Las ventajas y desventajas de la central El Campesino

Por: Roberto Fernández Fotografía: Jaime San Martín 10:30 PM 2016-08-06

Este lunes, la Comisión de Evaluación Ambiental de la Región del Bío Bío votará el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) de la central a gas natural El Campesino, que la empresa Biobiogenera proyecta construir en el sector Los Tilos, en Bulnes.
Y si bien se prevé que será aprobado, dado que el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), en el informe consolidado de evaluación que emitió el 29 de julio, recomendó su aprobación, existe una fuerte oposición de grupos ciudadanos, tanto en Ñuble como en Concepción, que rechazan el proyecto por sus impactos ambientales y también sobre la agricultura.
En ese contexto, destaca el trabajo realizado por la agrupación Bulnes sin Termoeléctricas, que mantiene una activa presencia en redes sociales y ha participado en reuniones con autoridades y ha convocado distintas actividades, como charlas y manifestaciones.
 

Uso del agua

Andrés Parada, vocero de Bulnes sin Termoeléctricas, advirtió el grave daño que ocasionaría la termoeléctrica al corazón agrícola de la comuna de Bulnes, destacando, entre las afectaciones importantes, el factor agua.

En el EIA se señala que la central utilizará agua que extraerá de pozos profundos, lo que es observado con preocupación por agricultores y ambientalistas, ya que en un escenario de escasez hídrica como el actual, el uso del agua se torna un elemento crítico.

Patricia Arancibia, bióloga de la Universidad del Bío-Bío (UBB), expuso recientemente en un foro organizado por Vocalía de Medio Ambiente y Acción Social de la UBB, y abordó el tema del agua: “Es inquietante, porque al extraer el agua de pozos profundos también sacas el sustento natural que el agua tiene sobre el terreno, es decir, lo menos que podría pasar son subsidencias del terreno, sobre todo, si es que hay otros actores también extrayendo agua de pozos profundos”, lo que significa el progresivo hundimiento de las tierras, según la experta.

“En el EIA de la Central El Campesino están confiados en que esas napas se van a rellenar con lluvia de la cordillera”, lo que sucedería, según la doctora, “siempre y cuando éstas existan”, apuntando a las menores precipitaciones que se observan en los últimos años. Y planteó que tampoco queda claro si el relleno de las napas freáticas sucedería a través de infiltración, ya que según Arancibia, se requiere un estudio geomorfológico que no está presente en el EIA.

Parada también expresó su preocupación por el uso de agua en una zona donde se han invertido muchos recursos en tecnificación del riego, además de infraestructura para el transporte, como el sistema Laja-Diguillín, y se proyecta desarrollar el embalse Zapallar. “La termoeléctrica pretende instalarse en el 1,5% de suelo agrícola con riego asegurado”, enfatizó el dirigente.

Conviene precisar, sin embargo, que según explicó Juan José Gana, director ejecutivo de Biobiogenera, El Campesino será la primera central de ciclo combinado en el país que utilizará un sistema de aerocondensadores para el enfriamiento, es decir, en vez de usar agua, usará aire, por lo que el consumo de agua será mucho menor que el de otras centrales, que en promedio alcanzará los 3,7 litros por segundo. “El consumo de agua es el equivalente al que requieren de 3 a 4 hectáreas de maíz. No es algo que tenga un impacto real en el consumo de agua”, ejemplificó Gana.
Desarrollo industrial

Por otro lado, entre los opositores también hay inquietud por las emanaciones de dióxido de carbono a la atmósfera, así como también por el efecto que tendrá la llegada del gas natural a la zona, donde ya se advierte el interés por desarrollar otros proyectos termoeléctricos.
“Nos llama la atención que se estén proyectando tres centrales termoeléctricas en Pemuco, Bulnes y Cabrero”, recalcó Parada, “en un radio de menos de 50 kilómetros”.

Tanto el grupo Bulnes sin Termoeléctricas como los agricultores de Bulnes han planteado incansablemente que el lugar escogido para la instalación de la central es el menos apropiado, pues está inserto en un valle regado de gran valor para la agricultura, en un contexto en que la superficie con estas características es cada vez más reducida.

En ese sentido, se critica que la elección del lugar se haya ajustado solo a criterios económicos, como la cercanía del trazado del Gasoducto del Pacífico, a través del cual llegará el gas natural desde el terminal regasificador de Lirquén.

Pero en Biobiogenera no concuerdan con esa mirada: “Nosotros hemos tratado de explicarles que esta central es cien por ciento compatible con la agricultura, como lo muestran los ejemplos que se han hecho en Europa, tanto en Alemania, como en Italia y Francia. Hay centrales en plenos lugares agrícolas, al lado de lecherías, de plantaciones, y viven en completa armonía. El hecho de estar en una zona agrícola no es algo casual, la ubicación se determinó luego de un estudio social, técnico, ambiental y económico”, sostuvo Gana.

Además, la central propiamente tal ocupará un reducido espacio: son 14,5 hectáreas. Y se dispondrá de un terreno de la misma extensión para que agricultores locales puedan explorar nuevos cultivos, así como también se prestará asistencia técnica para la actividad agrícola y ganadera de los sectores vecinos a la planta.

La disponibilidad de gas natural es vista como una amenaza, pero también como una oportunidad de desarrollo para la zona.
Según Juan José Gana, “puede ser un incentivo para el desarrollo de otras industrias, no solo en Bulnes, sino que en toda la región, pero pueden ser compatibles con la agricultura, como la agroindustria, ejemplo de ello es la planta de Orafti, que se instaló en Pemuco por la disponibilidad de gas natural. Y Bulnes tiene que elegir su modelo de desarrollo, y parte de él puede ser el turismo, parte puede ser agrícola, pero parte de él también tiene que ser industrial. Bulnes, claramente se va a ver beneficiado si llegan más industrias a la comuna”.

Impacto económico

Cuando se habla del impacto económico, la empresa destaca la generación de empleos durante los tres años que demore su construcción, tanto directos e indirectos, por la demanda de servicios, sin embargo, los opositores advierten que durante su operación los beneficios serán casi nulos, por su funcionamiento altamente automatizado.
Desde la empresa, sin embargo, afirman que “nuestra principal contribución hacia la comunidad de Bulnes será compartir los beneficios por la generación de energía a través de un Fondo de Desarrollo Local que permitirá a la comunidad postular a financiamiento para iniciativas con positivo impacto local”, así como también destacan que al instalar la casa matriz en Bulnes, la patente comercial será pagada en la comuna.

El proyecto

La central de ciclo combinado a gas natural El Campesino es un proyecto de la empresa Biobiogenera que se pretende emplazar en Bulnes, en cuya propiedad participa la mayor generadora de Francia, EDF. 
El Campesino tendrá una potencia instalada de generación de 640 MW y representará una inversión de US$804 millones.
Paralelamente, la firma también desarrollará el terminal regasificador que se levantará en Lirquén, donde se recibirán los buques con Gas Natural Licuado (GNL) importado, obra que representará una inversión de 165 millones de dólares. Este proyecto obtuvo en junio pasado su aprobación por parte de la Comisión de Evaluación, con 9 votos favorables a la iniciativa y una abstención.

 

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