Anticipan aprobación ambiental de Central El Campesino

Por: Roberto Fernández Fotografía: Archivo 10:25 PM 2016-08-05

El lunes 8 de agosto a las 15.30 horas, la Comisión de Evaluación Ambiental de la Región del Bío Bío sesionará en Concepción para someter a votación el estudio de impacto ambiental (EIA) del proyecto Central El Campesino, de la empresa Biobiogenera, que pretende emplazarse en el sector Los Tilos, en la comuna de Bulnes.


En la instancia decisiva para esta iniciativa, se prevé que la comisión votará favorablemente el EIA, poniendo fin a una tramitación que comenzó el 13 de noviembre de 2014 y que se ha extendido debido a las cerca de mil observaciones y consultas de la ciudadanía y de los organismos públicos y privados que participaron en el proceso.


Precisamente por el alto número de observaciones, en mayo del año pasado la empresa solicitó la suspensión por seis meses del proceso de evaluación, con el objetivo de responder adecuadamente estas consultas. En aquella ocasión, aclararon que la suspensión de la tramitación es habitual en proyectos de esta envergadura, por ello, explicaron que esto no altera las fases posteriores y no tendrá implicancias en los compromisos para la ejecución del proyecto que ya se han adquirido.


Uno de esos compromisos, y quizás el más importante, es el contrato de suministro eléctrico que en diciembre de 2014 se adjudicó El Campesino en la licitación de bloques de energía para el Sistema Interconectado Central llevada a cabo por la Comisión Nacional de Energía, y que corresponde a 4.000 gigawatt/hora al año, por 15 años, a partir de 2019.


La Comisión de Evaluación Ambiental de la Región del Bío Bío (sucesora de la Corema) que sesionará el lunes, está conformada por el intendente Rodrigo Díaz, quien la preside, y por los secretarios regionales ministeriales del Medio Ambiente, Salud, Energía, Economía, Obras Públicas, Vivienda y Urbanismo, Agricultura, Transportes y Telecomunicaciones, Minería, y de Planificación, además del director regional del SEA, Nemesio Rivas, quien actúa como secretario.


Recomendación favorable
La expectativa de la empresa de que el EIA sea aprobado el lunes tiene su fundamento en que el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) emitió el pasado 29 de julio el informe consolidado de evaluación en el que recomienta aprobar el EIA, puesto que “el proyecto cumple con la normativa de carácter ambiental aplicable”, “cumple con los requisitos de otorgamiento de carácter ambiental contenidos en los permisos ambientales sectoriales aplicables” y “propone medidas apropiadas, que se hacen cargo de los efectos, características o circunstancias” establecidas en la Ley de Bases del Medio Ambiente.


Dicho informe fue visado por la Seremi de Medio Ambiente, el Servicio Nacional de Geología y Minería, la Seremi de Energía, la Conadi y el Servicio Nacional de Pesca, así como también fue visado con observaciones por la Conaf y la Dirección de Obras Hidráulicas.


Lo anterior, pese al informe desfavorable emitido por el Consejo Regional del Bío Bío en junio pasado (con una mayoría de 24 votos, versus uno en contra y una abstención). En aquella ocasión, la seremi de Energía, Carola Venegas, afirmó que la votación corresponde a un pronunciamiento de un organismo del Estado en el marco de muchos informes y etapas que se deben cumplir en este proceso. Precisó que la votación del CORE no es vinculante, es decir, que no significa que el proyecto se vaya a rechazar. Incluso, añadió, el CORE no tiene derecho a voto en la decisión final, a la hora de otorgar la resolución de calificación ambiental.


Entretanto, durante este largo proceso, incluso antes del ingreso del EIA a tramitación, ha existido una férrea oposición de parte de organizaciones sociales y ambientales en distintas instancias, con una potente campaña comunicacional, tanto en la Provincia de Ñuble como en la Provincia de Concepción, donde se emplazará el terminal regasificador (Penco) que inyectará el gas natural al gasoducto a través del cual será transportado hasta la futura central.


En tanto, desde el Gobierno no se han conocido críticas estructurales al proyecto, y si bien la seremi de Energía ha evitado referirse al tema, porque forma parte de la Comisión de Evaluación Ambiental, no es un secreto que la construcción de la termoeléctrica es vista con buenos ojos por el Ejecutivo, en un contexto marcado por la necesidad de aumentar la oferta de energía y diversificar la matriz, tanto en fuentes energéticas como en generadoras, de manera de aumentar la competencia y reducir las tarifas.


El proyecto
La central de ciclo combinado a gas natural El Campesino es un proyecto de la empresa Biobiogenera que se pretende emplazar en Bulnes, en cuya propiedad participa la mayor generadora de Francia, EDF. 


El Campesino tendrá una potencia instalada de generación de 640 MW y representará una inversión de US$804 millones.


Paralelamente, la firma también desarrollará el terminal regasificador que se levantará en Lirquén, donde se recibirán los buques con gas natural licuado (GNL) importado. Este proyecto obtuvo en junio pasado su aprobación por parte de la Comisión de Evaluación, con 9 votos favorables a la iniciativa y una abstención.


El diseño de la central, originalmente bautizada como Octopus, en 2012, estaba pensada para generar 1.140 MW y consideraba una inversión de US$1.300 millones. Sin embargo, éste fue modificado entre 2013 y 2014, previo al ingreso a tramitación ambiental, debido a la fuerte oposición que encontró la iniciativa entre grupos de vecinos y agricultores de Bulnes. Por esta razón, además de reducir su tamaño a casi la mitad, también se cambió el sistema de enfriamiento, desde uno convencional a través de agua, a uno que utiliza aerocondensadores, es decir, a través del aire, con lo que será la primera central de ciclo combinado en Chile que utilizará esta tecnología.


De todas formas, según han planteado desde la empresa, el proyecto integral considera, en una segunda etapa, aumentar la potencia de generación del proyecto.


Luego de su aprobación, se estima que la construcción podría comenzar en el presente año y se extenderá por tres años, por lo que su operación podría partir en 2019.

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