Elección directa de intendentes: el factor que puede apurar la Región

Por: Isabel Charlin Fotografía: La Discusión 10:00 PM 2016-09-03

En un factor decisivo para la celeridad con que se siga tramitando el proyecto de ley que crea la Región de Ñuble podría constituirse otra iniciativa, la elección directa de intendentes, que luego de destrabarse continuará discutiéndose en la Comisión de Gobierno Interior del Senado, para así convertirse en ley cuanto antes y tener los primeros comicios en noviembre de 2017.

¿Cuál es la conexión?

De realizarse las elecciones de los futuros gobernadores regionales el próximo año, sería un despropósito que la futura Región de Ñuble, por haberse promulgado fuera de los plazos, tuviera que esperar hasta el año 2022 para contar con su máxima autoridad democrática, en circunstancia que todas las demás regiones sí lo harán.

Además, la nueva unidad administrativa podría convertirse en un interesante modelo de descentralización, al ser la primera región que nace con un intendente elegido y con nuevas competencias, tal y como lo adelantó el ministro de Segpres, Nicolás Eyzaguirre, el pasado miércoles en la Comisión de Gobierno Interior del Senado.

“Del 2018 al 2022 los gobernadores regionales tendrían las 23 competencias ya existentes, más las 51 que vienen en el proyecto que está en la Cámara de Diputados, y se anexarán -para la conversación de la comisión- 30 nuevas competencias. Esto es lo que ocurriría al comenzar los nuevos Gobiernos Regionales; no obstante, del 2022 en adelante, los gobernadores electos podrán solicitar nuevas competencias sobre la base de ciertos criterios”, adelantó Eyzaguirre.

Sobre la posible “presión positiva” que podría tener la elección de intendentes sobre la Región de Ñuble, el senador UDI Víctor Pérez cree que es necesario vincular ambos proyectos.

“A mi juicio es clave poder despachar nuestra iniciativa antes de marzo, porque si no, va a quedar muy desfasada, y no podrá haber elecciones de intendente en Ñuble en noviembre. Lo hablé con el subsecretario de Desarrollo Regional, Ricardo Cifuentes, y con el ministro, Nicolás Eyzaguirre, el miércoles pasado en la comisión, pues se le debe mantener la suma urgencia al proyecto, para sacarlo luego y que la Cámara de Diputados tenga parte de octubre, noviembre, diciembre y enero para aprobarlo; es decir, casi cuatro meses. Eso lo haría coherente con la elección de los futuros gobernadores regionales, porque o si no, tendríamos intendentes elegidos en todo el país, menos en Ñuble”, aseveró el legislador.

Respecto de la necesidad de mantener la prioridad del proyecto en el Parlamento, el Ejecutivo renovó su compromiso el pasado 31 de agosto, día en que volvió a colocarle suma urgencia al proyecto ñublensino. 

Esto será vital para que sea visto cuanto antes por la Comisión de Hacienda, y luego votado en sala, para ser despachado a más tardar los primeros días de octubre a la Cámara de Diputados, donde iniciará su segundo trámite constitucional.

“No van de la mano”

Convencido que la Región de Ñuble seguirá avanzando con celeridad, debido a que el Gobierno le ha dado su respaldo, el senador Felipe Harboe (PPD) tiene una mirada distinta respecto de la vinculación de la iniciativa con la elección directa de intendentes.

“Yo creo que ambos proyectos no van a ir de la mano. La idea es que Ñuble salga pronto, en los plazos estipulados. Para eso estamos trabajando, para que salga primero”, sostuvo el senador, quien no es partidario de aprobar la elección directa de intendentes en los términos en los que se ha planteado (con un umbral del 40% de los votos).

Tanto él, como otros senadores del PPD como Ricardo Lagos Weber, sostienen que debe ser mayoría absoluta, lo que ha generado diferencias al interior de la Nueva Mayoría, las que parecen haber disminuido la semana pasada, luego que el ministro Eyzaguirre explicara ante la comisión de Gobierno Interior del Senado que se propone la elección en torno al 40% de los votos, y de existir un empate las dos primeras mayorías irían a segunda vuelta, mientras que de resultar dos candidatos con más del 40%, será electo el que tenga la mayoría de los sufragios.

¿Y el delegado?

Aunque la Región de Ñuble se apruebe antes que se realicen las elecciones de intendentes, el proyecto estipula un período de un año de instalación, durante el cual la Presidenta nombra a un delegado presidencial, quien junto al intendente de la región madre (Bío Bío) deben liderar el proceso.
De aprobarse la elección de intendentes y la Región de Ñuble en los próximos meses, quien resulte electo intendente debería pasar a cumplir la función del delegado, algo que según algunos no está muy claro aún.

Lo importante, reiteró el senador Víctor Pérez, “es que no quedemos en desventaja respecto de las demás regiones”.

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