Ruta aérea a Chillán

Por: 08:55 AM 2016-08-02

Cuando se decidió invertir 2.200 millones de pesos en el mejoramiento del aeródromo Bernardo O’Higgins de Chillán, nadie dudó en que se trataba de una contribución al desarrollo de la ciudad y de la provincia. No obstante, desde la inauguración de las nuevas obras el año pasado y con el paso de los meses, se ha instalado el justificado temor por su subutilización, luego de que Sky y Aerocardal, tras evaluar la rentabilidad de una ruta hacia Chillán, descartaran tal negocio. 

El proyecto, financiado por el MOP, consideró la construcción de una torre de control y de una sala de embarque para pasajeros, entre otras obras. El terminal es considerado estratégico por su ubicación y de hecho, hoy sirve como alternativa a Carriel Sur cuando este último no puede funcionar normalmente debido a los problemas de visibilidad, como consecuencia de la neblina. 

Sin embargo, la motivación original para abordar el mejoramiento del aeródromo chillanejo no era convertirse en un terminal de emergencia y por lo mismo, el interés de la compañía venezolana Albatros Airlines por iniciar sus actividades en Chillán a fines de este año es una noticia positiva para muchos que esperan que la futura capital de la Región de Ñuble vuelva a ser parte de las rutas aéreas nacionales, como lo fue a fines de los años ochenta, cuando Ladeco ofrecía la conexión con Santiago, o en los noventa, con LAN. 

El representante de la firma explicó ayer el modelo de negocios, que consiste en definir trayectos hasta ahora inexplorados por empresas del área en Chile, de tal manera que esperan cubrir el tramo Santiago-Chillán-Los Ángeles, a los que se podrían agregar ciudades trasandinas como Bariloche. Utilizarán aviones Embraer 200, que están habilitados para transportar hasta 40 pasajeros y que se adaptan muy bien a las condiciones actuales de la pista ubicada en el aeródromo Bernardo O’Higgins. 

Tanto las autoridades locales como actores del comercio han destacado los beneficios que una ruta aérea que conecte a Chillán generaría no solo en el turismo, sino que en la economía de la futura región en general. Todos coinciden en el gran potencial que representa este terminal, así como las interesantes proyecciones que se abren no solo para el transporte de pasajeros, sino que también para la carga, que eventualmente podría ser exportada directamente desde Chillán.

Es por ello que el próximo desafío es ampliar la pista, desde los 1.700 metros de longitud que tiene actualmente, hasta los 2.300, iniciativa que representaría una inversión cercana a los 12 mil millones de pesos. Y si bien existe un compromiso del ministro de Obras Públicas, Alberto Undurraga, será difícil que dicho desafío se aborde en la medida que el terminal siga siendo subutilizado. Por ello, se requiere un esfuerzo común, de toda la provincia, lo que incluye a potenciales usuarios, empresas y autoridades, para que no solo se abra una ruta aérea, sino para que ésta sea rentable y se mantenga en el tiempo. 

El sector exportador, en tanto, también puede hacer su aporte, apostando por el desarrollo de una plataforma logística en la zona para el embarque de productos alimentarios entre el Maule y Los Lagos, e incluso de zonas más australes. 

La tarea para las autoridades locales, entonces, es gestionar las inversiones y generar los incentivos necesarios para potenciar al terminal como un centro de servicios interregional, que contribuya al fomento del turismo local y a mejorar la competitividad de la industria alimentaria de la futura Región de Ñuble.

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