Anticipan críticas contra una de las empresas que ofertó luces LED

Por: 10:10 PM 2016-08-29

“No quiero tener un puente Cau  Cau aquí en la ciudad”. Con esa analogía, el alcalde Sergio Zarzar hoy dio prácticamente por sepultada la propuesta de la empresa española The Pegasus Group, firma que en el contexto de la licitación del recambio de luces LED de Chillán por un presupuesto de $10.800 millones, realizó una oferta económica muy inferior a la que esperaba la municipalidad, convirtiéndose lejos en la firma más barata para ejecutar los trabajo, con un monto de $6.080 millones, versus $10.588 millones de la competencia.


¿Cómo se entiende que el propio municipio, que debiera alegrarse de una oferta que eventualmente le permitiría ahorrar $4.500 millones que deberá pagar con recursos propios, piense en dejar fuera la propuesta de la empresa?  El puente Cau Cau en Valdivia,  cuyos brazos levadizos fallaron, representa el símbolo de una licitación mal hecha, de una ingeniería defectuosa, de un proyecto estrella y emblemático fracasado. Y es justamente aquello, según palabras emitidas hoy por el alcalde en conferencia de prensa, lo que el gobierno comunal local no quiere que se produzca. 


Zarzar, antes de que el propio municipio decida a qué empresa le adjudicará los trabajos, anticipó que oferta de la firma española pudiera tener deficiencias, adelantándose en un eventual rechazo a esa propuesta.   Para ello el alcalde, al menos ayer, esgrimió antecedentes subjetivos para deslizar que la firma no seguiría en carrera. De ser así,  no quedaría otra opción de entregar el contrato a la empresa Maxlight GCE Solar Chile, subsidiaria de una firma conocida de la municipalidad, como es Representaciones Offersuite, que participó en anteriores contratos LED. Y justamente esta firma aparece mencionada en la licitación, por una tercera empresa postulante, como la “elegida” a la hora de adjudicarse el millonario contrato, el más alto que ha pagado el municipio de Chillán en su historia.

Polémica licitación
El concurso público cobró interés mediático el pasado 12 de agosto, cuando las empresas entregaron ofertas técnicas y económicas a la municipalidad.

Curiosamente, al proceso no se presentaron grandes corporaciones que habían manifestado interés, como CGE, Copelec, Chilectra y Shreeder S.A.


Sí ingresó ofertas Maxlight GCE Solar Chile, ligada a Representaciones Offersuite, por $10.588 millones. Esta firma, y no la anterior, había participado inicialmente en la visita a terreno del 7 de julio pasado junto a las empresas nacionales que finalmente no presentaron propuestas formales a la municipalidad chillaneja.


Otra empresa que ofertó fue CyG, pero la propuesta fue incompleta, pues solamente entregó el monto que costaría el servicio de recambio general de luminarias, sin más antecentes, por lo que la misma empresa presentó una oferta que sabía, sería desechada. Esta firma, curiosamente, cuando se produjo la mencionada visita a terreno, entregó el mismo número celular que Offersuite. Además, la firma personal que consta en el documento es la misma que para ambas (Offersuite y CyG), por lo que la misma empresa habría hecho dos propuestas: una correcta y más barata y otra sin todos los antecedentes y más cara.


Esto último no debería extrañar pues CyG es una empresa menor, con sede en Chillán Viejo, la que realiza trabajos en terreno para Maxlight y Offersuite, según consta en documentos que se acompañan en la oferta económica y el proyecto técnico presentado.


Y pese a la evidencia de que de las tres propuestas, dos pertenecen a los mismos oferentes, ayer el alcalde, luego de desacreditar la oferta de The Pegasus, comentó que le parecía extraño que tres empresas llegaran con ofertas económicas muy similares, mientras que la hispana lo hiciera con una menor en más de $4.500 millones. Esto deduciendo que Maxlight GCE Solar Chile y CyG son firmas distintas, aún cuando están ligadas.


La realidad es que Maxlight fue una de las dos empresas que se presentó con una oferta formal, por $10.588.233.121, mientras que su socia CyG elevó el monto hasta $10.905.880.114, pero sin entregar oferta técnica, por lo que sabía, debería quedar fuera de bases por precio y carencia de anexos.


Y además se sumó una tercera “oferta”, que tampoco sería real a juzgar por los antecedentes publicados por la municipalidad en el portal de Mercado Público, en este caso de la empresa Instec Ingeniería y Construcción Limitada, que ofertó $1.000 y no entregó información de respaldo.


En estas condiciones, existirían solo dos ofertas completas actualmente en estudio: la de Maxligth-Offersuite-CyG y la de la española The Pegasus Group. Y esta última fue la que rompió todos los moldes al exponer una oferta completa por solo $6.080.592.600.

