Situación crítica enfrentan ríos Chillán y Ñuble

Por: José Luis Montes 09:25 PM 2016-10-04

“Todo dice que va a quedar la grande, pero si cayeran lluvias cada diez días podríamos salvarnos”, comenta Margarita Letelier presidenta de la Junta de Vigilancia del Río Ñuble, resumiendo la incertidumbre de los agricultores de esa cuenca. Su colega, Héctor Jaque, del río Chillán, dice que ese sistema de regadío trae la mitad de agua que a la misma fecha de un año normal y que el recurso podría alcanzar hasta fines de noviembre dependiendo de la temperatura, después no habría agua para la agricultura, solo para consumo humano.

Margarita Letelier comenta que la siembras de arroz han bajado en 50% debido a la evidente escasez hídrica y que el resto de los cultivos también: “Ni siquiera tenemos las alternativas de cultivos como el trigo y la avena que requieren de agua por temporadas más cortas, ya que los precios que se ven son un desastre.  Muchos estamos viendo la alternativa de pozos profundos, se podría haber hecho un concurso especial de la CNR para esto, o recurrir a alternativas como el bombardeo de nubes o haber abierto los canales con anticipación para haber aprovechado la infiltración de napas o recargas de acuíferos o promover tranques acumuladores cuando aún había lluvia. A estas alturas los agricultores estamos en pánico y las autoridades bloquedas”.

A juicio de la dirigenta aún es tiempo para buscar medidas de apoyo económico para los agricultores a través del BancoEstado u otra fórmula. Reconoce que el tiempo y el río Ñuble son algo impredecibles y que hay poca nieve en los Nevados, pero que hay esperanza que algo escurra de las nieves eternas de Aguas Calientes. “Por suerte hemos avanzado con el Embalse La Punilla, lo que permite ver un escenario de más seguridad a futuro”. 

Daños en siembras 
La visión de Héctor Jaque presidente de la Junta de Vigilancia del Río Chillán, también es crítica y afirma que ya hay un daño irreversible en las siembras de primavera en su cuenca. “Estamos en conversaciones con la Dirección General de Aguas, para que no ocurra lo mismo que en la sequía del 98, en que el río se puso a turnos y no resultó por problemas de infraestructura de las bocatomas. La situación es trágica, pero no tanto como aquel año, porque hay más riego tecnificado y cultivos menos exigentes en agua que en ese entonces, como berries, nogales y castaños”.

El dirigente agrega que “los agricultores deberán asumir sus pérdidas  ya que la situación se viene avisando a través de la junta de vigilancia y de los medios de prensa con bastante anticipación”.  

En la cuenca del Chillán, también hay esperanzas en que las nuevas condiciones apuren la concreción del Embalse Chillán, que ya cuenta con factibilidad económica y social. A la fecha solo se han abierto 15 canales de la cuenca, de los 54 existentes y ya la próxima semana habrá que entrar a regular el río. Por lo pronto se ha debido doblar la dotación de celadores, para provenir problemas.

Diguillín
En el sur de la provincia Francisco Saldías, juez de aguas del río Diguillín, da cuenta de los beneficios de contar con obras de riego como el Canal Laja Diguillín: “Estamos con el río Diguillín a un 40% de un año normal, pero pronto se abrirá el canal y la DOH nos dio garantías que contaremos con agua. De todas formas se ha visto una actitud responsable y consecuente de los agricultores de sembrar menos para ser consecuentes con el problema de escasez hídrica. No hay dudas que estamos en un  año crítico”.

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