Ríos de Ñuble presentan índices similares a escasez propia del verano

Por: Carolina Fuentealba Fotografía: Mauricio Ulloa 08:55 AM 2016-08-29

Gran preocupación existe en las juntas de vigilancia de los tres principales ríos de la provincia, frente a la inminente temporada de calor que se avecina y que de acuerdo a los niveles actuales de los caudales, anticipan un déficit hídrico que afectará fuertemente a la agricultura de Ñuble.

Así lo manifestaron a través de sus respectivos presidentes, quienes han intentado hacer un llamado de atención sobre la gravedad que esta situación significará para los cultivos de la zona.

Cambio de cultivos
Margarita Letelier, presidenta de la Junta de Vigilancia del Río Ñuble, asegura que “actualmente el caudal que lleva el Ñuble es variable, de acuerdo al último reporte del ingeniero está, gracias a las últimas precipitaciones, en 80 a 90 metros cúbicos por segundo, pero deja de llover y baja muy rápido”, advierte.

La cifra equivale a 80 mil litros por segundo, muy por debajo de los 135 mil litros por segundo que debiera llevar en esta fecha, en un año normal, lo que se traduce en un déficit de 59,2%.

“El temor es que hay poquísima nieve y de muy mala calidad”, expresa. “Ni siquiera sabemos cuanta nieve hay, adolecemos de medidas precisas que nos digan cuanta hay”, manifiesta, “seguimos con un déficit de un 40 o 50% de lluvias”, indica.

Letelier describe que “las Juntas de Vigilancia de la región hemos tratado de advertir a los agricultores de esta situación, para que tomen medidas a tiempo y puedan evitar las pérdidas”, precisa. “Hemos tratado de comunicar que cambien los cultivos”, aseguró.

De acuerdo a la dirigente, “cuando hay poca agua, cambiamos los cultivos por trigo, que requiere de menos agua, sin embargo nosotros no hemos hecho cultivos de primavera para no perder”, indica. “Para mantener una hectárea de cultivo, se requiere aproximadamente de un millón de pesos mensuales y si no podremos multiplicar esa inversión, hemos optado por no cultivar este año, así al menos evitamos grandes pérdidas”, describe.

La dirigenta enfatiza que pese a la cooperación entre las juntas de vigilancia de la región “falta que todo el mundo tenga acceso a esta información, hay preocupación a todo nivel, de gobierno, local, pero la preocupación no soluciona nada, este tema se viene analizando desde hace varios gobiernos, pero todavía no hay medidas”, reveló.

La misma preocupación tiene Héctor Jaque, presidente de la Junta de Vigilancia del Río Chillán. “El caudal del Chillán hasta antes de las últimas lluvias era de 5,9 m3/segundo”, describe. “Con las últimas lluvias llegó a 14 m3/segundo, pero es algo momentáneo que si las lluvias no persisten, volverá a bajar”, manifestó. “Los 5,9 corresponden en un año normal al caudal que el río debiera presentar a principios de diciembre, ésa es la gravedad”, indicó.

“El primer impacto es a la agricultura, porque no hay acumuladores que embalsen el recurso y puedan reservarlo para los meses más secos, tenemos un déficit hídrico de un 50% más o menos, podría llegar a disminuir y llegar a un 20 o 30% de déficit si lloviera copiosamente durante 24 horas”, afirmó, “pero ya esta semana no hay lluvias anunciadas”.

Para Jaque, esta sequía es grave. “El impacto será más grave que para la sequía del 98’, ese año había más lluvias y ahora tampoco hay nieve en la cordillera, hasta agosto la nieve que cae se transforma en hielo, una reserva de agua para el verano, pero de aquí para adelante ya no, esa nieve se derrite y se escurre”, ilustró.

Río Diguillín preparado
La situación es un tanto diferente para los regantes que obtienen agua del Río Diguillín, como explica el presidente de esta Junta de Vigilancia, Juan Carlos Villagra. “Pese a que el caudal se ve afectado por la escasa lluvia y falta de nieve, esperamos no tener problemas durante los meses de más calor para regar, esto porque nuestro río recibe un importante aporte del Lago Laja en ese período”, expone. “El caudal depende de los manejos de Endesa con el lago, de cómo negociemos con ellos”, sostiene.

“Esperamos que sea como el año pasado, que no tuvimos mayores problemas para riego”, indica. “El lago es una reserva interanual, es decir que es una reserva grande, que cubre más de un año de necesidad hídrica y depende del manejo que se haga de ella”, explicó.

Villagra declara que “en la medida que se construyan más embalses medianos o pequeños, esto podría ser una realidad para todos los ríos de la región, para mí no hay duda que es la solución para riego y producción de energía”, concluyó.

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