El proyecto revolucionario para el Mercado que se encuentra olvidado

Por: Edgar Brizuela Fotografía: M.Ulloa 09:30 PM 2016-07-23

¿Qué pasó con un proyecto de gran envergadura, encargado por la Municipalidad de Chillán hace casi cuatro años, y que prometía cambiarle el rostro a la plazoleta Sargento Aldea, criticada antes y ahora por las deficiencias estructurales, la falta de higiene en su interior y por situaciones que rayan en la delincuencia durante las noches? Aparentemente nada.

La entidad edilicia se había empeñado en desarrollar un proyecto integral, que manteniendo las líneas generales del lugar típico de la ciudad, le diera un aspecto más moderno, considerando las inversiones privadas de los alrededores que contrastan con el precario estado de aquella manzana.
La idea era ambiciosa, pues además de la modernización estructural e instalaciones que darían mayor confort a los locatarios, se generaba una pasarela que unía esta zona con el Mercado Techado, pasando sobre calle Maipón, y además se proponían adicionalmente y de manera separada estacionamientos subterráneos, otra deuda pendiente.

A nivel de Concejo Municipal el tema no ha sido abordado, de tal manera que el presidente de la Comisión Mercado, el concejal  Edison Coronado (DC), comenta con escepticismo que “es un bonito proyecto, pero está archivado y no sé cuando pueda ser retomado, a pesar de los beneficios que puede tener para la comunidad en general”.

Nadia Kaik, concejala de RN, refiere que “he escuchado algo de un proyecto de un nuevo mercado, de una nueva feria, de una nueva plazoleta, pero en este Concejo Municipal no ha sido discutido y no se encuentra en el debate interno”.
La iniciativa sale a flote en momentos en que se estudian alternativas para lograr que la plazoleta sea un lugar más ordenado, higiénico y seguro. tanto para los comerciantes establecidos en el lugar como para los usuarios y turistas, plantea Jorge Vaccaro, edil de RN.
En las últimas semanas incluso fue reflotada una idea de hace unos 20 años, que apunta a instalar una reja perimetral en la plazoleta, para impedir que en las noches lleguen ebrios, drogadictos e indigentes, lo que permitiría evitar acciones que pongan en peligro a personas y a los bienes de los propios comerciantes.

Proyecto de $4.000 millones

La idea municipal de remodelar la plazoleta Sargento Aldea alcanzó en su momento un alto grado de desarrollo, pues el gobierno comunal incluso contrató los servicios de una empresa que ejecutó el diseño y a la que se le pagó alrededor de $100 millones, según información de Secpla.
La consultora de Santiago Urbe le entregó al municipio dos propuestas, siendo el fin de ellas transformar completamente la feria libre y el mercado, entregando soluciones radicales a todos los problemas detectados. El costo total de las obras y otros trabajos que se deberían concretar en la zona para su recuperación se calculaban en unos $4.000 millones.

A la luz de los antecedentes recabados, a la vez que se mejoraba la imagen del sector, se conservaban las diagonales que caracterizan al lugar, pero había un tratamiento integral que incluía el cambio de puestos de venta, lo que finalmente no gustó a los locatarios.
Una de las propuestas municipales surgidas desde la consultora para el mercado futuro consistía en instalar en cada una de las diagonales grandes toldos de un material especial similar a la lona, pero de alta resistencia.

Como tenían una inclinación y poseían una abertura ovoidal en la parte superior, asemejaban a volcanes, aludiendo obviamente al macizo montañoso que toma el nombre de la ciudad.

El diseño de recuperación de la plazoleta, según la propuesta de la consultora, llevaba por nombre “Volcanes en la Plaza”.
Una segunda opción también conservaba las diagonales, pero los toldos se cambiaban por estructuras individuales para los locatarios. En este caso cada uno de los techos eran de colores diferentes, con lo que se ganaba mucho en darle vida al céntrico espacio público.

Fue esta solución arquitectónica la que finalmente fue presentada a los comerciantes durante el año 2013, pero estos se negaron a acogerla, recuerdan concejales que conocieron de las gestiones alcaldicias.

Y en momentos en que se estaban analizando todas las soluciones posibles para darle un cambio radical a la zona, hubo una propuesta surgida desde arquitectos municipales revolucionaria para su época. 
Esta consistía en generar una pasarela, que comenzaba en el centro mismo de la plazoleta Sargento Aldea, en la zona de las floristas, y se extendía hacia el Mercado Techado y desde ahí al mall.

La propuesta apuntaba a conectar ambos espacios en su segundo piso, con lo que entre otras cosas, se ganaba en seguridad para los turistas y transeúntes a la vez que se potenciaban ambos espacios públicos, verdaderos hitos de la ciudad.
Para generar la pasarela habían sido planificadas varias torres de apoyo, lo que aseguraba su estabilidad. La idea, como las otras, fue archivada,

Estacionamientos

En los proyectos realzados por la consultora se indicaba la posibilidad de construir un aparcadero en el subsuelo, lo cual ya había sido planteado el año 2004.
Se trataba de lograr que quienes llegan al Mercado cuenten con espacios adecuados para estacionar, lo que no sucede actualmente, donde existen unos pocos cupos por calle Maipón.
A este proyecto se sumaría otro estacionamiento subterráneo en la Plaza de Armas, y también se evaluó  la explanada de la gobernación.

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