Estudio genético revela que los chillanejos son los menos mestizos

Por: Jorge Chávez Fotografía: Víctor Orellana 09:35 PM 2016-09-17

Chillán es la comuna menos mestiza del país, según revela una investigación realizada por científicos del Programa de Genética Humana de la Universidad de Chile.


Los resultados del estudio fueron presentados en el libro “El ADN de los chilenos y sus orígenes genéticos”, publicado a fines de agosto pasado. En él se relata que los chillanejos junto a los santiaguinos, son los que menos componente amerindio tienen en su conformación orgánica.


En el trabajo académico se analizaron más de tres mil muestras de chilenos de ocho ciudades del país entre los años 2011 y 2015, y la conclusión general fue que el factor amerindio está presente a nivel nacional en niveles más altos de los que se esperaban.


Un 44% del genoma amerindio se registró como promedio en el chileno (entre cuatro y seis puntos más alto de lo que se obtenía antes) y tuvo a Arica, Iquique y Temuco como las comunas con el más alto componente al encontrarse un 50%.


De acuerdo a la publicación, en los lugares donde se identificó en menor medida el genoma fueron Chillán y Santiago, al sumar un 35% en cada una de ellas.
Para dos de los más connotados historiadores locales, el porcentaje alcanzado por la capital provincial no es sorprendente y advierten que al menos son dos los factores que responden la realidad chillaneja.


Poca presencia indígena
“Chillán tenía poca presencia indígena al iniciarse el proceso de mestizaje. Este resultado es concordante con lo que se sabía, ya que nuestra población indígena era mucho menor a la que había en otras zonas como del Bío Bío al sur”, precisa el historiador Alejandro Witker.


Respecto a si la notable llegada de inmigrantes a la capital de Ñuble en los últimos años, sobre todo provenientes de países con alto grado de composición indígena en su población, influirá en el genoma que actualmente presentan los chillanejos, el académico señala que esto probablemente se manifieste a largo plazo.


Witker recalca que si bien es cierto Chillán está incorporando elementos de procedencia haitiana, así como de Colombia y sobre todo de Ecuador, con sus inmigrantes originarios de la zona étnica de Otavalo, la presencia en cuanto a número es aún menor para que genere un rápido impacto en el componente local.


El historiador recuerda que el pueblo chileno es el resultado del mestizaje en distintos grados, de acuerdo a los componentes autóctonos que había en el territorio.


Migraciones transformadoras
Para el historiador Marco Aurelio Reyes, el menor porcentaje de genoma amerindio encontrado en Chillán está asociado a las constantes migraciones que ha vivido la comuna.


El académico de la Facultad de Educación de la Universidad del Bío-Bío, apunta que hechos puntuales como los desastres naturales que han azotado a la capital de Ñuble, han sido determinantes para que se configure el componente genético local.


“La explicación sería que Chillán ha tenido un recambio de población. En el terremoto del año 1939 murieron entre 25 y 30 mil personas, cuando la población era de aproximadamente 80 mil habitantes; entonces acá ocurre que hubo una renovación de la población mediante migraciones internas que se dio fuertemente en la década del 40”, explica.


Reyes añade que en los años 50 gracias al denominado Plan Chillán, que se orientaba a la modernización de la agricultura, arribó a la ciudad muchos profesionales y técnicos provenientes de Concepción y Santiago que, a su parecer, fue determinando la composición actual de la zona.


“Chillán históricamente ha perdido población originaria por las catástrofes y esa población ha sido reemplazada por gente de afuera. Por ejemplo con el último terremoto del 2010 también trajo mucha población de Concepción y de la Región Metropolitana en busca de tranquilidad”, advierte.


Desde el punto de vista de la dinámica demográfica que se vive en Chillán, acentuada en los últimos años con la llegada de cientos de inmigrantes, Marco Aurelio Reyes enfatiza que este fenómeno social necesariamente va reconfigurar el panorama local en el futuro, si se sigue dando el movimiento de ciudadanos extranjeros de la misma forma o en niveles superiores.


“Si esas poblaciones llegan acá, se radican y procrean es evidente que van a haber cambios en el futuro, tiene que pasar; es así como se formó la originaria población chillaneja y chilena. El historiador chileno Encina explicaba que la población en el país se formó de dos sábanas; la paterna que era el hispano y la materna que era la mujer indígena”, subraya el catedrático y confiesa que no le sorprende el bajo porcentaje de componente amerindio que la investigación científica encontró en los chillanejos.

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