Gestión municipal

Por: Fotografía: Mauricio Ulloa 08:10 AM 2016-10-11

El hecho que en la actualidad los alcaldes sean solo administradores municipales, sin mucho espacio para manejar recursos, debido a presupuestos deficitarios, también tiene mucho que ver con los problemas de gestión dentro de los municipios. 

La gestión es resultado del esfuerzo coordinado de los factores productivos para la obtención de un fin de manera efectiva y eficiente. Y dado que el principal factor productivo es el capital humano, se puede concluir que los malos resultados de gestión en los municipios se deben a la mala calidad de su capital humano. 

En efecto, la profesionalización de los funcionarios que atienden en las entidades edilicias es uno de los grandes temas pendientes de la administración pública. De hecho, el porcentaje de personas con altas competencias laborales que ejercen en los gobiernos comunales es muy bajo; demasiado si se los compara con los que exhibe el sector privado. 

Bajas remuneraciones, imposibilidad de los municipios de obtener recursos para atraer a personal egresado de universidades para que ocupen puestos claves y la rigidez de la planta laboral que impide que se produzca el necesario tiraje de la chimenea, han derivado en que en Ñuble el porcentaje de profesionalización promedie apenas el 30%, bastante lejos de un nivel óptimo, que debería ser del orden de 50%. 

Resulta preocupante que los gobiernos comunales, que deben atender múltiples requerimientos de la población, no cuenten con las personas más capacitadas para desarrollar cargos muchas veces estratégicos. Los resultados de la baja profesionalización saltan a la vista y suelen traducirse en escasas inversiones por la vía de fondos concursables, donde es clave contar con funcionarios capaces de generar proyectos técnicamente bien diseñados. 

Asimismo, la alta y creciente complejidad de la actividad municipal está exigiendo cada día mayor especialización en temas complejos como medio ambiente, seguridad y drogadicción, entre otros. De esta manera, una mejor dotación profesional debería permitir acometer con propiedad temas técnicos y por tanto mejorar la calidad de sus servicios, tanto en cobertura como en temporalidad.

La buena noticia es que este cuadro puede ser cambiado tras la promulgación de la Ley de Fortalecimiento de la Gestión y Profesionalización del Personal Municipal. Esta reforma, que es parte de la agenda descentralizadora del actual Gobierno, faculta a los alcaldes para que, con acuerdo de los 2/3 del Concejo Municipal, se creen o modifiquen las plantas de funcionarios cada 8 años.

Asimismo, permite a cada municipalidad fijar sus plantas según sus necesidades específicas, respetando los principios de probidad y responsabilidad fiscal. Junto con ello, promueve la profesionalización del personal de los municipios, porque desde ahora un 75% de los nuevos cargos que se creen deberán ser técnicos o profesionales. 

En todo caso, esta iniciativa, que significará una inversión estatal de 36 mil millones para 2017 y que ofrece respuesta a dos aspectos clave de la gestión municipal, como son los recursos y la tasa de profesionalización de la planta funcionaria, de nada servirá si no concurren otros dos factores igual de importantes y que conviene tener presentes este 23 de octubre a la hora de votar: el liderazgo del alcalde y la idoneidad de los equipos que lo acompañan. 

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