Chillanejos de “El Sueño de Otros” encendieron Europa

Por: Felipe Vergara Fotografía: El Sueño de Otros 07:05 PM 2016-08-21

MUSICA ASCENTRAL
Los tres músicos y su sonidista, no solo mostraron su talento enchufados y con la intensidad eléctrica. También se atrevieron a experimentar junto a una tribu llamada los Bereber y que vive en el Desierto del Sahara. Fue en ese lugar donde utilizaron tambores africanos de Mauritania para darle una vuelta a sus canciones y apreciar en lo que podía transformarse. Esa experiencia también viajará a Chile a través de grabaciones que no quisieron dejar escapar. 

Todo comenzó en el compañerismo y la afinidad musical. Daniel Palma, otrora baterista de la recordada banda Melvin Crema, se juntó con dos de sus amigos a grabar unos demos y ver qué resultaba de aquel experimento. 

Tras observar que la conexión existía entre los tres integrantes, la agrupación “El Sueño de Otros” se convertía en una realidad un año después. Víctor González en la guitarra y Luis Oyarce en el bajo, completaban una formación llena de intenso punk rock.

Así lo recuerda el hombre de las percusiones. “Coincidíamos fuertemente en gustos musicales, además, somos amigos desde el año 2003, cuando yo tocaba en Melvin Crema y los cabros estaban en Los Pingas”, cuenta Palma, quien también fue baterista de Tronic. 

Sus canciones fueron recorriendo diversos puntos del país, sumando cada vez mejor acogida con canciones como Dipirona y Ácido. 

No obstante, hoy viven uno de sus mayores desafíos, presentándose en escenarios de Europa que han disfrutado de su música. “Un amigo músico de Francia nos invitó a tocar hace un año atrás y ahí comenzó la idea de ir, y por ello comenzamos a organizar las fechas y la documentación. Luego nos entusiasmamos aún más cuando nos salió una fecha en Inglaterra (que curiosamente se cayó) y desde ese momento decidimos hacer nuestra gira ‘Tú sabes que yo Sé 2016’”, cuenta Luis Oyarce de esta travesía que los tiene recorriendo el  verano del Viejo Continente.

Gracias a la ayuda del músico Mauricio Moraga, se abrieron las puertas para tocar en numerosos escenarios. Así es como llegaron a Francia, Irlanda, Bélgica, España y Marruecos. En este último lugar, utilizaron nuevos sonidos, pues “estuvimos con los Bereber, tribu del desierto del Sahara, y esa noche presentamos nuestras canciones utilizando tambores africanos de Mauritania”, relata de la gira que partió el 20 de julio y que teminó durante la jornada de hoy.

Recorridos que los hicieron ver de cerca como se comporta el público de aquellas latitudes, específicamente frente a una banda de punk rock. 

“El europeo es un público activado y extrovertido. Bailaban, saltaban y tarareaban las canciones. Ellos disfrutan que una banda toque bien y suene sólida. El público en Chile es algo frío para demostrar que te gusta la banda que toca, sin embargo, sabe mucho de música. Ambos públicos disfrutan del rock independiente del estilo”, reflexiona Víctor González. 

De ñuble al mundo
Aunque el sonido de “El Sueño de Otros” es claramente punk, existen elementos que hacen que se reconozca que son tres chillanejos los que participan del grupo. 

“Musicalmente no mucho , pero en la lírica sí asociaciamos a nuestra ciudad, como Compro Botellas, canción que se la hicimos a un personaje típico de nuestro barrio que compra botellas, baterías o calefont en un triciclo”, señala Palma.

 Pero por otro lado, han aprovechado su estadía para traer nuevos sonidos que nutran el trabajo que han ido construyendo. “Hicimos una canción nueva que llegaremos a grabar. También tenemos melodías grabadas y tocadas con los Bereber del Sahara”, asegura. 

No obstante, también han podido descubrir la percepción del país en el resto del mundo. “Acá la asociación con Chile es futbolística más que artística. Eso sí, nos dimos cuenta y reafirmamos que nuestra Violeta Parra es del mundo”, señala Oyarce.  

Aprendizajes que ahora transmutarán en su inminente regreso, mientras pasan sus últimas horas lejos de casa en la capital de España. 

Pese a que todavía es muy pronto para sacar conclusiones de una experiencia nueva como agrupación, existen ciertas lecciones que seguro alimentarán tanto sus sueños como a “El Sueño de Otros”. 

“Aprendimos que es importante andar con un sonidista. En nuestro caso, vino Diego Rojo, gran músico chillanejo de la banda Mal Evans (y ex Melvin Crema), quien es parte del equipo por lo que ahora somos 4”, sintetiza Víctor González, mientras digieren este mes que les abrió el mundo y también las armonías musicales. 

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