Suspicacias
El bajo monto de la oferta española, para la alcaldía, no satisfacería las bases de licitación, por lo cual estaría quedando fuera del concurso, ante lo cual Maxlight GCE Solar Chile correría con ventaja.


Ayer el alcalde agregó: “tengo entendido que la empresa que licitó casi $4.000 millones menos no estaría cumpliendo los requisitos solicitados o exigidos por las bases de licitación”.


Si bien el alcalde manifestó que falta el pronunciamiento final de los directores de departamentos que deben analizar los antecedentes entregados por las compañía y luego definir la adjudicación a una de ellas, insistió con sus críticas a la empresa de capitales españoles.


“De cuatro empresas que postularon, tres están en el nivel que propusimos (alrededor de $10.000 millones) y una aparece con una situación más económica”, dijo, pese a que la realidad apunta a que hubo solo dos ofertas reales y dos incompletas, una de estas por solo $1.000.


El alcalde sostuvo que no es posible que una empresa presente una propuesta por una cifra tan baja, lo que para la comisión evaluadora sería un elemento negativo o que haría generar dudas a sus integrantes. 


Sin embargo no es la primera señal negativa desde el municipio hacia Pegasus, pues hace dos semanas el concejal Jorge Vaccaro (RN) había manifestado que la empresa habría manejado sus costos con el fin de ingresar al territorio nacional, lo que le parecía una conducta inapropiada.


Hasta ahora, más allá de antecedentes subjetivos, no han sido presentados elementos objetivos que aconsejen a la municipalidad descartar como oferente a la firma española. Las razones de la municipalidad se sabrán recién el 29 de septiembre, cuando la entidad edilicia haga pública la adjudicación.


Zarzar precisó ayer:  “mira, no queremos tener un puente Cau Cau aquí en Chillán, porque no queremos tener un escándalo el día de mañana, un escándalo de proporciones en el cambio de luminarias”.


La municipalidad tiene, según el cronograma, plazo hasta el 29 de septiembre para adjudicar el contrato, pero existen señales internas de que el tema podría ser adelantado a principios de ese mes.


Una vez que la municipalidad defina qué empresa está en mejores condiciones de adjudicarse el contrato y esta emblemática obra, corresponderá al Concejo Municipal votar si es que aprueba la moción que presente el alcalde en Concejo ordinario.


“Si tiene fundamentos legales...”
La empresa española aludida por el alcalde no ha querido responder a los cuestionamienos que han surgido en las últimas semanas desde el municipio. El representante de la firma, el español Ricardo Torres Piles, había manifestado inicialmente que la oferta era correcta y esperaban quedarse con el contrato.


Ayer, interrogado sobre su impresión a las palabras del alcalde Sergio Zarzar respecto de su compañía y la oferta presentada, mucho más económica que la de Maxlight, Torres solo comentó: “si es su opinión, así será. Si tiene fundamentos legales será una decisión correcta”. A ello agregó que no realizarán mayores comentarios.


El concejal radical Juan López Cruz, por su parte, comentó que hasta ahora desconocen el estado del proceso que está en manos de la comisión evaluadora, como tampoco saben nada acerca de las empresas que siguen en carrera para quedarse con el contrato.


Agregó que hubiera sido aconsejable que antes de que la municipalidad adjudicara se hubiera realizado una reunión de comisión para conocer en detalle cada una de las presentaciones. Pero hasta ahora la municipalidad se ha negado a realizar algo como ello, pues insiste en que primero debe concluir el proceso de licitación.


La concejala Nadia Kaik (RN) comentó que este contrato, por la cantidad de recursos involucrados y por el hecho que compromete fondos de tres concejos comunales, requiere el voto de los dos tercios del Concejo.


Por su parte el experto en temas municipales, Luis Díaz Acuña, confirmó que la Ley Orgánica de Municipalidades establece aquel quórum para proyectos que requieren una alta inversión y que sobrepasa a la administración en ejercicio.


Por ello, se estima que podría ser difícil que el Concejo, enfrentado al proyecto, entregue una votación favorable, sobre todo porque la oposición ha manifestado dudas sobre el proceso.


Si el Concejo rechazara la moción alcadicia, la empresa afectada podría recurrir a tribunales contra los concejales que votaran en contra. Pero en estos casos una buena fundamentación puede evitar problemas para quienes se oponen. Basta por ejemplo que se plantee que una inversión de ese nivel podría afectar las arcas municipales y el equilibrio financiero, para que los concejales fueran eximidos de toda responsabilidad al votar en contra de una empresa adjudicada.

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