[Editorial] El futuro es solar

Por: Fotografía: Mauricio Ulloa 10:30 AM 2016-08-23

Hace 15 años era impensable desarrollar proyectos de generación eléctrica a partir de energía solar en Ñuble, por el alto costo de la tecnología y porque la matriz energética estaba en pleno proceso de carbonización. Ello, en contraste con la tendencia mundial que apuntaba a privilegiar las energías renovables no convencionales (ERNC), donde países como Alemania se erigían como líderes en la materia.

Lo paradojal es que la radiación solar en Alemania es equivalente a la que existe en Puerto Montt, mientras que en latitudes inferiores ésta va en aumento, poniendo de manifiesto el enorme potencial de Chile para el desarrollo de esta energía.

Y precisamente en estos 15 años el costo de la tecnología se ha reducido diez veces, estimándose que instalar 1 MW de potencia pasó desde 10 millones de dólares, a un millón.

Ello ha permitido que hoy existan siete parques fotovoltaicos proyectados en la provincia, que tendrán una potencia de generación promedio de 3 MW y, por tanto, una inversión estimada promedio de 3 millones de dólares cada una. Conviene mencionar que seis de éstos serán desarrollados por una sola empresa -oEnergy-, que aunque cuenta con  proyectos en distintos puntos de la zona central del país, logró identificar la oportunidad que representa esta energía en Ñuble, apuntando específicamente al concepto de pequeña generación distribuida, es decir, pequeños focos de generación ubicados cerca de los centros de consumo, lo que es una tendencia mundial, pues entre sus ventajas destaca la baja inversión en transmisión y en construcción, la menor pérdida de energía por transporte y un menor impacto ambiental, aspecto relevante en un contexto de mayor preocupación ciudadana por los efectos que el desarrollo tiene sobre el entorno.

De hecho, luego de cumplida la vida útil de una central solar, es decir, tras 25 ó 30 años, se pueden desmontar las estructuras y el terreno puede ser rehabilitado incluso para su uso original, como el agrícola.

Y si bien en Ñuble no se proyectan por ahora parques fotovoltaicos de gran envergadura como los que se construyen en el norte, en que un factor no menor es el valor del suelo, la rentabilidad de este tipo de proyectos, que es cada vez mayor, sugiere pensar en un pronto despegue de esta fuente en la matriz energética local. 
Lo anterior, de la mano de la progresiva reducción de las tarifas eléctricas que se viene observando en Chile durante la gestión del ministro de Energía, Máximo Pacheco, quien ha promovido una mayor competencia en el mercado. En ese contexto, las centrales solares pueden cumplir un rol determinante, ya que su costo de operación es cercano a cero.

Pero el Estado aún tiene mucho por decir en esta materia, dado que en el ámbito de la energía solar su rol ha sido menor, más allá del apoyo al uso de ERNC, que ha sido plasmado en la Agenda de Energía 2014-2018, en que uno de sus objetivos es que hacia el 2025 el 20% de la matriz tenga su origen en la ERNC y que la capacidad de generación eléctrica que se instale en el país entre 2014 y 2025 provenga de este tipo de fuentes. Ciertamente, el Estado ha incentivado la incorporación de sistemas solares térmicos en viviendas básicas, lo que ha tenido éxito, sin embargo, el aporte a la industria ha sido tímido.

No obstante lo anterior, el único camino posible para este tipo de energía es seguir creciendo en participación, lo que se irá dando al tiempo que el costo de la tecnología siga disminuyendo, un incentivo per se para que el mercado haga su apuesta considerando que la recuperación de la inversión será similar o incluso más rápida que en otras fuentes, y en este proceso Ñuble ya está dando sus primeros pasos.

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