“Compromisos por central en Pemuco no son solo una cuestión de dinero”

Por: Roberto Fernández Fotografía: Engie Chile 09:50 PM 2016-10-05

La central a gas natural Las Arcillas, que la empresa Engie Chile pretende construir en el sector Chequenes, en la comuna de Pemuco, no solo favorecerá el desarrollo de un polo industrial en la zona, sino que también se ha autoimpuesto el desafío de potenciar el desarrollo agrícola y ganadero. Así lo manifestó Axel Levêque, gerente general de Engie Chile, filial de la multinacional francesa Engie (ex GDF Suez) y que es la mayor generadora eléctrica del norte de Chile.

“Uno de los ejes del desarrollo de Engie Chile es la sostenibilidad, no solo para el accionista, sino que para la comunidad local, a diferencia de lo que ocurría hace unas décadas”, planteó el ejecutivo, aludiendo implícitamente a polémicos proyectos que han sido rechazados por las respectivas comunidades, donde las empresas generadoras han invertido cifras millonarias en compensaciones. 

En ese sentido, planteó que al adquirir compromisos voluntarios con las comunidades en el área de influencia de la central termoeléctrica de ciclo combinado, “no significa pagar la paz social como ha sido la costumbre histórica, lo que pretendemos hacer hoy es acercarnos lo más posible a la comunidad y a los poderes locales públicos, de tal forma de entender cuáles son sus problemas, sus expectativas, de manera de diseñar nuestros planes futuros de integración, de inserción local de la mejor forma. Si estuviésemos en el esquema anterior, te diría que vamos a dar una cantidad de millones de dólares, y ahí duermo tranquilo”.

Engie Chile presentó el pasado 26 de septiembre el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de la central a gas natural, que representará una inversión total de 400 millones de dólares y que tendrá una potencia de generación de 480 MW. 

En el EIA se definieron una serie de compromisos voluntarios en el ámbito social, como becas de educación superior, la gestión de recursos para la construcción de un museo agrícola, iniciativas de fomento productivo a través de fondos concursables, agua potable rural, priorización de los puestos de empleo para habitantes de la zona, capacitación de trabajadores y pymes, mejoramiento de infraestructura pública y potenciar el emprendimiento en mujeres. 

Estos compromisos, sin embargo, son el resultado de un trabajo previo que comenzó a desarrollarse con las comunidades, donde en diferentes reuniones con vecinos y dirigentes locales se escucharon las inquietudes y consultas de los asistentes, pero también sus expectativas. Es lo que denominaron la “participación ciudadana adelantada”, para diferenciarla del proceso de participación ciudadana que deben desarrollar por obligación en el marco de la evaluación ambiental del proyecto. 

“Lo que queremos hacer es identificar lo que se necesita localmente. Tenemos harta experiencia en fondos concursables en Tocopilla, Mejillones y Diego de Almagro, todo eso a medida de la necesidad local. Hoy, salimos de una fase de participación ciudadana temprana, que hicimos de manera voluntaria, de manera de tener una premedición. El EIA que acabamos de empezar, justamente va a entrar en el detalle y su objetivo principal es detectar las necesidades locales y en qué podemos aportar”, explicó Levêque.

Sin embargo, por ahora no existe una valorización de dichos compromisos. “Hoy no hay presupuesto ni planes totalmente definidos. Es justamente la fase en la cual estamos la que lo va a definir. Lo importante es que no es solamente un tema de dinero, lo que buscamos más bien es una inserción nuestra en la comunidad, es una aceptación local, y claramente en caso de que no se dé la aceptación social, si medimos en algún momento de que podríamos poner más dinero, pero finalmente no es lo que cuenta para que haya una aceptación del proyecto, podríamos tomar la decisión de no hacer el proyecto”.

Fomento productivo
Una de las áreas de mayor interés en materia de compensaciones se refiere al del fomento productivo, donde la firma adelanta algunos pasos que se darán.

“No solo queremos generar un polo industrial para la zona, sino que también rescatar la identidad rural que tiene la comuna y, por lo tanto, también vamos a trabajar en esa línea, en  potenciar la actividad agrícola y ganadera que se pueda desarrollar en una comuna de gran vocación campesina como lo es Pemuco”, anticipó el ejecutivo.

Añadió que “nuestra apuesta es insertarnos en la comunidad, vamos a ser un vecino más, recogemos la vocación campesina y queremos aportar a esa vocación también (…) Vamos a hacer un estudio de fomento productivo, vamos a tener fondos concursables que van a ir en la línea con el fomento agrícola”.

En ese sentido, precisó que “estamos comenzando un programa de fomento productivo ahora en octubre. Hay varias medidas que estamos desarrollando desde ya, por ejemplo, hace algunas semanas comenzamos una mesa de trabajo solo para mujeres y ya comenzamos con talleres de emprendimiento”.

Y si bien el EIA comenzó recién su tramitación, en la empresa apuestan por contar con trabajadores y pymes preparadas para el momento en que comience la construcción. “Nosotros queremos partir desde ya, porque, por ejemplo, si queremos incorporar gente de la comuna para que participe proveyendo servicios o en la construcción misma de la planta, necesitamos partir antes, para que estén preparados”, explicó el gerente general.  

Patente
Pese a lo anterior, la empresa no tiene contemplado establecer una matriz de Pemuco, como lo hará Biobiogenera en Bulnes, para pagar la patente comercial en dicha comuna y contribuir al presupuesto municipal.

En Engie Chile adelantaron que los vehículos pagarán su permiso de circulación en Pemuco, y además, el proporcional que la ley exige por concepto de patente comercial.

“Queremos diferenciarnos de algunas empresas que pagan todas sus patentes en Vitacura. Pagaremos lo que se pueda pagar prorrateado en la comuna. Lo que se puede pagar localmente, lo pagaremos. Así lo hacemos en el norte”, concluyó Levêque.

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