Cuestionan encuestas politizadas y con escaso rigor metodológico

Por: Isabel Charlin Fotografía: La Discusión 09:50 PM 2016-09-06

Pese a ser una comuna pequeña, Chillán Viejo es capaz de despertar profundas pasiones políticas.

Desde antes de las elecciones primarias, cuando el municipio era uno de los demandados por más de un partido de la Nueva Mayoría, arreciaron los estudios de percepción política, los que han continuado hasta ahora, midiendo a los seis postulantes inscritos ante el Servel.

Precisamente, durante julio y agosto, dos sondeos fueron aplicados en la comuna histórica: uno por el Instituto Libertad (ligado a RN, lo que ya le resta credibilidad, por ser el partido de uno de los candidatos); y otro elaborado por una desconocida consultora, Comunicación Positiva, divulgado este martes.

Ambos entregan resultados diametralmente opuestos, pues mientras el primero otorga un empate técnico entre el actual alcalde, Felipe Aylwin y el RN Rodrigo González; el segundo plantea la misma situación entre Aylwin, y el candidato independiente Samuel Jiménez.

Tanto González como Jiménez aparecen con bajo porcentaje en los sondeos en que lidera el otro: un 5% para Jiménez en el de Libertad y 11,9% para González en el de Comunicación Positiva.

En cuanto al rigor metodológico, solo se limitan a decir el tamaño de la muestra (400 y 387 personas, respectivamente), sin entregar detalles sobre qué variables estadísticas influyeron en su determinación.

Respaldo institucional
Según el analista local, Rodrigo Landa, “en la medida que nos acercamos a períodos eleccionarios, lamentablemente aparecen supuestas organizaciones, que tendrían reputación en el campo de las encuestas, que hacen uso o abuso de instrumentos para encauzar adhesión electoral, y que son manejados por intereses individuales o partidarios”.

Una buena encuesta, a su juicio,  debe reunir al menos una competencia y un valor: idoneidad técnica de quienes realizan el estudio, y la indispensable honestidad en un marco de independencia e imparcialidad.

“Es necesario que las encuestas cuenten con un marco metodológico que resguarde principios estadísticos básicos, como el cálculo a través de una fórmula de una muestra adecuada y representativa; preguntas sin sesgos; ficha técnica; margen de error adecuado; e idealmente; experiencia comprobada de la organización que la desarrolla. Es relevante también incorporar el factor voto voluntario, y hacer la correcta distinción entre un estudio de percepción, y otro que mida derechamente la intencionalidad de voto”, aseveró.

No en campaña
La experta en marketing político, Paulina Pinchart,  defiende los estudios de opinión y de investigación de mercado, solo en el entendido que sirven para tomar mejores decisiones. 

“Cuando un estudio está bien hecho, y metodológicamente hay alguien de respaldo y con reputación detrás, llamese una institución o similar; éste puede efectivamente afectar el comportamiento de voto, pues la gente da por triunfador a quien se muestra ganando, lo que se conoce como espiral del silencio. Por otro lado, cuando se da a conocer un estudio, se está motivando a otra gente a ir a votar. Los ciudadanos tienen a derecho a saber quién va ganando, pero siempre y cuando, el estudio esté bien hecho, esto es, que adhiera a normas internacionales, algo que en Chile solo cumple Adimark”, sostuvo.

Pinchart recalcó, además, la importancia del marco muestral, que en la actualidad, y en el caso de las municipales, solo lo da la totalidad de una comuna (identificación acabada de calles, viviendas y locales comerciales).

“Eso es muy difícil de tener, porque se necesita un gran presupuesto. Algunos lo hicieron, como MORI, Fundación Futuro y Adimark, que cruzaron información del SII. Solo esto entrega una muestra aleatoria, es decir, que otorga certeza de que todos los habitantes de la comuna tuvieron la posibilidad de ser encuestados, y por lo tanto, es posible inferir a la población y tienen validez. El resto, las denominadas muestras al azar, solo se representan a sí mismas”, aseveró.

Y concluye: “Mi opinión es que no deberían darse a conocer encuestas durante el período de campaña legal, a menos que estén auditadas, y eso, en Chile, no ocurre”.

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