Ex “diablo rojo” es campeón y goleador en Nueva Zelanda

Por: Rodrigo Oses Fotografía: Archivo U. Núñez 2016-09-05

Arribó la temporada 2011 a Ñublense de la mano del técnico Carlos Rojas, que lo había detectado y dirigido en Provincial Osorno.


El pequeño pero habilidoso Ubaldo Núñez Espinoza, apodado “Ubita” por su diminuta estatura, tenía 19 años y un promisorio futuro por delante.


Sin embargo, no tuvo oportunidades reales en el primer equipo. Jugó en cadetes, partidos de Copa Chile y también en el equipo B de los “diablos rojos” que compitió como “invitado” una temporada en el Torneo de la Segunda División Profesional y que era dirigido por Marcos Sepúlveda.


“Jugaba muy bien al fútbol. Tenía una gran técnica y visión de juego, pero siempre se le desechó por su estatura, no todos valoraban su tremendo talento”, comentó Marcos Sepúlveda.


Pasó el tiempo y Ubaldo Núñez alternó su presencia vegetativa en Ñublense con estudios superiores hasta que quedó con el pase en su poder y volvió a su natal Osorno.


Entonces decidió buscar suerte lejos de su tierra. Y su sacrificado periplo valió la pena, porque tras fichar en el Manukaty City AFC de la Segunda División de Nueva Zelanda, se coronó campeón de la liga y además fue el goleador del equipo que dirige el legendario entrenador Kevin Fallon, quien calificó como “talentoso” y “dinámico” el aporte del ex diablo rojo.


Núñez vive su glorioso presente sin olvidar las postergaciones que tuvo en Ñublense debido a su estatura, pero valora la recompensa que obtuvo lejos de su tierra natal, Osorno.


“Que felicidad cuando el esfuerzo da frutos, tarde o temprano el sacrificio trae recompensas. Estoy orgulloso de poder haber alcanzado todos los objetivos que teníamos cuando todo comenzó. Gracias por esta hermosa experiencia, por este increíble año. Espero que sea una excelente temporada en primera división”, reflexiona el pequeño Ubaldo.


Al ex jugador de Ñublense se le facilitó la adaptación en su nuevo club y al país porque en el Manukau City se encontró con dos chilenos que también buscaban su futuro esplendor.


Andrés Estay, delantero y ex jugador de Everton, con quien hizo una gran dupla en la cancha, y Ricardo “Ricky” Espinoza, ex jugador emblemático del cuadro oceánico y ahora ayudante técnico.


El desechado jugador de Ñublense que pensó en colgar los botines para dedicarse a estudiar y a jugar en el fútbol amateur, resucitó su sueño a miles de kilómetros de Chillán y Osorno, las tierras donde no pudo triunfar.

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