Aerocardal definirá en noviembre nueva ruta aérea Chillán-Santiago

Por: Roberto Fernández Fotografía: Aerocardal 10:25 PM 2016-09-21

La aerolínea Aerocardal, que evalúa desde 2012 implementar una ruta aérea entre Chillán y Santiago, definirá en noviembre próximo la concreción de esta iniciativa, cuyo proceso de evaluación lo encabeza su gerente de ventas, Carlos Riederer.

Como se recordará, Aerocardal, una pequeña línea aérea especializada en vuelos chárter y médicos y en rutas no cubiertas por las grandes aerolíneas, descartó en 2013 abrir una nueva ruta para unir la capital de Ñuble con Santiago, luego de determinar que la demanda no era suficiente. 

Sin embargo, Riederer sostuvo este miércoles que el escenario ha cambiado. “Cuando hicimos la evaluación, hace unos tres años, yo viajé a Chillán y me entrevisté con el presidente de la Cámara de Comercio, con el alcalde, con ejecutivos de una agencia de viajes y de una empresa forestal y con directivos de la Universidad del Bío-Bío, pero los números no dieron, porque se trata de un trayecto corto, donde no se puede cobrar mucho, y está la competencia del tren”, recordó, pero aclaró que esa evaluación se hizo considerando la utilización de una aeronave Dornier 328, presurizada, con capacidad para 31 pasajeros.

El gerente de ventas de la compañía manifestó que la situación económica en los últimos años ha generado una disminución de la demanda cercana al 10% en los vuelos ejecutivos en lo que va del segundo semestre del presente año, principalmente al norte, donde tenían una ruta entre Santiago y Vallenar. “Hubo varios proyectos que se cayeron o dejaron de operar en Vallenar, por lo que le pusimos término a esa ruta, porque ya no era rentable, luego vendimos los dos aviones Dornier 328”.

Nuevo análisis
Riederer expuso que un nuevo análisis podría arrojar números positivos, “porque estamos haciendo el cálculo considerando aeronaves de  menor tamaño, como el Dornier 228 no presurizado con capacidad para 19 pasajeros, o un jet, como el Pilatus PC12 presurizado con capacidad para 8 pasajeros”.

El Dornier 228 es de fabricación alemana y corresponde a un bimotor; en tanto, el Pilatus PC12 es de fabricación suiza y corresponde a un monomotor turbohélice de ala baja.

Además, el ejecutivo planteó que el contexto también ha cambiado, “porque creemos que en ciudades como Chillán y Los Ángeles la demanda ha cambiado, hemos observado un crecimiento de esas ciudades, y en eso quiero destacar el mejoramiento que se le hizo al aeródromo de Chillán, que está en óptimas condiciones para recibir vuelos de pasajeros”.

En este contexto, la aerolínea ha determinado reabrir la ruta a Vallenar que operó hace dos años, gracias a dos nuevos proyectos mineros que se ejecutarán en la zona, así como también abrir este verano una ruta entre Santiago y la isla Robinson Crusoe (Archipiélago de Juan Fernández), aprovechando el creciente interés turístico. 

Asimismo, la firma explora implementar rutas a Chillán y Los Ángeles.

La apuesta es diversificar la inversión para enfrentar la caída en la demanda de los vuelos ejecutivos, con rutas que las grandes aerolíneas no cubren.

“Una de las opciones es generar una ruta Los Ángeles-Chillán-Santiago, pero también podría ser Chillán-Santiago, definiendo, por ejemplo, dos frecuencias semanales, con salida desde Chillán en la mañana y el regreso ese mismo día en la tarde”, precisó.

En cuanto a los valores, Riederer manifestó que pese a tratarse de aviones más pequeños, el precio no debiera ser notoriamente superior. “Además, nuestra idea es que en los primeros meses trabajemos con un margen de 2% y una ocupación promedio de 80%, de manera de darnos a conocer y que la gente se acostumbre a utilizar el servicio”.

Plazos
Consultado respecto de los plazos, el gerente de ventas de Aerocardal anticipó que a fines de octubre debe presentar la propuesta ante el directorio de la empresa, de manera que si se aprueba la idea, implementar la ruta en diciembre.

“Me parece que es una fecha adecuada para comenzar, porque en las fiestas de fin de año y en vacaciones se genera una mayor demanda, y creemos que en invierno hay una oportunidad interesante en materia turística, por la gran cantidad de visitantes que van a las Termas de Chillán”, argumentó.

Aeródromo subutilizado
El aeródromo Bernardo O’Higgins prestó servicios a las aerolíneas Ladeco (desaparecida) y Lan Chile (hoy Latam), a fines de los ochenta y durante la década de los noventa.

Según recordó Alejandro Lama, presidente de la Cámara de Comercio de Chillán, en aquella oportunidad, Lan adujo razones técnicas para poner fin al servicio, “ya que el aeródromo no tenía iluminación y la pista estaba en muy mal estado, de hecho, en una ocasión, una rueda de un avión se incrustó en un bache de la losa”. Pero Lama tampoco descarta que la verdadera razón haya sido la baja rentabilidad de la ruta. 

El último operador de la ruta fue la aerolínea Alta, que utilizaba pequeñas aeronaves y conectaba Chillán con el aeródromo Cerrillos, de Santiago. Este servicio duró algunos años, pero no prosperó, y Chillán, desde comienzos de la década pasada, se quedó sin tráfico aéreo, ya que las aerolíneas grandes no la consideran un destino atractivo.

En octubre del año pasado se inauguraron las nuevas instalaciones y las obras de mejoramiento  al aeródromo, que le permite recibir vuelos comerciales de pasajeros.

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