Ingeniero Sergio Wicki se querelló contra el concejal Jorge Marcenaro

Por: Edgar Brizuela Fotografía: Fernando Villa 10:00 PM 2016-09-20

El asesor de la Municipalidad de Chillán, Sergio Wicki, artífice del modelo para instalar 15.000 luminarias LED en la ciudad, finalmente presentó una querella en contra del concejal independiente  Jorge Marcenaro, por el eventual delito de injurias y calumnias con publicidad.

Los conflictos entre las partes se remontan al 4 de abril de este año, cuando el alcalde de Chillán presentó en Concejo Municipal al ingeniero eléctrico, quien fue contratado por $6 millones con el fin de analizar la red lumínica de la ciudad y desarrollar un estudio, que fue la base de la licitación, para renovar los antiguos focos de sodio por luminarias LED, concurso que fue declarado desierto por la municipalidad luego que LA DISCUSIÓN revelara vínculos entre Wicky y una de las empresas oferentes, Offersuite (Maxlight)

La contratación del asesor fue derivada a la Comisión Obras, donde el concejal Jorge Marcenaro presentó una serie de antecedentes que daban cuenta de eventuales conflictos de interés del profesional cuando se desempeñaba en la Municipalidad de Renca, los que fueron advertidos por Contraloría y publicados por el portal de periodismo de investigación Ciper, a lo que sumó posteriormente documentos que daban cuenta de antecedentes que parecían no aconsejar que fuera contratado como asesor externo para un proyecto de tanta importancia. Eso al menos alegaba Marcenaro.

Finalmente este martes, tras cinco meses desde que Marcenaro expusiera antecedentes sobre Sergio Wicki,  le consultara sobre su cambio de apellido (antes era Muñoz Caro) y preguntara si era un “operador político de la UDI”, el ingeniero presentó este martes formalmente la querella que había anunciado por la prensa el 12 de abril.

En el escrito se solicita que se apliquen a Marcenaro cinco penas por delitos de injurias y calumnias proferidas en la municipalidad y replicadas en medios de información, que consideran hasta tres años de reclusión y sanciones pecuniarias de hasta 10 UTM.

El escrito fue elaborado por los abogados de Santiago Rodrigo Herrera y Pablo Larredonda y en parte de él se explicita que en la reunión del 6 de abril pasado Marcenaro habría proferido “expresiones de deshonra, descrédito o menosprecio de mi persona, sino que lisa y llanamente me imputó la comisión de un delito, a saber, el de usurpación de nombre, girando mi supuesta conducta ilícita imputada por el querellado en torno al falseamiento en definitiva de mi verdadera personalidad, hipótesis delictiva atribuida a mi persona de la más absoluta falsedad y posibilidad de comisión por lo demás”.

En el escrito se entregan testimonios de Jorge Marcenaro obtenidos desde grabaciones de la Municipalidad de Chillán, donde se puede leer que el concejal sostiene: “yo pedí explicaciones porque estaba totalmente desconcertado. Le dije que me explicara el currículum que tenía (Wicki). Yo tenía razón en pedir una comisión para tener más antecedentes y te encuentras con esta sorpresa. El alcalde estaba al tanto de todos estos antecedentes, poner a una persona con toda esta turbiedad”.

Se intercala otra frase de Marcenaro, quien ironiza sobre la motivación de Wicki para cambiar su nombre: ¿Por qué se cambió el apellido?. Eso de la abuelita es para 8º básico, se cambió el apellido simplemente por que el historial que tiene es más menos grande”.

Entre los testigos de Wicki aparecen el alcalde de Chillán, Sergio Zarzar, directores de departamento y el concejal Edison Coronado (DC).

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