Clonación de tarjetas y fraudes informáticos crecen 100% cada año

Por: Felipe Ahumada Fotografía: Mauricio Ulloa 10:10 PM 2016-08-25

Desde $25 mil hasta sumas elevadas, como una de $1 millón 400 mil, es lo que algunos ñublensinos han perdido luego que sus tarjetas bancarias resultaron clonadas, tras retirar dinero de algún cajero automático, o que fueran pasadas dolosamente por algún “skimmer” por parte del empleado de algún local comercial.

El delito tipificado como fraude informático ha ido en un claro aumento en la Provincia de Ñuble, “incluyendo clonaciones y otros tipos de sabotajes informáticos. En 2014 las denuncias fueron cerca de 200; en 2015 fueron 400 y este año ya estamos cerca de 300 denuncias, considerando que aún no hemos llegado a la semana del 18 de Septiembre ni a las fiestas de fin de año, que son una de las fechas en donde más riesgos de clonación existe”, comentó el fiscal Mauricio Mieres, especialista en delitos informáticos y económicos.

Es en este contexto, que refiere a que en la provincia las clonaciones sostienen un alza que se ha duplicado cada año, que el representante del Ministerio Público acompañó al personal de la Brigada de Delitos Económicos (Bridec) de la PDI, liderada por el subprefecto Roberto Castro, en una campaña preventiva realizada en la tarde de este jueves en el Paseo Arauco.

En la oportunidad se repartieron folletos explicativos y se entregó a los transeúntes algunas estrategias simples, pero esenciales para evitar ser víctimas de la pérdida de dinero a través de este delito.

“Hay que decir que estas tarjetas solo deben ser operadas en locales comerciales establecidos, y nunca perder de vista la tarjeta cuando se paga lo que se está comprando”, apuntó el subprefecto Roberto Castro, dando a entender que no solo en los cajeros se puede clonar una tarjeta, ya que basta con deslizarlas por un “skimmer”, que es un pequeño dispositivo que copia la información numérica de la banda magnética de la tarjeta.

Sin embargo, aclara que tener tal información numérica no basta para retirar ilícitamente el dinero, sino que “además el delincuente debe conocer la clave, por eso esta debe ser siempre digitada sin que nadie pueda verla”.

Por esta razón, y entendiendo que en los cajeros se suelen instalar cámaras apuntando al teclado numérico, la recomendación es tapar con la mano o con cualquier otro elemento lo que digita la otra.

“Las cámaras son cada vez más pequeñas, la última que encontramos fue hace unos 15 días, en el mall de Chillán, y era muy pequeña, más chica que un celular y del mismo color del cajero, pero ubicada en un punto estratégico para visualizar las claves numéricas”, advirtió, por lo que llamó a la comunidad a llamar a la PDI cada vez que se adviertan artefactos extraños, por pequeños o inofensivos que parezcan, en los cajeros automáticos.

41 denuncias en Chillán
En lo que va del año, la Brigada de Delitos Económicos ha recibido 41 denuncias específicas por clonación de tarjetas de crédito, y paralelamente, desde las distintas fiscalías de la jurisdicción provincial han enviado otras 150 órdenes de investigar solo por clonación de tarjetas en cajeros automáticos.

“Cuando se trata de clonación tarjetas, lo que una persona puede llegar a perder va desde montos muy bajos hasta 400 mil pesos, que es lo que un banco llega a otorgar durante el día”, explicó Castro.

El fiscal Mieres finalmente explica que las investigaciones pueden llegar a dar con los dueños de las cuentas a las que les fue depositado el dinero robado, y de tal manera, recuperarlo, y si bien los detenidos arriesgan penas que van de 61 días a los 5 años de cárcel, si lo defraudado es de un monto muy alto, las penas pueden aumentar. 

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