacao y otros de la línea de alimentos saludables, lo que permitió una línea de flotación para el negocio, que a los tres años comenzó a dar núumeros azules permanentes.


Su posición en el mercado le ha permitido establecer redes con otros comerciantes de productos campesinos del país. “Mientras más grande el arcoiris, hay más oportunidades para todos”, dice. Un incentivo a su área de negocios ha sido el mayor interés de la gente por acceder a alimentos sanos, derivado de mayor información proveniente muchas veces de la prensa y la TV, como ocurre con la curcuma, el ajo negro y el maqui.


En cuanto a los canales de difusión destaca los buenos resultados de las redes sociales, especialmente Facebook.  


Entre sus proyectos inmediatos, Sonia  destaca las gestiones  para vender vino, lo que hasta ahora no puede por una cuestión de permisos, no obstante  trabaja en una alternativa que son las exenciones que se aplican a productos de rescate patrimonial, donde se puede incluir al vino artesanal, tema en que espera apoyo de Sernatur y el Indap.

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