[Editorial] Empleo insostenible

Por: Fotografía: Mauricio Ulloa 10:10 AM 2016-09-02

Dos aspectos clave llaman la atención al analizar los resultados de la última encuesta de empleo realizada por el INE en Ñuble: la gran expansión del sector público y el comportamiento del sector construcción frente a la desaceleración económica.

La medición correspondiente al trimestre mayo-julio mostró una tasa de desocupación de 7,7% para la provincia, lo que equivale a una disminución de 0,6 puntos en la comparación anual y a un aumento de 0,9 puntos respecto del trimestre anterior.

Respecto de la administración pública, que en los últimos 12 meses creó 7 mil 330 empleos, es decir, un aumento de 72,2%, existe la preocupación por el crecimiento excesivo de los trabajadores en los municipios de la zona, así como también en los servicios, lo que a juicio de algunos se trataría de una política que busca precisamente frenar el alza del desempleo en un contexto económico difícil, y por lo tanto, no sería una situación sostenible en el tiempo.

Ciertamente, la creación de empleos en el sector público no responde a necesidades derivadas de un aumento de la producción, de hecho, este sector no genera actividad económica real, pero sí contribuye a elevar la demanda agregada, lo que es más notorio en comunas pequeñas, por la influencia que los municipios tienen en éstas.

Además, es inevitable sustraerse al contexto también marcado por un año de elecciones, en que no es un misterio que el intervencionismo electoral también se expresa en los esfuerzos de los alcaldes por asegurarse la reelección a través del pago de favores políticos, en que generalmente no son los más capacitados los que acceden a los cargos.

Respecto a la construcción, pese a las proyecciones pesimistas de la industria sobre los resultados para 2016 y 2017 como consecuencia del complejo escenario económico y la aplicación del IVA a la venta de viviendas nuevas, el sector ha logrado crear 3 mil 180 puestos de trabajo en los últimos 12 meses, es decir, un aumento de 31,3%.

Lo anterior, según algunos analistas, revela la lentitud del sector en resentir los efectos de la desaceleración y del factor IVA e incluso, se habla de una menor sensibilidad frente a los shocks, planteando que dicha desmotivación podría tender a desaparecer en los próximos meses. Sin embargo, desde el gremio aún persisten las dudas sobre los verdaderos efectos, apuntando a un probable efecto en el mercado laboral a partir del próximo año, como consecuencia de un menor dinamismo en la construcción de viviendas.

Un factor no menor, sin embargo, es el efecto del Programa extraordinario de reactivación económica e integración social, o Decreto Supremo 116, impulsado por el Ministerio de Vivienda, que solo en Ñuble ha significado la ejecución de 16 proyectos con una inversión público-privada de $69 mil millones, con 5 mil puestos laborales en períodos punta.

En ese sentido, nuevamente es el sector público el responsable de mantener el dinamismo del sector construcción, aunque conviene señalar que se tratará de un efecto acotado en el tiempo, y por lo tanto, insostenible.

Si a ello se suma la fuerte disminución en los permisos de edificación que se viene registrando en los últimos meses en Ñuble, tanto en materia de vivienda como de infraestructura, derivado de una caída en la inversión, no es difícil anticipar que efectivamente a partir de 2017 podría observarse una contracción en el empleo del sector.

Frente a estas cifras, es conveniente mirar lo que ocurre con otros sectores relevantes, como la industria y el comercio, que en la comparación anual han perdido puestos de trabajo, y que dan cuenta real del lamentable proceso de precarización del empleo en la zona, porque aunque cueste aceptarlo, el estancamiento económico del país tarde o temprano golpeará el mercado laboral local.

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