Papeleta XL de concejales: ¿Mayor oferta asegura mayor participación?

Por: Isabel Charlin Fotografía: Agencia Uno 10:50 PM 2016-07-30

Una contienda electoral municipal distinta y mucho más compleja se vivirá el próximo 23 de octubre en todo el país.

Esto, debido a la cifra récord de candidatos, que en el caso de las elecciones de concejales, ya empina el número total en más de 13 mil a nivel nacional.

La razón de este explosivo aumento de opciones radica en que el número de pactos se duplicó: en 2012 compitieron diecisiete partidos políticos agrupados en nueve pactos, mientras que este 2016 se inscribieron diecinueve pactos, en los que participan veintinueve colectividades (diecisiete pactos y dos partidos políticos fuera de pacto). A esto hay que agregar las candidaturas independientes.

De acuerdo a datos peliminares dados a conocer por el Servicio Electoral, se declararon 1.228 candidaturas a alcalde y 13.327 a concejales. De estas últimas, calculando que al menos diez pactos llevarán aspirantes en la Provincia de Ñuble, y teniendo en cuenta el número de comunas (21), la cifra total de candidatos podría llegar a los 800, 60 de ellos correspondientes a la comuna de Chillán.

En esta última, el 2012 se presentaron cuarenta candidatos, es decir, se produjo una aumento de un 50% de oferta, lo que a juicio de expertos, tiene sus pro y contras.
coherencia entre discurso y acción

Para Álvaro Acuña, académico de la Facultad de Ciencias Empresariales de U. del Bío-Bío (que desde hace años viene realizando estudios de percepción política en Chillán), el actual escenario ha contribuido a aumentar y diversificar la oferta electoral.

“Estamos en medio de una crisis de representación y eso no es novedad, ha ocurrido en otros países. ¿Qué ocurre cuando pasa esto? Se migra de la democracia representativa, a la democracia deliberativa, en la que el ciudadano participa activamente en procesos de desarrollo de políticas públicas, como en cierta forma ha sucedido con el movimiento Asamblea Constituyente (AC). En ese sentido, el proceso Constituyente impulsado por el Gobierno va en esta línea”, manifestó.

Ante este escenario, en que la gente opina, pero no concurre a votar (se puede apreciar en redes sociales, donde se genera mucho debate, pero éste no se ve reflejado en las urnas), según Acuña, los partidos políticos buscan estrategias para revertir el desencanto.

“Una de ellas, es ampliar las caras de los posibles representantes. Eso también se ha dado en otros países, lo que no asegura mayor participación, ya que lo que hoy importa es lo que el candidato diga, y la coherencia que la gente encuentre entre su discurso y sus acciones. Si esta mayor cantidad de candidatos, o los nuevos, muestran coherencia y se alejan de la vieja escuela, posiblemente convenzan y exista mayor participación”, aseveró, planteando que si se da este escenario, “da lo mismo si el voto es grande o pequeño”, en alusión al “schock” visual que vivirán quienes lleguen a votar y se encuentren con papeletas gigantes, llenas de nombres, como han advertido algunos expertos.

El primero de la papeleta
Según la experta en márketing político, Paulina Pinchart, el aumento de la oferta electoral no se relaciona directamente con una mayor participación, como lo han planteado los partidos.

“Se ha dado esta experiencia en otros países, en que la cantidad de candidatos es grande. ¿Qué ha ocurrido? La gente tiende a votar por el primer nombre que aparece en la papeleta, a no ser que tenga muy claro por quién sufragará. En este último caso, aunque le pongan 3 mil candidatos, lo buscará,”, sostuvo.

Votar por el primer nombre en el que se fija la vista sucederá, según Paulina Pinchart, “incluso, en el actual contexto de crisis política, porque si la persona ya se levantó y concurrió hasta el local de votación, es porque cree que tiene que marcar una preferencia. Se trata de un grupo etáreo que supera los 40 ó 50 años, que no pertenece a partidos políticos, gente que más que convicción por quién votar, tienen convicción por concurrir a votar”, manifestó, agregando que los legisladores debieron prever esta apatía electoral.

“Uno tiende a pensar, por los hechos, que a ellos no les conviene que vote más gente, porque así como están, pueden manejar los resultados. Sin embargo, con los actuales niveles de participación, no se pueden dar el lujo de no hacer nada. Si en las pasadas elecciones municipales votó un 43% del padrón en Chillán, ahora ese porcentaje no puede llegar a un 20%. Sería muy peligroso, porque las autoridades electas no serían representativas. Quizás la instauración del voto electrónico pudiera mejorar el panorama, desafío que tendrán políticos y autoridades después de las municipales”, señaló Paulina Pinchart.

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