Región de Ñuble: proyecto que ingresará a Hacienda contiene 10 cambios

Por: Isabel Charlin 10:50 PM 2016-09-17

El segundo informe de la comisión de Gobierno Interior, Descentralización y Regionalización del Senado, que sesionó en cuatro oportunidades durante agosto para aprobar finalmente en particular por unanimidad el proyecto que crea la Región de Ñuble, fue finalmente despachado a su símil de Hacienda, para obtener el visto bueno.


Se espera que el próximo martes 27 de septiembre, de vuelta del receso de Fiestas Patrias y la semana regional, se inicie la discusión de los aspectos financieros que involucra la iniciativa local, que en total, para su primer año de funcionamiento, requiere de $19 mil millones, mientras que en régimen, necesitará del orden de $17 mil millones.


A esto, se deberá sumar un monto aún no calculado para el proceso mismo de instalación, cuyo origen será definido en su momento por el ministro del Interior y el intendente del Bío Bío, y que según quedó estipulado, provendrá de los respectivos ministerios, no del FNDR.


Indicaciones
Durante la discusión en la comisión de Gobierno Interior, se presentaron veinte indicaciones provenientes del Ejecutivo y de los mismos senadores. De ellas, solo diez fueron acogidas: cuatro por unanimidad y seis con modificaciones. En tanto, dos fueron rechazadas; siete declaradas inadmisibles y una fue retirada.


Entre los cambios introducidos, destacan el mantenimiento de la jurisdicción de Ñuble sobre Tucapel, pese a pertenecer a la Provincia de Bío Bío (el proyecto proponía trasladar dicha jurisdicción a Los Ángeles, lo que no era compartido por la Corte Suprema, por ser muy costoso); la incorporación de la planta del Ministerio Público; modificaciones al Código Orgánico de Tribunales y a la Ley 20.022, que crea juzgados Laborales y juzgados de Cobranza Laboral y Previsional. Se sumó también un pequeño cambio más bien formal en el artículo 12 permanente, referido a la zona contigua de Pesca.


Las dos enmiendas rechazadas correspondieron a las presentadas por el senador, Alejandro Navarro,  quien solicitó sustituir todas las veces que apareciera la expresión “Región de Ñuble” por “Región del Ñuble”; y propuso que “Toda nueva inscripción en el registro pesquero artesanal que sea practicada a partir de la fecha de publicación de la presente ley, habilitará la actividad pesquera en la VIII Región del Bío Bío y en la XVI Región de Ñuble”.


Ambas no fueron recogidas por la comisión.


Entre las indicaciones declaradas “inadmisibles”, estuvieron  la presentada por la senadora Jacqueline van Rysselberghe, quien pidió  sustituir la capital de la provincia de Itata (Coelemu por Quirihue); y el aumento en las plantas y cambios en la distribución del FNDR a nivel nacional tras la creación de la nueva región, propuestas por el senador Alberto Espina.


Todas ellas fueron declaradas inadmisibles por la presidenta de la instancia parlamentaria, Ena von Baer, por tratarse de iniciativas legales exclusivas del Presidente de la República, de conformidad con lo dispuesto en la Constitución.


Las razones para mantener la zona contigua de pesca
Si bien la zona contigua de pesca para la futura región con la Región del Bío Bío no convence del todo a los pescadores de las comunas de Coelemu, Trehuaco  y Cobquecura; durante la discusión en la comisión de Gobierno Interior se ratificó la propuesta del Ejecutivo, salvo la aprobación de pequeñas indicaciones más de forma que de fondo, como la presentada por la senadora Van Rysselberghe, para reemplazar la locución “se entenderá que existe área contigua” por “se establecerá un área contigua”.


A la discusión en particular en la comisión de Gobierno Interior del Senado asistió el subsecretario de Pesca, Raúl Súnico, quien planteó que en el proyecto de ley se presentó una redacción que intenta asegurar un trato similar al que se consideró cuando se crearon las regiones de Arica y Parinacota y Los Ríos, pues en ambos casos, el proyecto de ley original trató de salvaguardar los derechos pesqueros de quienes ejercían esta actividad al momento de crearse las nuevas regiones.


