Chillán concentrará voto en octubre y Ch. Viejo verá alta dispersión

Por: Isabel Charlin 11:25 PM 2016-07-24

Mañana, a las 24.00 horas, vence el plazo para inscribir las candidaturas a alcaldes y concejales ante el Servicio Electoral (Servel).
Si bien los grandes pactos están con sus plantillas casi cerradas, aspirantes independientes aún se encuentran recolectando firmas para poder oficializar sus postulaciones. E incluso, al interior de los pactos, se pelean algunos municipios.
En dos de las comunas más emblemáticas de Ñuble, Chillán y Chillán Viejo, las realidades son diversas.
Mientras en la futura capital regional todo apunta a que la dispersión del voto será mínima, y este se concentrará entre las candidaturas de Sergio Zarzar y Aldo Bernucci, pese a surgir otras alternativas; en la comuna histórica han aparecido más candidatos de lo esperado, lo que hace que el resultado sea un poco más incierto.
En Chillán hubo primarias legales al interior de la Nueva Mayoría. En la comuna histórica, el actual alcalde fue designado por las cúpulas partidarias.
Según el ex candidato socialista por la alcaldía de Chillán, Claudio Martínez, “si bien las primarias lograron levantar el nivel de la política local y generar un mayor interés entre los electores ilustrados, no bastaron para instalar electoralmente una alternativa nueva. Quedaron en la recta final dos viejos conocidos, a quienes la ciudadanía conoce al revés y al derecho”. 
Para el arquitecto, el letargo que ha seguido a las primarias da cuenta de este fenómeno, y probablemente, dice, “los que van a ir a votar, en su mayoría, ya tienen decidida su opción”. 
“La reelección ilimitada de los alcaldes está en la raíz de este fenómeno, que tiene como principal expresión el clientelismo. En Chillan Viejo,  por el contrario, la larga controversia que ha acompañando el proceso, estimuló a  que nuevas opciones se atrevan a desafiar al alcalde Aylwin, dinamizando el proceso electoral en la medida que aumentó la incertidumbre respecto del resultado final. Esto demuestra que las incertezas  en política estimulan la participación, y eso siempre es positivo. Creo que Chillán Viejo saldrá ganador de este proceso, porque el aporte que puedan hacer todas las opciones que se perfilan, es beneficioso”, manifiesta.
Política de nicho
Otro ex candidato a alcalde por Chillán, el DC Carlos Arzola, cree que al ser una comuna más chica, todos han tomado posición respecto de lo que pasa en Chillán Viejo. 
“Y como todos toman posición, es una comuna que está muy afectada, muy politizada. La ley electoral es muy extraña, se permite como gasto el traslado de electores. Eso es algo que yo vi en las primarias en Chillán. Entonces, si uno aplica esto a Chillán Viejo, creo que habrá un traslado importante de personas. Eso podría provocar que vote más gente, lo mismo que un mayor número de candidatos. Al haber más oferta, concurre más gente a las urnas”, aseveró.
Respecto del panorama en Chillán, Arzola estima que la oferta electoral es limitada, y la competencia, precisa, “la gana quien es capaz de trasladar más electores”. 
“Lo he dicho hasta el cansancio, la política se sigue construyendo sobre la base de nichos electorales, ya que así, basta con que se atienda a determinado número de personas para salir electo. El resto que no vota, que siente descontento, no asume como una oportunidad participar, no siente que le sirva para algo. En comunas como las nuestras, normalmente pedimos nuevos liderazgos, pero cuando aparecen, creemos que todavía les falta”, comenta.
El también ex candidato a alcalde, pero por la comuna de Chillán Viejo, Jorge Del Pozo (PR), tiene una particular visión respecto del porqué siempre compiten muchos candidatos en la comuna histórica.
“Como consecuencia del asistencialismo que se ha promovido durante años, la actual administración está demasiado politizada. En ese contexto, las posturas muchas veces se extreman, y hacen que las posiciones se polaricen. Por consecuencia, van apareciendo nuevos liderazgos que pretenden cautivar a electores desencantados, o a personas que alguna vez confiaron en las autoridades actuales, pero que hoy están defraudadas”, sostiene. 
