Chillaneja que espera siamesas vive una angustiosa espera

Por: Claudio González Fotografía: C. González 09:50 PM 2016-07-30

Mirando la ecografía, Nidia Henríquez explica la posición y movimientos de sus hijas en el útero. 

“Están pegadas, unidas por un corazón, la que se mueve más es la grande, pero la que tiene corazón es la chiquita”, afirma la chillaneja de 23 años, quien tiene otros dos hijos, de 7 y 3 años. 

En medio de su cuarto mes de embarazo, la confirmación de que espera siamesas la mantiene angustiada, principalmente por no saber realmente en qué estado se encuentran y porque después de un largo transitar por el Consultorio Violeta Parra, primero y por la Ugencia del Hospital Herminda Martín de Chillán, después, pudo conocer el diagnóstico. 

“Tenía seis semanas cuando la matrona del consultorio me dijo que estaba embarazada, me fui a hacer una ecografía y me contó que era  un embrión, a la otra semana me dijo que tenía un hematoma al lado y me dijo que era normal porque se borraba y que tenía un leve desprendimiento de placenta”, cuenta sobre el inicio de su periplo médico. 

“Ahí me preocupé y me fui a  Urgencia del hospital donde me confirmaron el hematoma y el desprendimiento de placenta. Volví al consultorio y me dijeron que se me había borrado el hematoma y la guagua estaba perfecta, no tenía ningún problema, eso cuando tenía dos meses, después empecé a sentir dolores y tener un leve sangramiento, fue cuando el  doctor me dijo que tenía dos y me preguntaron que si nadie me había dicho y ese doctor llamó a otro doctor donde al final me explicaron que lo más problable es que tenía gemelos pegados, siameses”. 

Desde entonces, Nidia sostiene que entre esporádicos controles médicos su angustia ha crecido y asegura que las explicaciones médicas nunca han sido lo sufientemente claras respecto al futuro de sus hijas. 

“Me quieren llevar a Concepción para ver cuáles son los órganos comprometidos, pero no tengo los medios para estar cubriendo esas atenciones, a mí me gustaría que me viera acá un médico que tenga experiencia en siameses, a mí esta situación me afecta psicológicamente porque no hay minuto en que no piense en las siamesas, he ido a la iglesia a pedir que por favor me las puedan separar”, afirma la joven madre, quien hasta ahora afirma que los comentarios de los médicos no han sido claros. 

“Un día me dicen que si se les para el corazón a las guaguas en las 14 semanas, se sacan, o si no, esperar las 20 semanas y si no, hay que esperar que nazcan y se mueran, es una angustia terrible, he llorado bastante cada vez que pienso que van a morir, me da tristeza, no sé como enfrentarlo”, sostiene. 

Desde el Hospital Herminda Martín declinaron referirse al caso.

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