Solo un 10% de pymes del comercio ha migrado a facturación electrónica

Por: Roberto Fernández Fotografía: Mauricio Ulloa 10:35 PM 2016-03-11

El 1 de agosto del presente año todas las empresas medianas y pequeñas (con facturación anual superior a 2.400 UF y menor a 100 mil UF, es decir, entre $61,6 millones y $2.500 millones) deberán haber implementado el sistema de facturación eléctrónica, sin embargo, apenas un 10% de ellas lo ha hecho, sostuvo ayer el presidente de la Cámara de Comercio de Chillán, Alejandro Lama, en el marco de la celebración del aniversario 33 del gremio local.


Según la ley que establece el uso obligatorio de la factura electrónica, publicada el 31 de enero de 2014, originalmente el plazo vencía en agosto de 2015 para este segmento de empresas en zonas urbanas, sin embargo, se estableció una prórroga de 12 meses.


A nivel nacional, según datos del Servicio de Impuestos Internos, de los 190 mil contribuyentes de este segmento, apenas 19 mil tienen implementado el sistema.


En Chillán, donde existen 5 mil 645 patentes comerciales y 969 patentes industriales (al 31 de diciembre de 2015), se estima que poco más de 600 contribuyentes han implementado el sistema, lo que en opinión de Lama, constituye un retraso preocupante, aunque reconoció que en los últimos meses ha aumentado el número de consultas en la sede de la Cámara.


En ese sentido, manifestó que “la recomendación es hacerlo ahora, para generar el hábito desde ya y contar con el tiempo suficiente para superar los problemas técnicos que puedan surgir en la implementación, donde el factor humano también es clave”.


Añadió que para los contribuyentes de menor tamaño, es decir, cuya facturación anual sea inferior a los 2.400 UF, el plazo para la facturación electrónica es febrero de 2017.


En tanto, Lama precisó que no se verán afectos a esta exigencia los profesionales que emiten boletas de honorarios, sino que solamente las empresas.
alternativas y costos


El dirigente gremial sostuvo que la razón de esta demora en la implementación no tiene mucho que ver con el financiamiento, pues el costo de este sistema es bastante bajo: “se requiere un computador y una impresora, lo que pueden ser unos 250 mil pesos, más el software, que se puede obtener gratis en el portal Mipyme, y la firma digital, que representa un costo de 12 mil pesos anuales”.


En ese sentido, Lama manifestó que básicamente, ese 90% que aún no cuenta con la factura electrónica “no ha innovado porque no ha habido una exigencia, lo que nos lleva a pensar que a medida que se acerque el plazo, todos van a estar a última hora haciéndolo”, puntualizó.


“Nosotros hemos estado trabajando fuertemente estos últimos meses para buscar soluciones reales y simples para nuestros asociados y para quienes no lo son también”, añadió. “Efectivamente, ha aumentado el número de consultas en la sede gremial y hemos orientado a los empresarios en todas las soluciones”, expuso Alejandro Lama, quien precisó que actualmente los medianos y pequeños tienen cuatro alternativas.


“A los más pequeños les recomendamos el portal Mipyme, donde se puede descargar gratis el software, que es bastante básico y se ajusta a las necesidades de las pequeñas empresas, como una planilla Excel. Solo deben pagar por la firma electrónica. Quizás puede ser complicado implementarlo para aquellos que no tengan un manejo a nivel usuario de un computador, pero nosotros como Cámara estamos ofreciendo un servicio de asistencia a un costo razonables para socios y no socios”, sostuvo Lama.


La segunda alternativa es el programa Facturachile, que ofrece la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), que es la misma que administra el boletín comercial. “En este caso, el software tiene un valor de 1 UF mensual, pero cuenta con el respaldo de la CCS y viene con asesoría en línea y capacitación”, explicó el presidente de la Cámara de Comercio de Chillán.


Las otras dos opciones que la Cámara local informa, y que están orientados a empresas medianas, corresponden a dos programas desarrollados por la empresa chillaneja Zenitx, que son más completos. “Uno de ellos cuesta 640 mil pesos al año y entre sus ventajas es que sigue funcionando cuando se cae internet; y el otro es un ERP, que tiene herramientas de control interno, pues también permite gestionar las existencias”.

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