Del Pozo, al igual que el alcalde, Felipe Aylwin, reconoce que en Chillán Viejo siempre han competido varias candidaturas, no solo en la última elección, sino que también en las anteriores. 
“Este caso no va a ser la excepción, y creo que el nivel de desconfianza  y rechazo a la gestión actual permitirá la aparición de liderazgos jóvenes, renovados y transparentes. Si a todo lo anterior le sumamos la escasa sintonía de los partidos con los vecinos, es imposible creer en una gran participación. Las primarias eran el paso previo para reencantar a la gente, no solo acá, sino en todo el país. Pero no las tuvimos”, reflexiona.
administración, vida partidaria y primarias
Según el experto en comunicación estratégica, Rodrigo Landa, para comprender las diferencias que se producen entre Chillán y Chillán Viejo en el marco de la contienda electoral, se deben identificar tres factores que podrían explicar tal fenómeno.
El primero, dice relación con el contexto actual de las administraciones en ejercicio. “Mientras la administración comunal en Chillán goza de buena salud, y con ello se restringen las probabilidades de alternancia, los problemas que ha enfrentado la administración comunal en Chillán Viejo generan una mayor ambición electoral, la aparición de caudillismos y un ambiente altamente confrontacional en un escenario de inestabilidad municipal”, sostiene Landa.
El segundo factor, dice relación con el desapego hacia la vida partidaria. “Paradojalmente, en Chillán Viejo, una comuna con electores que tienen un perfil demográfico más cercano a la tercera edad y tradicional, hay un mayor desapego de los partidos. Eso históricamente ha sido así, donde los liderazgos personales siempre han superado a los proyectos colectivos. En Chillán funcionan en forma más tradicional los partidos y las coaliciones, siendo importantes los liderazgos personales, pero con una base política colectiva que los sustenta”, analiza.
En tercer lugar, están las prioridades que definen los partidos políticos. “Es indudable que una comuna como Chillán es una meta política más valorada que en el caso de la comuna vecina. Sin ir más lejos, esta es la única ciudad cabecera provincial que no está en manos de la Nueva Mayoría, situación que promueve un mayor nivel de competencia entre las coaliciones tradicionales (duopolio). En el caso de Chillán Viejo, la coalición de derecha nunca ha prestado real atención, ni se ha esmerado en forma decidida para obtener la alcaldía”, asevera.
El cuarto aspecto dice relación con la realización -o no- de primarias, lo que también ha incidido en el clima electoral de ambas comunas.  “La no realización de primarias en Chillán Viejo profundizó aún más el desorden en el mapa electoral, generando una dispersión de candidatos, que a mi juicio, finalmente beneficia al oficialismo. En Chillán, la realización de primarias dentro de la Nueva Mayoría generó un escenario que era previsible, en que competirán las dos fuerzas tradicionales”, remarca.
Finalmente, según Rodrigo Landa, están los factores culturales. “Si bien geopolíticamente la intercomuna es un solo gran centro urbano, hay diferencias culturales importantes en las comunidades de potenciales votantes. Por ejemplo, se presentan diferencias en los niveles de escolaridad y educación en ambas comunas, lo que se traduce en perfiles distintos de electores. En Chillán Viejo, el elector es más impredecible, opera más el asistencialismo y el clientelismo; por ello es que la municipalidad es, al mismo tiempo, un centro político y un medio electoral”, indica.
Por el contrario, agrega, “Chillán es una comunidad electoral más madura cívicamente, en lo que respecta a la razones del voto (no así en participación), existe una visión más crítica sobre los temas de ciudad y no necesariamente sobre si me beneficié personalmente o no con algún regalo en particular”, sentencia.

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