Con posterioridad a dichas normas, en el caso de la Región de Los Lagos y Los Ríos, se articuló una nueva legislación que permitió separar ambas regiones y ambos registros pesqueros, derivados de una situación muy particular, cual fue que en dichas regiones la flota pesquera era relativamente equivalente, y además, existía una especialización en pesquerías muy diversa. A modo de ejemplo, indicó Súnico, la Región de Los Ríos tiene mayor presencia de pelágicos pequeños como la sardina, a diferencia de la Región de Los Lagos, que no lo tiene, pero sí cuenta con una fuerte presencia de merluza austral, lo que posibilitó el hacer la diferenciación.


En Ñuble, en tanto, lo que hay es un caladero de pesca de la flota pelágica, en este caso, de sardina y anchoveta, y existe una flota de alrededor de 500 naves en la Octava Región que se dedica a la pesca de estos recursos, y que tienen su puerto de recalada en comunas distintas de las que constituirían la nueva Región de Ñuble.


En la futura región no existen embarcaciones que se dediquen a la pesca pelágica de sardinas en las comunas que formarían parte de ella, de modo que no tienen inscripción vigente ni registran descargas, de manera que la norma, como está redactada, expresa que desde el punto de vista pesquero, las regiones de Ñuble y Bío Bío mantienen el funcionamiento actual, por lo que se consideran una sola región pesquera.


“La nueva Región de Ñuble no tiene flota y no tiene cuota, y aunque pudiera constituir la flota, no podría acceder a la cuota, porque ella ya está determinada por períodos de 15 a 20 años, en los radios definidos por la pesca artesanal. Lo que existe en Ñuble son pescadores de orden más bien bentónicos y de pesquerías de orilla, lo que no presenta ninguna dificultad. Insisto, la redacción presentada apunta a mantener la actividad pesquera que se está desarrollando por más de 40 ó 50 años en distintos caladeros, uno de los cuales corresponde a esa región donde hay una flota que considera alrededor de 5.000 tripulantes que operan sobre esa pesquería en la Región del Bío Bío, considerando además que en Ñuble no existen naves con permiso de pesca pelágico que estén operando”, manifestó.


Por último, destacó que la norma tiene una redacción similar a la que se aplicó en la división de la Primera Región (Arica, Parinacota y Tarapacá) y en la de la Décima (Los Ríos, Los Lagos), y enfatizó que también se habilita a que de acuerdo a la Ley General de Pesca y Acuicultura, se puedan generar acuerdos entre zonas contiguas.


Especificaciones sobre el financiamiento
Otro punto que destaca el segundo informe de la comisión de Gobierno Interior es el presupuestario.


Durante el análisis estuvo presente el jefe de Sector Interior de la Dirección de Presupuestos (Dipres), Rodrigo Cuadra, quien detalló la estimación de los gastos que demandaría la aprobación del proyecto de ley, especificando los gastos durante el primer año de funcionamiento de la nueva región del gobierno regional ($3.327 millones), el servicio de gobierno interior ($1.458 millones) y el Ministerio Público ($2.073 millones).


Agregó que, además, se consideraron los otros servicios públicos, mencionando los cargos de planta que se crearían ($1.904 millones), y el personal a contrata ($7.187 millones).


En cuanto a los gastos por una sola vez y a las inversiones necesarias para la instalación de la respectiva región, dijo que se ha hecho una estimación de los gastos asociados al equipamiento del personal que va a trabajar en estas instituciones en la región, pero no se consideran recursos para invertir en nueva infraestructura.


Sobre los cargos considerados en función de la estructura de la región, reiteró que son 55 los que considera el proyecto, no obstante, podrían abrirse a más.
La senadora Ena von Baer insistió respecto de si para la instalación de todos los servicios públicos se tiene considerado un presupuesto adicional, y si ello no es así, cómo sería asumido ese gasto.


El representante de la Dipres indicó que se trata de una estimación en que solo se han incluido los costos que con seguridad se van a producir.


Agregó que cuando se habla de inversión o gastos por una sola vez, se considera el equipamiento de las oficinas y lo que dice relación directa con el personal, y recalcó que una vez que estén determinadas las capitales de cada provincia, queda un año de plazo para contar con los lugares en donde funcionarán, en cuyo caso existe la alternativa de obtener recursos desde las propias intendencias, del Ministerio de Bienes Nacionales, e incluso, de las municipalidades.


Señaló que en el caso de la instalación de las regiones de Los Ríos  y Arica y Parinacota, durante el año para su instalación se analizó si era necesario contar con arriendos o readecuar instalaciones existentes, de modo que en este caso ello se determinará en la medida que se cuente con esos antecedentes.

 

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