Piden presidio perpetuo para femicida de dirigenta de Quinquehua

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Mauricio Ulloa 09:00 PM 2016-09-26

Confeso, pero entregando ahora un testimonio algo más acomodaticio a su actuar, se presentó hoy a su primer día de juicio, Cristian Acuña Acuña, el vecino de Quinquehua acusado del delito de femicidio calificado, que afectó a quien fuera su ex pareja, María Magdalena Ortega Becerra, ultimada el 4 de agosto de 2015.

En los alegatos de apertura celebrados ayer en el Tribunal Oral en lo Penal de nuestra ciudad, el fiscal Juan Rohr explicó a los jueces que lo que el Ministerio Público solicita como pena en contra de Acuña Acuña, es la de presidio perpetuo calificado, en virtud de las dos calificantes con que, a juicio de persecutor, el victimario habría obrado, es decir, premeditación y alevosía.

Según la investigación realizada por la Brigada de Homicidios de la PDI de Chillán, se concluyó que Acuña y María Magdalena Ortega, de 35 y 34 años para entonces, habían sostenido una relación sentimental que habían terminado cerca del mes de junio de 2015, y en ese periodo ella habría comenzado a relacionarse con otra persona, lo que habría afectado a Acuña.

Es en este escenario que el acusado le pide a su ex pareja que se reúnan para conversar, a lo que ella accede y lo recoge en su propio vehículo, una suv Nissan Xtrail, llegando hasta un camino rural en el sector de Cato, comuna de Coihueco, vehículo en el que al otro día es encontrada por otro conductor, quien al ver al todo terreno atravesado en la pista, se bajó a ver qué sucedía, hallando dentro el cuerpo ensangrentado de esta vecina y conocida diregente deportiva de un club de Quinquehua.

“La mujer recibió diversas puñaladas con un cuchillo cocinero, siendo el que le quitó la vida, una que le ocasionó una lesión profunda en el cuello”, explicó el fiscal Fritz, quien buscará demostrar que este asesinato fue planificado y alevoso.

Versión relativizada

Si bien Acuña se retiró del lugar sin dar aviso a las unidades de emergencia para permanecer en su casa aquella noche de agosto de 2015, al ser detenido admitió haber sido el autor de las puñaladas y dijo que lo hizo por celos.

El acusado fue arrestado en dependencias del Hospital Herminda Martín, el 6 de agosto de ese año, luego que fuera ingresado e intervenido debido a que en un intento de suidicio, se autoinfirió un corte en la garganta, sin embargo, a horas de su ingreso, fue dado de alta por el personal de salud.

“Pero ahora, el acusado relativiza su versión porque en primer lugar no ha dado explicaciones de por qué concurre a la cita armado con un cuchillo, es más niega haber llevado esta arma oculta, tampoco da cuenta de la dinámica efectiva ni del ensañamiento con la que actuó en contra de la víctima, ni menos una explicación razonable de por qué la deja abandonada sin prestarle ayuda”, observó el fiscal Rohr.

De esta manera, la Fiscalía pretende dejar en evidencia ante el estrado que el acusado está desconociendo en el trance del juicio, algunas situaciones que sin embargo, admitió en la etapa de investigación, ante la PDI.

Si para el tribunal las conclusiones del Ministerio Público y las de los abogados del Sernam quienes actúan como querellantes, se imponen sobre la tesis de la defensa, que si bien no discute el femicidio, sí busca demostrar que no hay calificantes de por medio, la pena que podría recibir Acuña Acuña, es la de 40 años de cárcel, sin derechos a beneficios, por lo que saldría en libertad a los 76 años de edad.

Había rechazado ayuda 

Dentro de los antecedentes extrajudiciales más impactantes del caso destaca el que la mujer ya había sufrido episodios de violencia por parte de Acuña. De hecho, el Sernam le ofreció como opciones hacer una denuncia y seguir un curso legal o la de ingresar a un hogar de acogida, sin embargo, María Magdalena Ortega, rechazó ambas instancias el mismo año en que falleció.

Comentarios