Iglesia San Francisco inicia proceso para reponer el techo

Por: Carolina Marcos Fotografía: Fernando Villa Q. 10:00 PM 2016-08-03

El temporal de mediados de julio hizo estragos en la Iglesia San Francisco. El templo, que está ad portas de inaugurar su nuevo rostro tras la restauración del terremoto del 2010, sufrió la voladura de su techo posterior, un espacio que se encuentra detrás del altar principal y en donde (dice la historia) se apostaban diversos coros. 


El fray Manuel Pezo cuenta que con las últimas lluvias, el agua se ha filtrado hasta este sitio, por lo que el plástico ha sido un aliado por estos días. La preocupación se centra en lograr nuevamente reunir los recursos necesarios para poder reponer el techo de la estructura. 


“Era una parte posterior que no había sido considerada en la restauración y se voló prácticamente todo. Volaron vigas, planchas de zinc y con esto también provocamos daños en un hogar de ancianos que tenemos al lado. Habíamos terminado recién con el tema de electrificación de la Iglesia y estábamos viendo la fecha de la inauguración, hasta que vino el temporal”, precisa Pezo. 


El fray cuenta que ahora se están reorientando los recursos, pero aún no se tiene la cifra exacta de lo que costará el arreglo. “Estamos sacando los presupuestos y haciendo reuniones con la Asociación de Amigos de la Iglesia San Francisco para ver cómo lo vamos a hacer”, explica. 


La Iglesia San Francisco se ha convertido en un ejemplo, puesto que del total de las iglesias dañadas producto del terremoto del 2010, es parte de las pocas que ha logrado finalizar su proceso de restauración, puesto que hay muchas que aún esperan una solución. Además del Consejo de la Cultura y las Artes, que aportó con un monto para el comienzo de las obras, fue la propia comunidad aledaña al centenario templo la que se organizó y reunió los recursos a través de beneficios como rifas y colectas, y recibió además apoyo de la Unidad de Patrimonio de la Municipalidad de Chillán. 


“El área que se dañó ahora es parte del patrimonio del museo, por eso estamos preocupados. Se encuentra detrás del altar, en donde hay un círculo de madera que servía a los coros. Todo eso se está filtrando ahora. Como asociación estamos viendo la forma de organizarnos en comunidad para reparar luego esto. No podemos dejar pasar más tiempo porque los daños también van aumentando. Gracias a Dios, lo que se dañó era un sector que no estaba reparado, porque habríamos tenido que gastar en lo mismo”, precisa. 


“Aún el cuerpo nos da para trabajar y estamos confiados en que vamos a sacar adelante esto también. Además, contamos con el apoyo incondicional de los fieles”, remarca el encargado del patrimonial templo. 

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