Así...nada que hacer

Por: Rodrigo Oses 2016-03-07
Rodrigo Oses

Sebastián Toro resbala, cae, llega tarde a la cobertura y su grosero error termina en gol.

Emiliano Pedreira sale a un cruce, arriba a destiempo y golpea a un rival. Roja directa y Ñublense queda con diez. Ábalos se lleva a toda la defensa roja en velocidad y derrota a Morandi con un zapatazo cruzado.

Carlos López pierde una pelota en la salida por querer eludir a un rival y su chambonada termina en gol. Carlos Herrera otra vez es superado en velocidad por Yashir Pinto y el desborde termina en gol de Vranjicán. Washinton Torres suelta la marca y otra vez Vranjicán clava a los diablos rojos.

Los errores defensivos de Ñublense ayer ante Curicó Unido fueron impresentables. El equipo por varios pasajes deambuló en la cancha con rendimientos individuales nefastos.Con una falta de velocidad y dinámica matizada con una impotencia creativa que los curicanos aprovecharon con movilidad, circulación rápida, coordinado retroceso y paciencia para acelerar y matar.

Ayer vimos el peor rostro de un equipo que cometió todos los errores posibles para terminar vapuleado en La Granja. Que no salió de su intrascedente rotación del balón y que en la zona de definición nunca tomó buenas decisiones, porque Parra no pudo ser el motor creativo y sucumbió ante el buen marcaje tortero, porque Rentería se enredó en la recta final y Silva solo se quedó en la lucha. Preocupante la performance del Rojo que sin Sebastián Varas en cancha, es un equipo sin contundencia ni presencia ofensiva. Y en defensa fue una gelatina que dejó en vergüenza a Morandi. Lo de Toro ya amerita un golpe de timón. Un jugador provocador y descontrolado que termina siendo un peligro en el fondo por su inmadurez que lo sacó de Colo Colo. Ñublense fue un fantasma en La Granja evidenciando pecados que lo pueden dejar fuera de la liguilla. Porque así, no tiene nada que hacer en la postemporada ni merece volver a Primera. Ya no hay tiempo para más tropiezos.

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