Investigación en curso

Por: Rodrigo Oses 2016-07-25
Rodrigo Oses

Patrick Kiblisky, el principal accionista de Ñublense, está en el ojo del huracán tras ser vinculado a Sergio Jadue, el reciente ladrón que tuvo como presidente el fútbol chileno. El máximo accionista del club chillanejo, reconocido asesor financiero a  nivel mundial y ejecutivo del Banco USB de Miami, en el marco de su trabajo, tuvo a Jadue como su cliente y lo instó a crear un fondo de inversión que le permitiera pagar menos impuestos y transferir sus millonarios recursos a una cuenta en el banco de Miami para el que trabaja.

¿Sabía Patrick el origen de esos recursos oscuros que comenzó a transferir Jadue desde su cuenta de Barbados hasta la cuenta del Banco USB de Miami?

¿Los 2,2 millones dólares que terminó acumulando en cinco millonarias transferencias jamás despertaron la sospecha de Kiblisky?

¿Si Jadue argumentó a Amicorp, la empresa que lo asesoró para que abriera en Islas Vírgenes una sociedad, que sus recursos provenían de sus actividades inmobiliarias en La Calera y su condición de ejecutivo de la Conmebol, Patrick no lo puso en duda cuando comenzó a transferir más de la cantidad que había declarado?

Es que Sergio Jadue declaró a Amicorp que anualmente él recibía transacciones que iban de los 50 mil a los 500 mil dólares, pero entre enero del 2014 y abril del 2015 había recibido en cinco transferencias a su cuenta de Miami, 2 millones 196 mil  dólares.

¿Cuál fue el pecado de Kiblisky? No dudar del origen de los millonarios ingresos de Sergio Jadue, cuyo irregular pasado financiero y laboral ya había quedado al descubierto cuando recién asumía en la ANFP.

Es decir, de la noche a la mañana, comenzó a percibir cifras estratosféricas que nadie puso en duda. ¿Patrick lo orientó como a cualquier cliente multimillonario del mundo al que ha asesorado sin imaginar el oscuro origen de estos dineros?. Esa es la gran pregunta que se hace usted en medio de esta trama que salpica la imagen de Ñublense y su máximo accionista.

Comentarios