Los errores no forzados de Zarzar que podrían complicar su campaña

Por: Isabel Charlin Fotografía: La Discusión 09:20 PM 2016-03-12

Lo que parecía hasta ahora una campaña tranquila, sin mayores sobresaltos para el alcalde Sergio Zarzar, con el correr de las semanas ha ido complicándose.
Y no porque sus adversarios políticos estén tomando ventaja -la Nueva Mayoría aún está enfrascada en la disyuntiva de efectuar o no primarias en Chillán-, sino porque sus propios cercanos se han transformado en el foco de conflicto al interior del municipio.
Desde que asumió, en 2008, el jefe comunal ha sido cuestionado -incluso, desde su mismo conglomerado- por no lograr conformar equipos.  Prueba de ellos es que por dos direcciones clave como son la Administración Municipal y la Dirección de Desarrollo Comunitario, han pasado en cada una de ellas cuatro profesionales en siete años.
Conocidos son también los roces que han tenido últimamente sus dos mujeres “fuertes”: su jefa de Gabinete, Paola Becker, y la jefa de Protocolo, María Teresa Troncoso.
La influencia de ambas, sumado al poder que han ido adquiriendo otros funcionarios imprescindibles para el engranaje municipal, sobre todo en época de elecciones, han contribuido a que el poder de decisión del alcalde se haya visto mermado, y por ende, sus decisiones cuestionadas.
Ocurrió hace unos días, cuando el encargado de Deportes y Eventos Recreativos del municipio, Jorge Briones, se vio envuelto por tercera vez en un violento altercado, esta vez, con el director (s) de Aseo y Ornato, Víctor Fernández.
Concejales como Víctor Sepúlveda y Edison Coronado, cuestionaron la “mano blanda” de Zarzar, quien optó por ordenar un sumario en vez de aplicar el reglamento interno, que sanciona duramente este tipo de conductas.
Actualmente Briones está con licencia médica, lo que retrasará el sumario ordenado en su contra, ya que no podrá prestar declaración, tal como ocurrió en diciembre de 2013, cuando agredió al ex jefe de Administración y Finanzas, Carlos Zúñiga, por lo que solo le dieron tres meses de suspensión con la mitad de sueldo.
Algunos ediles cuestionan el poder que ha ido adquiriendo el encargado de Deportes al interior del municipio. Advierten que Zarzar no quiere removerlo, por ser una pieza fundamental en época de campaña en las distintas poblaciones de la ciudad. Además, la relación de lealtad entre el alcalde y Briones es un bien preciado para el jefe comunal, ya que este último viene de la administración Bernucci.
Debido a que el equipo político del alcalde está disminuido por los roces entre sus dos más cercanas colaboradoras, la figura de Briones es fundamental para el “puerta a puerta” que se requerirá en campaña, tarea en la que Briones está bien evaluado a los ojos de Zarzar.

ESPIONAJE

Un segundo “autogol” recibió la actual administración luego que el ex jefe se Seguridad, Waldo Ríos, denunciara haber recibido órdenes de cercanos al alcalde, de “espiar” a diversos funcionarios de la corporación que estarían entregando información clasificada a sus adversarios políticos.
Los dichos del ex jefe de guardias no implicaban directamente al alcalde, sino a integrantes de su equipo de confianza, lo que nuevamente puso en el ojo del huracán al círculo de hierro de Zarzar.
El mismo que deberá dirigir la próxima campaña para la reelección, y que deberá enfrentar, lo más seguro, a un viejo conocido del municipio como es Aldo Bernucci. Razón de más para que exista preocupación al interior de Chile Vamos, conglomerado que apoya al jefe comunal, el cual seguramente instará a Zarzar a “ordenar la casa” de cara a las próximas elecciones.

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