Tinta hizo fracasar el robo de cajeros automáticos en Chillán Viejo

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Mauricio Ulloa 10:25 PM 2016-10-07

Miguelitos utilizados por la banda provocó daños en un vehículo de Carabineros y en otro de la PDI

Fue una planificación pensada en un desarrollo cercano a los tres minutos. 

Cerca de las 00.15 horas de la madrugada de este viernes, un grupo de nueve delincuentes, a bordo de un Hyundai Santa Fe, llegó a un Pronto Copec que está ubicado a la salida sur de Chillán Viejo, encapuchados y con armas de fuego, con la intención de robarse el dinero de las gavetas de dos de los tres cajeros automáticos ubicados en las dependencias del servicentro.

Las imágenes captadas por las cámaras de seguridad, dan cuenta de cómo se desarrolló el plan cuyo eje era el de hacer estallar los dispensadores mediante la explosión de un cilindro de gas, al que se le conectó una manguera, mientras otros integrantes mantenían a los atemorizados empleados inmóviles, intimidándolos con sus armas de fuego.

En efecto, los cajeros hicieron explosión y se llevaron “cerca de 150 millones de pesos, sin embargo, este dinero estaba protegido por el sistema de seguridad de la tinta, es decir, una vez que la gaveta se abre forzadamente, revienta esta pintura no lavable que mancha la totalidad de los billetes, por lo que quienes se los robaron, no los van a poder utilizar”, explicó el fiscal Alex Montencinos, quien estaba de turno esa noche y además, tras recibir el llamado de personal de la Sexta Comisaría de Carabineros de Chillán Viejo, dando cuenta del hecho, instruyó a la Brigada Investigadora de Robos (Biro), de la PDI de nuestra ciudad que iniciara las investigaciones.

“Hay que consignar que estas personas, al momento de arrancar, quemaron algunas llantas las que arrojaron a la calzada junto con varios miguelitos, los que terminaron provocando el reventón de neumáticos en un carro de la PDI y en un vehículo de Carabineros”, especificó el fiscal.

Fue horas después y tras el empadronamiento y seguimientos habituales propios de la investigación que el Hyundai Santa Fe, utilizado para el asalto al Pronto Copec, fue encontrado a unos 6 kilómetros del lugar.

“Este vehículo tenía encargo por robo en la ciudad de Santiago”, puntualizó el fiscal quien respecto a los delincuentes y su posible identificación, admitió que “el video de la estación no muestra nada que nos pueda ayudar, porque si bien son casi diez personas las que descienden del vehículo, todos estaban encapuchados, vestidos con polerones y mamelucos con gorro, usaban guantes y además, revistieron su botas, aparentemente, de goma, con bolsas plásticas, así que no se encontró ninguna huella ni plantar, ni dactilar ni ninguna otra evidencia biológica en el lugar”, zanjó el persecutor.

Los primeros en llegar al lugar fue personal de Carabineros de Chillán Viejo, quienes se encontraron con varias dificultades en el trayecto.

El mayor Luis Ceroni, jefe de la Sexta Comisaría de Chillán Viejo, comentó que “tal vez ellos (los delincuentes) estaban al tanto que en Chillán se suele activar un plan de persecución muy rápido, por lo que dejaron muchos miguelitos en el camino, incluso antes de comenzar el robo, de esa manera provocaron un taco debido a la congestión de autos particulares, eso hizo que nuestra patrulla llegara hasta un cierto punto y luego, los funcionarios tuvieron que llegar a la estación caminando”.

Como segundo término, los asaltantes dejaron más miguelitos, a la altura del motel Nevados, pero eso no los pudimos notar y fue ahí que se reventó uno de los neumáticos de una patrulla”, detalló el mayor.

“Son cada vez más difícil de robar”
Para el jefe de la Biro, comisario Jorge Aguillón, “por la forma de operar de estas personas, es claro que se trata de grupos con integrantes muy bien preparados, hay gente con conocimientos específicos y están muy sincronizados”.

De hecho, en el método por ignición, que es el mayormente ocupado en los últimos atentados, se utiliza una batería de vehículo como detonador; luego cables que están adaptados para que funcionen como chispero y éstos a su vez deben hacer explosionar el gas y el oxígeno que ingresa al cajero, a través de una manguera introducida por un forado hecho en el teclado del dispensador.

“En estos momentos lo que estamos haciendo es revisar los tres casos que han ocurrido en la provincia, para determinar si se puede detectar algún vínculo entre ellos”, precisó Aguillón.

Pese a todo, en ninguno de los cuatro intentos que se han registrado este 2016, los delincuentes han podido disfrutar del botín.

El 8 de agosto, en El Carmen, los asaltantes arrancaron tras la explosión, sin llevarse el dinero; el 16 de septiembre, en Pemuco, el cajero activó su método de seguridad que abre las gavetas para que el dinero caiga a una fosa interna y prácticamente inasequible; y antes, el 2 de julio en Yungay, los billetes, tal como sucedió este viernes, se mancharon con la tinta de seguridad.

“Estas medidas, más el plan candado que se activa por parte de Carabineros, ha hecho que los cajeros de Ñuble sean cada vez más difíciles de robar, este año, al menos, no han logrado nunca su cometido”, apuntó el mayor Ceroni.

Comentarios