Casen 2015:El Carmen, Cobquecura y Portezuelo lideran pobreza en Ñuble

Por: Roberto Fernández Fotografía: Mauricio Ulloa 10:30 PM 2016-10-03

Con una tasa de 44,5%, El Carmen se sitúa como la comuna con mayor pobreza por ingresos en la Provincia de Ñuble, según reveló la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Casen 2015. Le siguen muy de cerca Cobquecura (38,3%) y Portezuelo (38,2%), con cifras que están muy por encima del promedio nacional de 11,7% entregado a fines de septiembre por el Ministerio de Desarrollo Social.

Destacan también los índices de pobreza de Coelemu (30,3%), Ninhue (30,2%), Ñiquén (35%), Pinto (32,35), Ránquil (32,2%) y San Ignacio (31,2%), todos sobre el 30%.

En el otro extremo, Chillán Viejo y Quillón exhiben un 9,9% y 10,4%, respectivamente, las cifras más bajas de la provincia, las únicas comunas con tasas menores al promedio nacional.

Esto implica que los ingresos mensuales de dichos porcentajes de habitantes no les son suficientes para financiar el costo de satisfacer sus necesidades básicas, definido por la Casen 2015 en un valor de $151.669 (en pesos de noviembre de 2015) para un hogar de una persona; en $246.387 para un hogar de dos personas; y de $327.251 para uno de tres personas.

Para el director del centro de estudios Cerregional, Renato Segura Domínguez, las comunas de El Carmen, Cobquecura y Portezuelo tienen otra cosa en común: “la actividad agrícola es predominante en la matriz productiva”. En esa línea, planteó que “el insuficiente desarrollo de la actividad agrícola, la baja calificación de la mano de obra y el consecuente menor nivel de salarios, es una combinación de factores que contribuye a aumentar los índices de pobreza de dichas comunas”.

Chillán, Chillán Viejo y Quillón
Del análisis por comunas, se observa un estancamiento en la reducción de la pobreza en Chillán, que redujo su tasa desde un 17,7% en 2013 a un 16,3% en 2015, sin embargo, en Chillán Viejo la reducción fue más notoria, al descender desde un 17,6% en 2013 a un 9,9% en 2015.

De acuerdo a Segura, “después del terremoto, Chillán y Chillán Viejo revelaron su cara más amable en materia de calidad de vida. Hoy día existe un mayor interés de las familias de clase media por radicarse en dichas comunas, aún cuando su vida laboral la desarrollen en otro territorio”. Es por ello que planteó que cuando Chillán logre resolver los problemas medioambientales, presentará un desarrollo mucho más notorio.

Asimismo, el profesional manifestó que Chillán Viejo y Quillón son zonas emergentes, “con alto atractivo, que favorece la actividad de servicios y, todavía, con una baja tasa de concentración urbana. En este sentido, Chillán se lleva el costo mayor, por ser una comuna de mayor complejidad”.

Comparación estadística
Conviene precisar, sin embargo, que desde el punto de vista estadístico, la Casen entregó datos representantivos solo para 139 comunas del país, por el tamaño de las muestras, donde solo figuran dos comunas de Ñuble: Chillán (16,3%) y Chillán Viejo (9,9%). De hecho, la Casen por primera vez entregó las estimaciones con carácter comunal. 

En dicho listado, Cañete ocupa el primer lugar nacional, con una tasa de 38,1%, seguida por Carahue (36,3%), Cunco (33,7%), Collipulli (32,7%) y Nueva Imperial (31,8%).

Para efectos de calcular las tasas de las otras 19 comunas de Ñuble, se utilizaron los microdatos de la misma encuesta, pero los porcentajes no son estadísticamente comparables.

De otra manera, se podría argumentar que El Carmen es la comuna con la tasa de pobreza más alta de Chile.

La falta de información representativa en 19 comunas de Ñuble, en ese sentido, es una tarea pendiente de las autoridades, considerando que existe una Zona de Rezago y que en otras provincias de la Región del Bío Bío el número de comunas con información representativa es mayor: en la de Concepción son 9 comunas, y en la de Arauco, 4.

“Es una variable de costo por tamaño de la muestra. En las zonas con mayor ruralidad, donde la población está más dispersa, el costo aumenta. En este sentido, se requiere una mayor atención de las autoridades en dichas comunas, porque la información es menos certera que la información obtenida de Chillán y Chillán Viejo, por ejemplo”, comentó Segura. 

Estancamiento en Ñuble
Según la Casen 2015, en la Provincia de Ñuble un 20,8% de la población vive bajo la línea de pobreza, vale decir, 100 mil 262 personas. 

Asimismo, la pobreza extrema afecta a un 6,5%, es decir, a 31 mil 744 personas. El guarismo es muy superior al promedio nacional de 3,5% de pobreza extrema.

