Zona de rezago enfrenta lento trámite legislativo y críticas

Por: Susana Núñez Fotografía: Mauricio Ulloa Ganz 10:35 PM 2016-08-15

Se trata de un proyecto en el cual cifran las esperanzas los alcaldes de las nueve comunas del Valle del Itata, a través del cual pretenden salir del estancamiento económico.


Coelemu, Trehuaco, Cobquecura, Quirihue, Ninhue, Portezuelo, San Nicolás, Ránquil y Quillón están desde el año 2015 bajo la condición de Zona de Rezago, nomenclatura que alude a un plan especial del Ejecutivo para generar estrategias que permitan impulsar la economía de la zona, retrasada por múltiples causales, como la ausencia de conectividad, falta de riego agrícola, ausencia de agua potable para consumo humano, y condiciones de aislamiento.


Sin embargo, el proyecto de ley detrás de la declaración siguen sin avanzar. Si bien a nivel local se han hecho diagnósticos y hay un cronograma fijado para generar más obras en esas nueve comunas de Ñuble, lo cierto es que los recursos han sido exiguos, tomando en cuenta que más que acelerar o facilitar la materialización de proyectos en la zona, se hace necesario inyectar una buena cantidad de millones para revitalizar con urgencia el territorio.


De hecho como “impresentable” e “injustificado” calificó el senador PPD, Felipe Harboe, los retrasos en el ingreso del proyecto de ley que declararía como zona rezagada al Vale del Itata, la Provincia de Arauco y otros territorios del país.
El proyecto  fue anunciado por Michelle Bachelet en la cuenta pública del año 2014, no obstante  aún no es enviado al Congreso por el Ejecutivo.


De acuerdo a Harboe, en declaraciones emitidas en el Diario de Concepción, “han pasado dos años, que se perdieron, y el Gobierno aún no presenta el proyecto de ley. Eso es impresentable”.


Apuntó que “el atraso es injustificado y es muy lamentable que no se haya avanzado en el proyecto en un principio, porque se pudo haber invertido en condiciones diferentes a las actuales”.


Según el congresista, esto es un problema que va más allá de la inversión. “Si uno ve los recursos que se han inyectado, sin duda que aumentaron, pero no queremos que llegue otro gobierno y corte esos proyectos y dineros que se están destinando. Por esta misma razón necesitamos una ley, para que sea el Estado de Chile el que reconozca el rezago y se creen políticas a largo plazo que contribuyan al desarrollo de la zona. Me parece que aquí no hay responsabilidad ni del intendente ni de autoridades de la zona, sino que de los personeros del gobierno encargados de enviar la propuesta”.


“Rumbo equivocado de los recursos”
Frente a los atrasos serios en el proyecto de ley, alcaldes del Valle del Itata agregan “un rumbo equivocado de los recursos” y “un centralismo en la gestión”, como críticas a la estrategia gubernamental.


Para la alcaldesa de Coelemu, Laura Aravena, los resultados han sido nulos y las asignación de lo recursos no responde a las necesidades básicas que tiene el territorio.


“No se ha visto nada, ni siquiera una ‘luca’, más bien pura palabrería, se ha visto mucha reunión sobre nuestra preocupación de los caminos y el agua potable, pero no hay resultados concretos. Ellos quieren potenciar el turismo. ¿Qué sacan con instalar quioscos que se van a gestionar a través de Indap, si no tengo caminos en buen estado? En las reuniones todo se diluye y queda en nada, he gastado tiempo y recursos en reuniones en Chillán y en la Intendencia para que sigan repitiendo el mismo diagnóstico que todos conocemos”, acusó la jefa comunal.


En el misma línea, su par en Quillón, Alberto Gyhra, considera que hay serios atrasos en dar respuestas a las necesidades urgentes. “Ha existido un atraso más o menos grande para llevar a cabo las soluciones. Muchas reuniones, como dicen en el campo, mucho “cacareo” y poco huevo. Creo que todos los alcaldes tienen la misma impresión, no se ven cosas concretas. Además todas las platas de la zona de rezago van a pasar por organismo gubernamentales y no van a ir directo a los municipios. Con qué objetivo se reúnen con los municipios sino son capaces de ayudar, hay intermediarios como Indap, Sernatur, etc, es perder tiempo”, expresa.


El alcalde de San Nicolás, Víctor Toro,  alega por la existencia de un excesivo centralismo que resta protagonismo a los municipios en la gestión de los recursos para las comunidades.


“Se necesita agua para la bebida y el equipo de profesionales de la zona le pregunta a otros estamentos y a nosotros nos pasa por el lado. Hasta ahora ha sido muy poco lo que ha intervenido, sentimos que no interpretan el sentir de los alcaldes, ya que no hemos sido considerado para hacer gestión. Hay un pensamiento centralizado, quieren sacar todo de los municipios, no sé cual es la política, siendo que servicios como Indap están colapsados”, detalla.


Agrega que las prioridades para el secano no se han cumplido, ya que se ha puesto el acento en otras necesidades que no son las más urgentes.


“Los profesionales realizaron reuniones con la comunidad y con otros estamentos relacionados con el turismo. Sin embargo, los más necesitados no van a las reuniones, las necesidades que nosotros manifestamos no se han canalizados por el municipio. Saneamiento básico, lo realiza Bienes Nacionales, captación mediante pozos, Indap. Nosotros somos unos meros buzones e intermediarios, siendo que tenemos más agilidad para gestionar”, recalca.


Un poco menos drástico en su análisis es el alcalde de Portezuelo, René Schuffeneger, quien reconoce algunas inversiones este año, aunque, dice, no han sido suficientes “La verdad se está trabajando, a lo mejor no se han implementado todos los programas por la situación económica, pero si existe un programa de inversiones 2017-2019, eso ya está definido. Este 2016 ha existido inversión, pero no en la medida que se ha querido, uno siempre espera más”, precisa.

Si bien el alcalde de Ránquil, Carlos Garrido,  destacó el trabajo realizado por la comisión de profesionales a cargo de la zona de Rezago, no dejó de lado sus repartos respecto a materias esenciales.

“Comparto la visión de mis colegas, de malestar, y por otra parte, agradecimiento a la comisión, ya que ha sido bueno considerar a la ciudadanía en las reuniones, pero hemos dicho en todos los tonos, que el énfasis no tiene que estar en turismo, sino en situaciones básicas como el agua y los caminos”.

Por su parte, la alcaldesa de Ninhue, Carmen Blanco, sostiene que a pesar de los esfuerzos por gestionar los proyectos prioritarios, no se han logrado las soluciones esperadas.

“De hecho hablamos con el Subsecretario de Desarrollo Regional y dijo que era difícil, que habían pocas posibilidades para el tema del agua, que nosotros buscáramos las estrategias, considerando que gastamos tres veces más con los camiones aljibes. Además, se habló de una feria por comuna, que son como 30 millones de pesos, pero no ha llegado nada”.

 

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