“Quiero volver a sentir el cariño de gente de Ñublense en el estadio"

Por: Rodrigo Oses Fotografía: Agencia Uno 10:35 PM 2016-07-29

“Balearon al arquero uruguayo Alexis Viera en Colombia: corre riesgo de no volver a caminar”.

Así titulaban los medios colombianos el 26 de agosto del 2015 para informar que el portero Alexis Viera había sido víctima de un asalto y tras recibir un impacto de bala en el lado izquierdo del tórax arriesgaba perder la movilidad de sus piernas.

A menos de un año de esa desgraciada tarde, el charrúa, como un guerrero incansable, contra todo pronóstico, ya puede dar unos pasos apoyado en sus muletas. Aferrado a Dios y su familia.

El ex portero del América de Cali y de Ñublense se transformó en un ejemplo de lucha para el mundo.

“Y voy a seguir adelante, con Dios todo se puede Rodrigo”, comenta desde Colombia el ex golero de los diablos rojos que charló con La Discusión sobre el festejo del Centenario del club chillanejo, en el que participará el próximo 17 de agosto a las 20 horas cuando jueguen en Chillán, Ñublense y América de Cali.

“Me emocioné cuando Hernán Rosenblum me invitó, son cien años y ser invitado especial me llena de alegría no solo en lo deportivo, ya que dejé grandes amigos y porque Ñublense me marcó el 2012 con el ascenso donde fui fundamental atajando un penal y marcando. Me siento orgulloso de haber vestido esa camiseta porque es un club  que siempre aspira a mejorar”, reflexiona.

Viera llega el 14 de agosto a Chillán y estará hasta el 21 para compartir con la hinchada.

“Me gustaría llevar a mis hijos Gonzalo y Victoria a la nieve porque ahora están más grande”, revela el ex portero que arribó el 2010 a Ñublense, descendió el 2011 y fue protagonista del ascenso del 2012 a Primera. Una campaña donde dejó el alma.

“A veces jugué desgarrado, esguinzado, con dolor, pero siempre quise estar porque quería retirarme dentro de una cancha de fútbol, dime, ahora, ¿qué jugador hace eso?”, subraya.

-¿Cómo enfrentas la vida ahora Alexis, con otra mirada?
-Miro la vida de otra manera, aprendí a vivir, a pesar que es difícil me levanto con dolor y sin movimiento,  aprendí a vivir y a disfrutar a mi familia, antes estaba obsesionado por el fútbol y eso no era bueno para la familia. Gracias a Dios salí adelante y soy un bendecido.

-La mejor tapada que hiciste en Ñublense
-El penal que le tapé a Barnechea que nos dio el ascenso el 2012. También una ante la U. de Concepción cuando saqué una  volea contra un palo. Tuve muchas tapadas, pero lejos el penal en Barnechea es la mejor.

-¿En el camarín te hacías sentir y eso a veces te pasó la cuenta?
-Era jodido, me peleaba con todos, pero por ganar, igual que en Nacional y en América. No tengo la paciencia y lo digo a lo indio, como me sale, pero eso quedaba ahí en la cancha, si hubo discusions en Ñublense, quedaron dentro del camarín.

-¿Qué esperas de este reencuentro con la hinchada chillaneja?
-Esa hinchada hermosa de Ñublense que nos acompañe en este cumpleaños. Les pido que llenemos el estadio para volver a sentir ese cariño de la gente.

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