En el caso de la pobreza extrema por ingresos, la línea corresponde a $101.113 para un hogar de una persona; a $164.258 para un hogar de dos personas; y a $218.167 para uno de tres personas.

Al comparar los datos con las mediciones anteriores, se observa que mientras la Casen 2011 mostró una tasa de pobreza de 19,5%, en la medición de 2013 se registró un aumento considerable, que llevó la tasa a un 29,5%.

De esto se concluye que si bien la pobreza bajó 8,7 puntos porcentuales (de 29,5% a 20,8%) respecto de la encuesta anterior, al comparar con la Casen 2011 se observa un estancamiento, ya que en dicho año la tasa de pobreza era 1,3 puntos menor.

En opinión de Renato Segura, “efectivamente, los datos de la Casen 2015 muestran los resultados del esfuerzo de la política pública para reducir el abultado índice de pobreza en la medición anterior. Sin embargo, existe una pobreza dura en torno al 20% que ha sido refractaria a la política social del Gobierno”.

En esa misma línea, el profesional planteó que “una parte significativa se debe a la migración de la población rural a los grandes centros urbanos”, pero también atribuyó estas altas cifras a la alta ruralidad del territorio. 

“A partir de la globalización, Chile se ha caracterizado por errar en forma sistemática en su política de estímulo a la actividad agroindustrial. Lamentablemente, Ñuble es un ejemplo vivo de dicha realidad”.

Y es que más allá de la situación coyuntural de desaceleración económica nacional, Segura postuló que “Ñuble ha sido víctima de sus circunstancias, donde la generación de riqueza se ha concentrado en unos pocos, sin que se desarrollara la sociedad de oportunidades que la Provincia requería. En este sentido, tengo muchas expectativas en su proceso de transformación a región”.

Precisamente, una constatación que pudiera ser amarga, es que si Ñuble fuese actualmente una región, se ubicaría como la segunda más pobre del país, después de La Araucanía (23,6%).

Este argumento fue precisamente el utilizado por los detractores de la creación de la futura región, aunque también sirvió para fundamentar la necesidad de la nueva institucionalidad administrativa, con el objetivo de focalizar mejor el gasto público y contribuir a la reducción de la pobreza.

En ese sentido, Segura recordó que en el informe sobre Ñuble Región que preparó la Universidad de Concepción por encargo de la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere) en el marco de la elaboración del proyecto de ley para crear la nueva región, la pobreza se cifró en 19,5% (Casen 2011). “Es decir, hay nulo avance en disminuir la pobreza de Ñuble”.

En el debate se ha planteado que la alta ruralidad -35% según el Censo de 2002- de Ñuble sería un factor determinante en los elevados índices de pobreza, pero también asoma el centralismo como elemento clave.

De acuerdo al director del Cerregional, “uno es el factor ruralidad y el otro es el centralismo intraregional, que invisibilizó las carencias del territorio. No hay que olvidar que el Estado de Chile se enfocó fuertemente en ciertas zonas del territorio nacional, como es el caso de la Provincia de Arauco, pero dejó un poco a su suerte a territorios con alta potencialidad de desarrollo, pero cuya estructura productiva quedaba absolutamente vulnerable con los tratados de libre comercio”, vale decir, la agricultura.

Pobreza multidimensional
La Casen 2015 también midió la pobreza multidimensional, que considera otras cinco dimensiones, además del ingreso: educación, salud,  trabajo y seguridad social, vivienda y entorno, y redes y cohesión social.

En este ámbito, Ñuble redujo su tasa desde un 24,6% en la Casen 2013, a 19,9% en la Casen 2015. Mientras, a nivel nacional aumentó desde 19,1% (con cuatro dimensiones) a 20,9% (con las cinco dimensiones).

En esta materia, las tasas más altas de la provincia las exhiben Cobquecura (41,9%) y Ñiquén (40,3%). En tanto, la más baja la ostenta Yungay (8,9%). De las 21 comunas, 16 tienen tasas más altas que el promedio nacional.

Asimismo, ocho de las nueve comunas de la Zona de Rezago del Valle del Itata superan el promedio nacional, a saber: Cobquecura, Coelemu, Trehuaco, Ninhue, Quirihue, Quillón, Ránquil y Portezuelo. La excepción la constituye San Nicolás, con un 20,6%.

Respecto de los factores que explican este retraso en el Valle del Itata, Renato Segura afirmó que es una mezcla de todo: “La gestión municipal, el centralismo intra e interregional, la menor prioridad, la logística y el costo de transporte, etcétera, son factores que han contribuido a dicha realidad. De ahí la importancia de alcanzar el estatus de región, porque sin duda se requiere un enfoque sistémico para avanzar en resolver los problemas de la comunidad”.

Comentarios