[Editorial] Centro oncológico

Por: 08:45 AM 2016-07-19

No es novedad que el cáncer constituye una de las principales amenazas para la vida. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha informado que, en el mundo, en 2015, fue causa de más de 8 millones de muertes. En nuestro país, en ese año, fueron 22.000 las víctimas causadas por este mal, mientras que en Ñuble causó el 23% de los fallecimientos. Es decir, prácticamente 1 de cada 4 personas muere por esta causa y se estima que cada año se presentan 1.300 casos.

El cáncer de estómago y próstata son los que más vidas cobran en varones de la provincia, con tasas de mortalidad de 38,3 casos por cada 100 mil habitantes. Lo siguen pulmón y bronquios con 8,7 defunciones por cada 100 mil hombres. En cuanto a la mortalidad de tumores malignos, las tasas más altas radican en las comunas de Trehuaco y El Carmen, mientras las más bajas se ubican en Cobquecura, Ñiquén, Pinto, San Ignacio y Quillón. 

Respecto al cáncer gástrico, existen teorías que apuntan a que la cercanía con sectores volcánicos derivaría en que en las aguas fluviales circularían algunos metales o minerales que pudiesen ser un factor de riesgo, al igual de lo que ocurre en Japón, donde existe una epidemiología similar. 

Igualmente, el consumo de alimentos con altas concentraciones de aditivos también es un factor de peligro presente en la zona, además de otras variables que han empeorado, como los niveles de contaminación del aire a raíz de la utilización de leña para la calefacción residencial. 

A nivel de tratamiento, la realidad local es que todos aquellos que necesitan de quimioterapia y radioterapia, incluido niños, son derivados a centros asistenciales penquistas o santiaguinos, acotándose las prestaciones a nivel local solo a terapias paliativas. 

Esa deuda será subsanada en parte con la puesta en marcha, a fines de este año, del Centro Oncológico de mediana complejidad en Chillán, iniciativa que estaba entre los planes de la autoridad local de salud, pero que evidentemente aceleró su marcha gracias a la campaña ciudadana “Un Oncólogo para Ñuble”, que llegó a sumar 26 mil firmas y el consiguiente respaldo de los políticos de la zona. 

Esta unidad si bien no representa una solución total -como bien advirtió el director de Salud Ñuble- pues los tratamientos más complejos seguirán abordándose en centros de alta tecnología en Concepción y Santiago, constituye de todas formas un importante avance que debe valorarse, tanto por la gestión de la autoridad, como por el fuerte impulso que le dio una ciudadanía empoderada, pero también dialogante y comprensiva de las limitaciones económicas y de especialistas que enfrenta la red pública de salud.

Evidentemente, hay aquí una positiva enseñanza de trabajo conjunto para nuestra comunidad y autoridades, que debe servir también para enfrentar la otra dimensión de esta enfermedad, que es tanto o más importante que su tratamiento: la prevención. El 40% de los cánceres son evitables y precaver sus principales factores de riesgo pasa por medidas sencillas y practicables, como no fumar, no exponerse exageradamente al sol, moderar el consumo de alcohol, consumir una dieta sana, hacer actividad física y protegerse de las infecciones.

Es evidente que una de las medidas más efectivas en la lucha contra el cáncer sigue siendo una práctica constante en la divulgación de la información, incluidos los mismos médicos que no son especialistas en oncología y que, por ello, no están al tanto del enorme camino recorrido por la ciencia para su tratamiento y, en muchos casos, para su cura definitiva.

Comentarios